“Todos tenemos una lámpara de Aladino
en la cabeza”, Fonseca


“Todos tenemos una lámpara de Aladino en la cabeza. Y eso es en serio. Es para creérselo porque funciona”.

La frase la dice Juan Fernando Fonseca, mejor conocido como ‘Fonseca’, el cantautor bogotano que alcanzó el éxito internacional (ganador de un Grammy Latino en 2012: ‘Ilusión’), pero después de muchos años de trabajo, esfuerzo y hasta frustraciones.

Y es que precisamente por confiar en sus capacidades, en creer que podía cumplir sueños, tal vez más de tres como míticamente ‘ocurre’ con las lámparas de Aladino, es que este artista colombiano goza de un liderazgo desde la música.

De eso y de cumplir objetivos a pesar de las dificultades, habló ‘Fonseca’, en el último capítulo de ‘Grandes Líderes’ del CESA, el pasado miércoles 13 de marzo frente a más de 200 estudiantes de la institución.

Desde años incipientes Juan Fernando Fonseca, o simplemente ‘Fonseca’, se empecinó con la música. A los 12 años grabó su primera canción, que terminó en las manos sólo de familiares y amigos.

Un poco más tarde, a los 16 años, sus composiciones, ensayos y pruebas, terminaron en el proyecto ‘Bomba de tiempo’, dado a conocer en 1999, que le marcó el camino y empezó a ser el principio de muchos sueños.

No obstante, antes de grabar en Venezuela, ‘Fonseca’ sintió que sus composiciones parecían haberse detenido en el tiempo, Que no avanzaban.

Pasó mucho tiempo –o por lo menos así fue para ‘Fonseca’– para que él entendiera que las limitaciones que tuvo entre su primera composición y el tema ‘Corazón’ eran en realidad parte de su formación musical, de las cosas que hay que enfrentar en la vida. “Me fui estrellando con muchas cosas, pero entendí que las cosas pasan cuando tienen que pasar”, afirma convencido ‘Fonseca’, y agrega: “las canciones llegan cuando tienen que llegar”.

Las enseñanzas que le dejaron las vueltas que una y otra vez le dio a su tema ‘Corazón’, que para él siempre sonaba ‘viejo’, fueron el insumo para ‘Te mando flores’, canción que nace en una granja y que a la postre “me abrió 200 mil puertas’, dice.

Toda la capacidad que él hipotecó para uno u otro tema, que creyó bueno o no tan bueno, le demostró que “la cabeza es el instrumento y armas más importante que uno tiene en la vida”.

Si bien reconoce que en cualquier escenario se necesita ayuda y “uno no puede sólo’, sostiene también que “cualquier cosa que uno se imagine es realizable, tanto lo bueno como lo malo, con el pensamiento y las palabras”.

Después del Grammy, del reconocimiento internacional, del dúo con uno de los grandes como lo es Willie Colón, la clave para ‘Fonseca’ ha sido saber entender los signos que aparecen en el camino, “las alarmas que van sonando paulatinamente en la vida”.

De allí que ‘Fonseca’, que resume su éxito en ilusión, obsesión y pasión, diga que cada uno tiene una lámpara de Aladino en la cabeza. Solamente hay que frotarla y disfrutar de los sueños que llegan solos y a través de los años.