Valores y principios, claves del crecimiento social y personal


Situarse en la ‘primera línea de combate’ como resultado de ser la generación responsable de encarar los mayores desafíos de la humanidad, concienciar sobre grandes problemáticas desde edades tempranas, enaltecer siempre los valores de la sociedad, entre otros aspectos, conforman buena parte de las conclusiones sacadas del Cuarto Foro Nacional Estudiantil, realizado a principios de noviembre en la Cámara de Comercio de Bogotá.

El evento, organizado por el CESA, la Universidad del Rosario y la Fundación Catalina Muñoz, contó con la exposición de varias ponencias orientadas a encarar dos grandes temáticas: la necesidad de un medio ambiente sostenible y la erradicación de la pobreza extrema.

En esencia, turismo responsable, ecología, reciclaje y gestión del riesgo fueron, en términos globales, las temáticas sobre las cuales se produjo línea de interés en las ponencias. Todas ellas ligadas a dos aspectos en particular: el emprendimiento y la responsabilidad social como génesis y motor principal para afrontar los desafíos actuales y futuros.

Y sobre estos temas habló el colombo-japonés Kenji Orito Díaz, quien realiza desde hace varios años trabajo social en Ciudad Bolívar, sur de Bogotá.

Orito Díaz, de padre japonés y mamá colombiana, creció con la influencia de ambas culturas. Ello le ha permitido tener una visión pragmática sobre lo que significa trabajar y crecer en ‘ambos contextos’ (es padre de dos hijos, uno colombiano y el otro japonés), y sobre las características de sus gentes en ambos países: Colombia, como una nación con los mayores índices de inequidad después de Haití y Bolivia, y Japón, que ocupa un lugar entre las cinco economías más dinámicas del mundo.

En ese paralelo, Orito Díaz opina que más que pobreza en recursos, Colombia padece una pobreza mental. Esta situación –dice– es la que no le ha permitido posicionarse mejor en el mundo.

Más allá de los disensos y consensos que generan las comparaciones, Orito Díaz, sin embargo, hizo énfasis en los valores y actitudes que están ligadas a cualquier proyecto de crecimiento personal y social:

  • Si es fácil, no es bueno
  • En Colombia ha prevalecido durante años la cultura del atajo y del menor esfuerzo. Asumir modelos donde el dinero y otras cosas se pueden conseguir con facilidad ha sido la principal fuente de corrupción en el país. Hay que pensar en enfrentar las crisis.

  • No hay que esperar las crisis para dar el primer paso
  • Ningún proyecto o empresa se logra de la noche a la mañana. Hay que invertir trabajo y paciencia, pero sólo arriesgándose a empezar se cumplen los objetivos.

  • Las cosas hay que hacerlas pensando en la excelencia
  • Sólo a través de un trabajo o una labor bien ejecutada es que cada quien empieza a tener la convicción de ser indispensable. Así empiezan las conquistas salariales en el mundo laboral.

  • "Ningún proceso se puede saltar”
  • Todo proceso que se salte, se repite. Un proceso que no se hace hoy tendrá que hacerse con doble o mayor dificultad mañana. Dejar de hacer lo necesario por ahorrar tiempo y apostarle a la pereza es un paso seguro al fracaso.

  • Posición cambia situación
  • Por difíciles que sean las circunstancias siempre hay que hablar y actuar con dignidad y altura. La actitud con que se asuman las dificultades puede ser el principio del fin de los problemas.

  • El liderazgo se actualiza
  • El liderazgo es un laboratorio de todos los días. Que se afina con el estudio, la lectura y el aprendizaje permanente. Los líderes de hoy cada vez deben escuchar más para saber qué comunicar.

 

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