AECESA

Emprendimiento

“Las escuelas de negocio compiten por ser las mejores incubadoras” Con este titular, se encabezaba una nota aparecida en el Wall Street Journal en diciembre pasado.

Las incubadoras son organizaciones especializadas que evalúan planes de negocio presentados con una metodología probada y que demuestran que son viables, sostenibles y escalables y que pueden generar un alto impacto en el nicho de mercado en el que van a competir.

Entre las 25 mejores escuelas de negocio en Estados Unidos, 6 cuentan con los mejores programas de emprendimiento medidos en la cantidad de negocios sostenibles que en promedio han lanzado en los últimos cinco años; con un promedio de una empresa por cada diez estudiantes en pregrado y dos por cada diez en posgrado.

El objetivo de estos programas es identificar y potenciar a estudiantes y egresados con perfil de emprendedores, que tengan la capacidad y la voluntad de ser agentes de cambio, que independientemente de su carrera básica, demuestren la capacidad de encontrar nuevas soluciones a problemas o anticiparse a problemas próximos, que manifiesten persistencia y capacidad para resolver problemas de manera práctica.

El CESA ha establecido varias asignaturas con su sello, es decir, tienen el objetivo de imprimir el carácter de un egresado del CESA. Una de ellas es Espíritu Emprendedor, que tiene varias características en común con estos programas: es transversal en pregrado, cuenta con un centro de apoyo especializado, con personal y presupuesto asignado específicamente, además, involucra a mentores que son egresados de la misma institución.

También el programa del CESA tiene varias diferencias: la mayoría de los programas se desarrollan en establecimientos interdisciplinarios, en donde hay facultades de ingeniería o ciencias. Pero hay una, como Babson College, que sin tenerlas, ocupa el primer puesto entre los mejores programas de emprendimiento en Estados Unidos.

El CESA estableció el emprendimiento como una asignatura hace más de diez años, pero desde el segundo semestre de 2011 le dio una nueva dirección a su programa de emprendimiento. Decidió darle un alcance transversal en todo el pregrado y modificó su metodología, adoptando el modelo Springboard de la Universidad de California en San Diego, la cual ha sido una de las más exitosas en lanzar nuevos proyectos viables, sostenibles y escalables en los últimos años.

Otro cambio importante es que involucró la participación de mentores para lo cual celebró un acuerdo con AECESA mediante el cual esta los selecciona entre sus egresados de pregrado y posgrado, los asigna y les hace seguimiento en cada uno de los proyectos que se desarrollan en cuarto semestre, en la asignatura de Espíritu Emprendedor, que se ha convertido en un punto de referencia entre los estudiantes y a la vez es la actividad de la asociación que más interés ha despertado entre los egresados, para volverse a conectar con su alma máter.

A la fecha, se han acompañado 193 proyectos en pregrado, con el apoyo de 103 mentores de todas las edades, distintas competencias y muy variada experiencia. A la fecha también  hay 5 proyectos en fase de incubación, que dirige el Centro de Liderazgo de Emprendimiento (CLE) del CESA. Además, por la participación de los egresados que han sido mentores, el CESA alimenta un fondo de financiación al emprendimiento, abierto para estudiantes y egresados, que al culminar con éxito su incubación, y demostrar que pueden producir un alto impacto, reciben un capital semilla de ese fondo.

Y después de todos estos hechos y cifras, ¿por qué el emprendimiento es tan importante? El desarrollo de un país está directamente relacionado con la innovación. Las economías que más crecen en forma sostenida no son las que dependen de recursos naturales sino del desarrollo de nuevos negocios y nuevas tecnologías. Colombia, un país en el que abunda el talento humano, tiene una de las poblaciones con empleo informal más altas del continente (49.4% en junio de 2014), y a pesar de tener desde hace unos años una de las inversiones extranjeras más altas de la región, sólo ha podido disminuir su tasa de desempleo a cerca de nueve puntos (9,2% a la misma fecha).

Los retos son formidables. Nuestro país, cada vez más, genera menos ingresos por explotación de recursos naturales. Cada vez más, tiene que invertir en educación e infraestructura. Cada vez más, aumenta su poder adquisitivo. Cada vez más, debe ser consciente del valor de respetar las reglas y de tener una sociedad más equitativa y con más oportunidades para todos.

¿Los egresados del CESA seremos capaces de descubrir oportunidades en este escenario cambiante y hacer que el emprendimiento sea el motor de este cambio? Cuando se tiene la oportunidad de asistir a la feria de Espíritu Emprendedor al final de cada semestre, se encuentra la respuesta. No sólo es interesante. Es emocionante e inspirador.

Si está interesado en ser mentor de emprendimiento, puede ponerse en contacto con marcela.moreno@cesa.edu.co quien le suministrará detalles del programa y lo conectará con otros egresados que probablemente conoce y le darán información de su propia experiencia. Nunca es muy temprano, nunca es muy tarde. No lo piense mucho, un nuevo proyecto se puede estar lanzando. Usted puede ser su mentor o puede tener uno que sea interesante  presentar a incubación. El primer paso para ser emprendedor es salir de la zona de confort y en la zona de confort no están las oportunidades.