Panorama de inversión colombiana: un vaso más medio lleno que medio vacío

Si bien la economía colombiana sigue siendo “muy cerrada” y es necesario que tenga más expansión, que sea más global, las perspectivas por las cifras de hoy permiten considerar que, en materia económica, “el vaso está medio lleno”.
Así lo resumió el economista Ricardo Ávila, director de Portafolio, en un evento reciente sobre la Reconfiguración de las estructuras de capital de las empresas en Colombia.

Ávila, quien se centró en las perspectivas del país, realizó una radiografía a través de las cifras para significar lo que le está ocurriendo al país. Y, aunque reconoce que los desafíos son enormes, principalmente en infraestructura y lucha contra la corrupción, ya hay quienes empiezan a aprovechar a Colombia porque refleja un crecimiento paulatino.
Según las cifras citadas por Ávila, en lo corrido de este siglo Colombia ha tenido un crecimiento promedio de 4,3 por ciento, lejos del 3,5 por ciento ponderado de las anteriores tres décadas en el país.

En el 2008, Colombia ocupaba el puesto 33 en el ranking dentro del PIB (valorado a los precios del mercado) por debajo de Grecia (32). Hoy, mientras que el país Helénico está al borde del colapso, Colombia es una economía en expansión en el lugar 28.

En el 2009, cuando los coletazos de la crisis mundial golpearon a América Latina (AL), la economía de la región se contrajo en 2 por ciento, mientras que la colombiana creció 1,5. El año pasado, la tasa de crecimiento fue de 5,9 por ciento.

Según Ávila, buena parte de la fortaleza del país para contrarrestar negativos efectos colaterales se basa en el impulso de los sectores primarios, en particular los hidrocarburos y la minería.

En efecto, hace 5 años la producción de petróleo era de 515.000 barriles por día. En la actualidad, ese indicador está rondando los 955.000 barriles. La imposibilidad de superar el millón ha sido, refiere Ávila, por unos “cuellos de botella en materia de transporte”. Aprovechar las oportunidades en la cuenca de los llanos puede aumentar ostensiblemente la producción.

Con la tragedia de la planta de Fukushima, que para el Japón –por ejemplo- plantea menos dependencia de energía nuclear, hay mejores perspectivas para el carbón nacional (Colombia es el décimo productor mundial) para la generación de energía. El país pasó de producir 73 millones de toneladas de carbón en el 2009 a 86 millones en el 2010. En 2011, las exportaciones de carbón representaron el 15 por ciento del total exportado. Se calcula que se llegue a los 170 millones de toneladas antes del 2015 y se cuenta con 79 años de reservas carboníferas.

Las 25 millones de hectáreas cultivables que tiene Colombia (hoy cultiva 5 millones de ha) podrían ser una posibilidad latente de abastecer de alimentos a una numerosa población, que se estima llegará a las 9.000 millones de persona en el 2050.

 

En materia de TLC, Proexport, indica Ávila, está haciendo una tarea excepcional, “con una identificación detallada tanto en temas de lo que puede ofrecer Colombia, como en temas de demanda en Estados Unidos –en particular-, estado por estado, producto por producto”.

 

 

 

Los buenos vientos que arrastran a AL

“Según la Cepal, en el año 2002 en América Latina había 225 millones de pobres. El año pasado, según el mismo organismo, esa cifra bajó a 171 millones de personas. En otras palabras, en 9 años, el equivalente a un país más grande que Colombia salió de las filas de la pobreza. Hace 20 años, se hablaba de que uno de cada dos latinoamericanos era pobre y hoy podría decirse que es uno de cada tres. La región está impulsada por vientos que vienen de afuera. El hecho estructural de que en Asia existe una demanda para suplir sus necesidades de sus productos energéticos, es factor determinante en el crecimiento de AL”. Ricardo Ávila.

 
 


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