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“El 3 por ciento de la población consume lujo”,

Pablo Pries

El pasado 19 de octubre se realizó en Bogotá el Chic Travel Market 2012, uno de los más importantes eventos sobre el llamado turismo de lujo.

El CESA habló con el argentino Pablo Pries (experto en lujo y director del evento) sobre el tema y el turismo en general, sector que para Colombia es uno de los más importantes motores de su economía.

Y es que el turismo en Colombia es el tercer factor por el cual más divisas entran al país. Según el Mincomercio, el año pasado la industria del turismo representó ingresos para Colombia de 3.082 millones de dólares. Este año se espera cerrar con 3,3 millones de viajeros internacionales, y para el 2014 se prevé que entren a Colombia 4 millones de viajeros.


¿Qué es el turismo de lujo?

Es viajar bajo tus propios términos. Viajar bajo las comodidades que tú requieres, sea un lugar remoto, sea una ciudad, el destino que elijas, la idea es satisfacer tus necesidades al máximo.


¿Y cuáles son esas necesidades?

De todo tipo. El turismo se enfoca en dos facetas: turismo corporativo y turismo vacacional. El de negocios que cada día es más usado por las empresas y sus ejecutivos, inclusive para poder incentivar a sus empleados. Hoy es común hablar del ‘turismo de incentivos’. Y por otro lado está el turismo vacacional, el recreacional, el aspiracional.


Si Colombia es un país de bajos ingresos, ¿por qué pensar que el turismo –y más el de lujo– es rentable?

Si se le pregunta a diez personas cuál es su sueño antes de morir, viajar es uno de ellos. ¿Qué quiere decir esto?, que hay una correlación entre viajar y los sueños. Entonces siempre vamos a tener latente en nuestras vidas un viaje pendiente.


¿Sin hedonismo no hay turismo de lujo: cuando no tenemos que mover ni un dedo?

No necesariamente. Este turismo combina funcionalidad. Existe el lujo rococó, que es el lujo antiguo, fastuoso, exuberante. Y existe el lujo con la tendencia más que nada a lo remoto, a buscar un lugar alejado, con difícil acceso, donde el servicio, aunque sea básico, ya es un lujo. Estás en un lago en la Patagonia, pescando con mosca y de pronto te acercan una cerveza helada. Eso es lujo. En últimas, se relaciona más con lo imposible.


¿Cuál es entonces su esencia?

Crear experiencias. El ‘Nomad of the Sea’, en Chile, es un barco con marcada reputación en materia de expedición y cuenta con dos helicópteros abordo para 28 personas. Lleva siempre un cheff abordo, almuerzan, y se van a comer el postre a un glaciar en helicóptero. Entonces son experiencias distintas que algunos podrían tildar de esnobistas, pero el tener dinero y estar en un lugar que te permita hacer ciertas cosas da para eso.


¿Cuáles son esos mitos y verdades del turismo de lujo?

Que no es necesariamente imposible. Hace 15 años existían destinos soñados, lejanos para la realidad de uno. Hoy en día el crédito lo ha acercado: con una tarjeta de crédito puedes comprar un viaje de una semana en 36 cuotas. Al final, estás tres años pagando una semana de vacaciones, pero lo hiciste.


¿Cómo actúa el viajero de lujo?

Se informa por el destino, desde luego que ahora por Internet. Se interesa en la zona, recorre la zona, toma excursiones. Es de comprar suvenires o artesanías de la zona. Es de comer en restaurantes típicos de la zona. Es de usar servicios como spa. Y digamos que puede llegar a gastar 10 veces más que otro tipo de turista.


¿Quiénes son los mayores clientes de este turismo?


Se suele dar en parejas. Así surge generalmente porque hay una planificación conjunta de los destinos. Generalmente son lugares soñados, paradisíacos, que tienden incluso al romance, a la luna de miel. Están relacionados con el tema de festejar algo. Eso en principio. Pero también hay familiares, madre e hija, gente que le gusta ser atendida con buenos servicios, con buena vida, un hotel con buena vista. Son características presagiadas de todo producto que se valore como de lujo. Hoy en día hay gente joven que sí consume lujo también. De menos de 30 años.


¿Y cuánto tiempo se toma generalmente este turista?

Más de una semana y muy probablemente más de un destino.


¿De cuánto es la tasa del turismo de lujo?


El 3 por ciento de la población consume lujo.


¿El colombiano es un turista de lujo? ¿Cómo es?

En términos generales es más bien conservador. Con destinos clásicos: El caribe, Miami, Europa. Pero hay dos ventajas para el colombiano. Y es que hoy en el país se ha instalado LAN que tiene conexiones internacionales; Avianca se ha potenciado; Copa Airlines también, tiene 63 destinos; esto facilita las cosas. Y la segunda, el colombiano cada vez desea experimentar más gustos en el extranjero, irse de compras, tiene avidez por conocer. Buena parte de las marcas de lujo y franquicias son de colombianos que han viajado al extranjero y este es el mejor termómetro para advertir que el colombiano cada día viaja más. Lamentablemente ha estado supeditado a un tema de entrega de visas en ciertos destinos que en todo caso está mermado. La gente está tomando confianza en Colombia dada la seguridad y la economía sustentable que está teniendo el país.


¿Cómo es la fotografía de la industria turística?

La industria de los viajes es la más poderosa del mundo. El turismo es lo que más genera divisas en el mundo y muy probablemente es también la que más genera trabajo. Más del 60 por ciento de los hoteles de la región (Sudamérica) se han construido en los últimos cinco años; y también a nivel Sudamérica, con más de 300 proyectos hoteleros, está liderando la construcción por sobre cualquier otro continente. Así se concluye el crecimiento sustentable que está teniendo la región. Nunca el turista sudamericano había sido contemplado como turista emisivo; es decir, hacia afuera. Hoy el turista latino es visto distinto por la debacle económica del 2009, el turismo empezó a pensar de forma distinta su forma de promocionarse. El latino no contó con el latino. Hoy sí. Y es que hoy tenemos 4 millones de ricos en Brasil, un millón de ricos en Argentina, 800 millones de ricos en Chile…


¿Hacia dónde va el turismo hotelero?

Absolutamente temáticos, clasificados por nichos: Hoteles para observadores de aves, para coleccionistas, para gays, para personas asiduas a la lectura, para observadores de aves, para cazadores, para pescadores.


En esta feria de turismo de lujo se habla de Cuba como un gran destino. ¿Qué tesoro es el que no se conoce de la ‘Isla de Fidel’?

Cuba es un león dormido. Tiene todas las posibilidades, quizás más que cualquier otro destino, de surgir en el Caribe: es la isla más grande, ‘Varadero’ es de las mejores playas del mundo, La Habana es patrimonio mundial de la humanidad y su cultura es desbordante. Uno camina por las calles de Cuba y los músicos que están allí estudiaron cinco años en el conservatorio y tocan por monedas. La gente es muy afable también y eso marca un destino. Hoy es historia viviente, mañana historia. Pero el día que Cuba se abra a la inversión extranjera, va a desaparecer la mitad del caribe. Sin duda alguna.


¿Cuáles son en su concepto esos destinos imperdibles?

Cartagena, desierto de Atacama, Isla de los Roques (Venezuela) y Buenos Aires.


¿Y un viaje raro?

A la Antártida. Los buques rompehielos son segurísimos. Pero el oleaje es tan fuerte que a veces, cuando el mar mece los barcos, las hélices se salen del agua. No tengo problema en ahorrarme esa experiencia.

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