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Estonia, el más libre en la red

Un país con 1,3 millones de habitantes, cuyo PIB per cápita viene creciendo de manera sostenida en los últimos cinco años y que además se instala en la lista de los diez menos religiosos del mundo, es también el más libre en Internet.

Así lo consignó Freedom House, una organización dedicada a seguir la pista en diversas partes del mundo de la libertad de expresión y los valores democráticos, que recientemente premió por este título al presidente de este país de la ex Unión Soviética, Toomas Hendrik Ilves.

Y es que Estonia, incluso en cabeza de su primer mandatario, se viene caracterizando tanto por hacer un uso frecuente de las redes sociales, como por promocionar en todos sus sectores el uso de las TIC como fuente de crecimiento y desarrollo. De hecho, el presidente Ilves es visto en Europa como un acérrimo y ácido ‘tuitero’. Está en Facebook y tiene canal particular en You Tube.

Según cifras del Banco Mundial, el PIB per cápita de Estonia ha pasado de cerca de 13 mil dólares, en el 2007, ha instalarse en más de 15.000 dólares.

El informe de Freedom House destaca a Estonia como la cara de una moneda, en la que en su lado opuesto pueden visualizarse países como Irán, China, India, Uzbekistán, así como un vecino de la región para Colombia como Cuba. Los gobiernos de estos países restringen de diversos modos la posibilidad de los usuarios a usar con libertad la red, y –según el informe– en países como Malasia, Rusia, Sri Lanka, Libia, Azerbaiyán, Pakistán y Ruanda son los que están en mayor riesgo de que se degrade la ‘libertad digital’ en el corto plazo.

Freedom House, que hizo seguimiento a las libertades de expresión en 47 países, indica que en por lo menos 26 de ellos hubo arrestos de blogueros y en 19 fueron sometidos a castigos, incluso físicos.

En Cuba, por ejemplo, algunas expresiones son tildadas por el gobierno como llamamientos a la revolución y alteración del orden. Y muchas de esas conductas, incluso, son penalizadas hasta con cárcel de varios años. En el mejor de los casos, algunas personas son penalizadas con arresto domiciliario o con servicio de trabajo comunitario por sus expresiones de desacuerdo contra el régimen, recordaba la periodista María Idalia Gómez en el número 76 de la revista Gatopardo (febrero, 2007)1.

En efecto, pese a que desde hace cuatro años disminuyeron los controles para la adquisición de computadores en ‘la isla de los Castro’ y que la Oficina Estatal de Estadística refiere que el 23,2 por ciento de la población usa Internet, la realidad, dice Freedom House, es que los usuarios ‘navegan’ por una intranet gubernamental. Así, en realidad sólo el 5 por ciento de la población cubana, resalta la organización, usa Internet. Médicos y amigos del régimen son los que más tienen libre acceso a la red en la isla más grande del caribe.

Mientras que en Cuba el gobierno logra parte de la restricción con altos costos que impone a los usuarios, en China, dice el informe, hay cada vez más “sofisticados’ y sutiles métodos de censura.

Pese a que en China, por su población (más de 1.300 millones de personas), el número de usuarios ha crecido de manera exponencial, pues pasó de 20 millones de usuarios a más de 500 millones entre el 2001 y el 2011, hay un latente control de la infraestructura y la tecnología. En China hay cierres esporádicos de portales donde se cimentan protestas e inconformidades.

La libertad de Estonia en la red

Estonia es vista en Europa como un modelo de acceso gratuito a Internet.

Un programa llamado ‘Salto del Tigre’, modelado para que todas las escuelas de Estonia tuvieran acceso a Internet, es responsable de la alfabetización electrónica en ese país desde el año 2000. Así, con la educación por encima de la prohibición, Estonia ha logrado educar tanto a adultos como a niños sobre la seguridad en la nube.

Mientras que estudios sobre cifras de Internet en Colombia muestran que el país está por encima de Brasil y México en cuanto a penetración, con un 50 por ciento (cerca de 25 millones de colombianos), la penetración de Internet en Estonia alcanza el 77 por ciento; es decir, unas 993.000 personas. En el vecindario latinoamericano el primer lugar lo tiene Argentina (67 por ciento), seguido de Chile y Uruguay, con 59 por ciento y 56 por ciento, respectivamente.

El año pasado Estonia contaba con más de 2.400 áreas libres de WiFi para el público en cafeterías, hoteles, hospitales, escuelas e incluso estaciones de servicio, y el gobierno continúa invirtiendo en WiFi gratuito.

Concluye el informe de Freedom House que los “Estonios utilizan una gran variedad de aplicaciones de Internet, incluyendo los motores de búsqueda (85 por ciento de los usuarios), correo electrónico (83 por ciento), los medios de comunicación locales en línea, portales de noticias, sitios de redes sociales, mensajería instantánea y servicios basados en Internet de voz. Además, el 83 por ciento de la población utiliza la Internet para banca en línea, el segundo porcentaje más alto en la Unión Europea”.

Finalmente, “el 21 por ciento utiliza el Internet para subir y compartir contenidos originales, como fotografías, música y texto, el más alto nivel de comunicación pública compartida en Europa”.

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1 Gómez, M.I. (2007). Cuando informar es un riesgo. Revista Gatopardo, (76), 26 – 27.

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