CESA
 

3 aspectos clave para tener al socio ideal


“Yo no me meto sólo en esto. Miremos qué hacemos, cuánto pone usted, cuánto pongo yo y arrancamos”.

La frase es de Roberto Costa* y también la de muchos que inician un proyecto o sustentan algún modelo de negocio sobre el principio de que en compañía las cosas pueden dar mejores frutos, o se minimizan en cierto modo los riesgos particulares.

Sin embargo, muchas cosas son las que hay que tener en cuenta a la hora de saber quién es el socio ideal para poner en marcha cualquier empresa. ¿A quién busca exactamente?, ¿Acaso alguien que aporte menor capital para ser el principal socio capitalista?, ¿Un socio que tradicionalmente ha tenido menos experiencia en la gerencia para ‘tener’ los mejores criterios de imposición sobre las decisiones?.

Un posible análisis alrededor de estas preguntas son las que se hace Maureen J. Henderson en un artículo en Forbes, quien formula tres consejos para que un emprendedor tenga a su lado en el negocio al socio de sus sueños.

No obstante, la forma como lo plantea Henderson guarda en esencia lo que son las sinergias que se dan al interior de cualquier equipo o unión que posibilitan la consecución de resultados. El socio ideal es, de uno u otro modo, aquel con el que surge un ‘matrimonio’ en el que cada uno pone de su parte. La cuestión es que los trabajos en equipo son casamientos en los que se cede de uno y otro lado para cumplir objetivos comunes.

El proceso para llegar a ese resultado, subraya Henderson, no es un asunto fácil. De hecho, la ‘alianza’ depende bastante de lo que uno esté dispuesto a brindar y no sólo los demás para uno.

Estos son los tres aspectos que rescata para hacer viable el proceso de colaboración y buscar el mejor entendimiento con un socio para un negocio:

Menos entusiastas y mejores complementos

En los ambientes laborales es posible advertir que hay personas con las que resulta agradable trabajar. Son entusiastas, centradas y comúnmente irradian esa sensación de que piensan en grande. Pero en no pocos casos esas mismas personas creativas pueden resultar pésimos colaboradores.

Y es que resulta mucho mejor que ese socio sea una persona que llene los vacíos en sus habilidades, experiencia y visión. Henderson se pregunta “si usted y su pareja en los negocios son dos personas de imágenes grandes, ¿quién va a centrarse en los pequeños detalles?”. La elaboración de presupuestos, la lista de las tareas, la logística son importantes. Ambos pueden estar generando ideas permanentemente, pero un tiempo después surge el interrogante de por qué dichas ideas no quedaron en un papel o en una simple servilleta.

De lo que se trata es de saber cuáles son las fortalezas y reconocer también las debilidades, para buscar a la persona con las cualidades que puedan suplirlas.

Busque alguien de su nivel

Si usted está asociado con alguien con experiencia en el negocio que es más o menos como la suya, pero hay perspectivas y ambiciones diferentes sobre el éxito es probable que haya inconvenientes.

Para ejemplificar el asunto, Henderson retrata la necesidad que tiene un empresario novato de ejecutar las ventas para no morirse de hambre. Esa necesidad puede disminuir, si el socio con el cual trabaja está igualmente motivado y está dispuesto a hacer el esfuerzo necesario para llevar el dinero a la puerta de su casa.

Un propietario de un negocio relativamente posicionado puede ser un maestro excelente. No obstante, puede carecer de esa fuerza interior para asumir riegos para ser el otro gran co-creador de cosas novedosas o no probadas en el mercado.

Dar y pedir espacios para la co-creación

Si usted necesita a alguien para manejar la implementación de sus ideas, que tome en cuenta los detalles logísticos no necesita ningún socio. Lo que requiere es un asistente personal o una secretaria.

Si de sociedad ideal se trata, lo que usted debe estar dispuesto a hacer es dejar espacio para que aquella otra persona ponga sobre esas ideas que usted ha planteado su sello personal. “¿Cómo invertir en un proyecto en el que usted no ha tenido ni voz ni voto en la conformación de este?”, se pregunta Henderson.

La co-creación supone en esencia que cada quien esté dispuesto a ceder un poco el control de las situaciones para hallar la colaboración mutua que requiere la sociedad.
 

*Nombre ficticio