Debate Grandes Líderes CESA “El Proceso de Paz”

“Dime qué paz quieres y te diré quién eres” fue la frase con la que Gonzalo de Francisco, politólogo y periodista, inició como moderador en el debate sobre el proceso de paz el 31 de octubre en una nueva edición de Grandes Líderes CESA.  Los congresistas Juan Lozano Ramírez, Senador de la República y Guillermo Rivera, Representante a la Cámara del Partido Liberal, fueron los debatientes, quienes a pesar de tener diferentes ideologías, estuvieron de acuerdo en muchos de los temas que hacen parte de la conversación.

El debate estuvo enmarcado desde una perspectiva muy concreta: la búsqueda de la solución política negociada con las FARC.  Las primeras preguntas del moderador para ambas partes fue: “¿El actual proceso va a dar resultado?, y ¿qué le cambiaría y qué le critica al actual proceso?”

Juan Lozano enfatizó que todos queremos la paz en Colombia, pero que hay que preguntar cómo se construye, bajo qué condiciones, cuáles son las reglas de juego y qué interlocutores tenemos en ese proceso. Lozano insistió en reconocer que por un lado está un estado legítimo y por el otro, un grupo guerrillero, narcotraficante y criminal. “Si ellos dejan las armas, el secuestro, el narcotráfico y la actividad terrorista, la sociedad debe estar dispuesta a darles unos espacios de reinserción pero que no afecte la estabilidad e integridad del proceso y sin poner en peligro al estado colombiano” explicó el Senador.

Lozano criticó la falta de una explicación clara de lo que pasa en el proceso por parte del gobierno y la aparente trivialización de la criminalidad del terrorismo de las FARC, y añadió que hay que exigirles hechos que demuestren su voluntad de paz, por ejemplo, el cese del reclutamiento de niños.

El representante Guillermo Rivera por su lado enmarcó su respuesta dando cifras: “llevamos 50 años de guerra, hoy hay más de 5 millones de víctimas directas del conflicto, y Colombia dedica 4 puntos del PIB para financiar la guerra, cuando solamente 0.17 puntos del mismo son dedicados al desarrollo rural. Este conflicto hay que superarlo más temprano que tarde” opinó Rivera, recordándole a la audiencia las implicaciones que traería continuar invirtiéndole a la guerra, entre ellas, una educación básica y media de calidad precaria, un sistema de salud indigno, una infraestructura vial mediocre, y sobre todo, mas víctimas. No obstante aclaró que “el acuerdo no puede ser concediendo todo lo que quieren, tiene que ser razonable, en el marco de los límites constitucionales”.

Rivera aseguró que jamás se ha pensado en perdonar delitos de lesa humanidad, que es inaceptable que el gobierno nacional se retire de compromisos internacionales que tienen que ver con la civilidad del mundo y opinó que este proceso de paz lo tenemos que llevar con los estándares internacionales.

Al final del debate, los estudiantes del CESA le hicieron preguntas a los debatientes. La primera pregunta fue para el Senador Juan Lozano: ¿Opina que se debe seguir o suspender el proceso de paz para que no se vean afectados los procesos electorales?

El Senador expresó su desacuerdo con que se suspendan las negociaciones, para él, por el contrario, es una oportunidad de acelerar el proceso y definir si las FARC tienen o no voluntad de paz. El Representante Guillermo Rivera estuvo de acuerdo con el Senador.

Ante la pregunta: ¿Cómo afectará a los empresarios que las FARC tengan poder político?, Guillermo Rivera contestó que aunque nos sorprendamos muchos, no hay un solo elemento de juicio que nos permita pensar que las FARC estén proponiendo un cambio de modelo de estado y que las propuestas que se han planteado son en el marco de la constitución, por lo cual no hay riesgo para la economía del mercado en Colombia. Además, añadió que quienes hayan infringido reglas internacionales no deberían participar en política.

Con su mensaje final, el Senador Lozano llamó a aprender de las lecciones de la historia y de la constante de las FARC de “aprovecharse de todos los procesos de paz para fortalecerse”, mientras que Guillermo Rivera expresó que “no hay perdón sino reconciliación, y que los colombianos deberíamos estar cansados de la guerra”.