Visión integral y adaptabilidad, lo que hoy exigen las empresas

Profesionales con una visión integral, con amplia adaptabilidad a diversas situaciones y desde luego que sean bilingües, son los atributos que hoy están buscando las empresas de diversos sectores para conformar sus equipos de ejecutivos.

Esa es la visión general de Aristos, consultora caza talentos con más de 20 años de experiencia en el mercado laboral, que analizó en detalle –para un grupo de profesionales que realiza un posgrado en el CESA– cuáles son los componentes que hoy está demandando el mercado laboral.

Sin embargo y muy a pesar de lo que las empresas están buscando, cada profesional –destacan Olga Ballén y Martha Vélez, de Aristos– puede gestionar, de manera sencilla, el camino para cubrir esas nuevas necesidades laborales sin perder de foco los objetivos que tenga. En otras palabras, hay forma de hacer un autodiagnóstico.

Claro está desde hace un par de años que la globalización ha incidido en la forma como se está concibiendo el mercado laboral. Para el caso colombiano, no sólo la llamada locomotora minero-energética ni la de innovación, sino las otras que son la base del plan de desarrollo están demandando las mismas necesidades: tener en sus equipos, más que expertos en esas industrias en particular, expertos en marketing que puedan incidir en la dinámica de los productos que se manejan en dichos sectores, llámese hidrocarburos, los de la minería, los de la energía, etcétera. En esencia, estos sectores han empezado a considerar que pueden manejar una lógica similar a la del consumo masivo, donde los profesionales del marketing ejercen papeles protagónicos.

Con la explosión de TLCs de Colombia y el consecuente brote comercial de mercados en diversas latitudes, se requiere quién comercialice y promocione los llamados 'commodities'. ”El petróleo parecería que se vendiera per se, pero las compañías del oro, el carbón, el níquel, el acero y mucho más, requieren aquellos expertos que saben dibujar planes estratégicos, que definirán por dónde moverlos en diferentes rutas, en diferentes mercados, en diferentes países, esos productos que se están desarrollando. Claramente los ejecutivos del marketing deben ampliar su espectro hacia otros sectores”, explica Ballén.

El liderazgo de hoy no puede ser distinto a uno que sea resiliente; es decir, el de aquel profesional con amplia adaptabilidad, con capacidad de recuperación ante situaciones de alto impacto. Que tome decisiones rápidamente, y sepa negociar y enfrentarse a diferentes entornos, muchos de ellos adversos.

La globalización borró hace años las fronteras y a los profesionales les debe caber el mundo en la cabeza. Para Ballén, la cuestión es que “algunos candidatos están muy especializados en ciertos temas del marketing, pero son renuentes a ser integrales y eso es lo que hoy está pidiendo el mercado”. Una visión holística. “No significa que los expertos del marketing vayan a estar eternamente en el terreno, al fin de cuentas para eso está la fuerza de ventas. Lo cierto es que hoy las organizaciones buscan alguien no sólo táctico, sino también estratégico y operativo”, complementa.

El factor bilingüismo no es negociable en la actualidad (mucho menos en el nivel ejecutivo), y la demanda del Inglés, el Portugués y el Mandarín –en ese orden–, es la que está predominando en idiomas.

¿Cuáles son los principios y valores para la conformación de ese perfil integral que está requiriendo el mercado laboral?

Dentro de las habilidades (deben estar complementadas con la integralidad, el carácter, la ética y la humildad) que hoy están deseando las empresas figuran:

  • Tomar decisiones. Por este factor se conocen los verdaderos ejecutivos, sobre todo en las adversidades. Si la persona posterga, no actúa o dilata, pierde.
  • Saber negociar. Se trata de ponerse en los zapatos del otro, persuadir, sintonizarse con las necesidades del otro para llegar a acuerdos.
  • Pensar estratégicamente. Es poder ver el panorama completo y no quedarse en los detalles o el día a día, y poder ver la compañía hacia dónde va y qué requiere en términos de impacto. Es un asunto eminentemente de visión.
  • Pasión. Quizá es lo más importante. Un líder debe poseerla porque tiene la ventaja de que contagia la mística, el gusto e interés por hacer las cosas en los demás integrantes de su equipo de trabajo.


Autodiagnóstico

La psicóloga Martha Vélez habla de una matriz que puede ayudarle a cada profesional a hacer un diagnóstico propio sobre cómo integrarse a las necesidades del mercado sin sacrificar necesariamente las metas y propósitos. En esencia hay que cuestionarse lo siguiente para saber cuál es el plan de mercadeo propio:

  • Cuáles son los valores y principios. En otras palabras, lo que cada quien NO está dispuesto a negociar. Si una empresa requiere alta flexibilidad laboral, pero el trabajador no está dispuesto a ceder en horarios, dicha compañía no es para tal empleado.
  • Fortalezas. Preguntarse en qué se destaca y saber para qué se es bueno.
  • Debilidades. Se trata de reconocer qué se tiene por mejorar: mejorar para hablar en público, aprender a tomar decisiones, saber comunicarse, etcétera.
  • Motivaciones. Es diferente a los valores, que dan cuenta quién es quién. Esta variable da cuenta sobre qué mueve a las personas: ¿el dinero?, ¿el estatus?, ¿las personas?, ¿el poder?


Las anteriores cuatro dimensiones sirven para mercadearse de una manera más racional y coherente.

Finalmente, dichos resultados se cruzan con los sectores de la economía que más seducen –a cada quién– y a su vez con las empresas más representativas del sector elegido. Una vez allí, se puede agregar la dimensión ‘cargo a aspirar’: ¿gerencia general?, ¿mediana gerencia?, ¿asesoría?.

Los resultados obtenidos le dan una visión objetiva a cada profesional para saber, según sus necesidades y las del mercado laboral, dónde quiere y puede estar.