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El ABC del consumidor en el ‘Raddar’ del CESA

La evaluación del ADN y más del consumidor en Colombia y el resto del mundo, el auténtico protagonista del marketing de todos los tiempos, comienza una nueva era en el Colegio de Estudios Superiores de Administración.

En efecto, el CESA acaba de firmar un convenio de cooperación con Raddar, uno de los mayores referentes del país en materia de investigación, estudios y comprensión del mercado y de las dinámicas que se generan en relación con el consumidor.

Según Camilo Herrera, gerente de Raddar, esta alianza resulta clave para consolidar y construir conocimiento sobre el consumidor colombiano, que está disperso en el país y no ha podido ser tratado de la manera más técnica posible, desde dos orillas complementarias. “Se deben desarrollar y consolidar ejercicios que permitan estructurar la frontera de conocimiento sobre el consumidor y el comprador en Colombia, tanto desde el sector privado, en el ámbito de la investigación, como desde el sector académico, en el ámbito de la teoría”, explica Herrera, resaltando que el gran beneficio es que se juntan dos pesos pesados de la práctica.

El CESA, por su naturaleza, transmite un conocimiento de altísimo nivel técnico, pero a la vez de alta ejecución práctica. “La investigación, por más teórica y académica que sea, no puede ser distante de la realidad. Tiene que ser ejecutable y generar beneficios para todos los ‘stakeholders’ de la organización y sobre todo para el bienestar del consumidor”, destaca Herrera sobre los resultados de la fusión entre el Colegio y Raddar.

Esta fusión para construir conocimiento, afinada durante cuatro años, también será una matriz para la construcción de las tesis de grado, “en pos de que los trabajos que hagan los futuros líderes del país tengan la rigurosidad sobre la practicidad suficiente que se necesita, para obtener los resultados que las empresas están demandando”, agrega.


¿Por qué auscultar en el ADN del consumidor?

Empezar a ser consumidores desde el momento que se llega al mundo, es más que una buena razón para apostarle a auscultar en el ADN del consumidor.

Para 2011, el 72 por ciento de crecimiento de la economía en Colombia se produjo por las compras de hogares; es decir, por toda la canasta de bienes: colegio, mercado, servicios, etc. Así, la economía colombiana está altamente sustentada en la dinámica de su mercado de hogar. En otras palabras, el crecimiento puede depender en gran medida de la tranquilidad y la emotividad del consumidor nacional.

El latinoamericano, pero en particular el colombiano, no gasta más de un 5 por ciento de su vida haciendo compras, pero sí el 100 por ciento de ella consumiendo algo.

Dado los diferentes roles que juegan compradores y consumidores, en algunos casos la misma persona, tienen una aplicabilidad distinta en la esfera empresarial. Mientras que la compra revela las interacciones entre oferta y demanda, el consumo revela, en cambio, los intríngulis alrededor de la calidad del producto o servicio y de las promesas de satisfacción del mercadeo para el consumidor. “Es aquí donde se puede comprender mejor el rol que la empresa debe jugar”, puntualiza Camilo Herrera.

La libertad de decisión de compra en América Latina pasa por un buen momento. Según estudios recientes evaluados por Raddar, la mejor dinámica se está viendo en Perú , donde hay un crecimiento importante de compra en los hogares. “Hay una estructura social, económica y de comercio exterior que se lo ha permitido”.

La silenciosa revolución del consumidor colombiano*

- La estructura de la canasta de consumo viene cambiando dramáticamente en los últimos 50 años.
- En 1960, de cada $100 pesos que un colombiano gastaba, $60 pesos se iba en alimentos; en 2011, de cada $100 pesos, $32 pesos se iba en alimentos.
- El 36 por ciento de los hogares tiene un televisor en la casa.
- El 84 por ciento tiene un teléfono celular.
- El 16 por ciento de los hogares tiene un vehículo.
- El 18 por ciento de los hogares tiene por lo menos una tarjeta de crédito.
- El ingreso per cápita de un colombiano era de USD 2.200 (dólares) hace una década. Hoy bordea los USD 7.300 (dólares).
*Estudios de Raddar


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