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Enciende la luz de la Navidad

Llegó la Navidad, época cuya luz ilumina y le da un nuevo norte a nuestras vidas. Navidad significa natividad, y con ella, el nacimiento de los buenos deseos, la buena energía, y los nuevos propósitos que encienden la luz del alma.

La antiguas civilizaciones celebraban el nacimiento de sus dioses entre el 20 y el 25 de diciembre, alrededor del fenómeno de solsticio de invierno; época del año en la cual el sol, luego de varios meses de “debilidad” y días más cortos, vuelve a nacer, pues llega a su mayor distancia angular negativa del ecuador celeste, venciendo así la oscuridad.

El sol, la principal fuente de luz, ha sido considerado a lo largo de la historia un sinónimo de vida y felicidad, razón por la cual se celebran muchos festivales, fiestas y rituales espirituales a partir de este fenómeno natural. La mayoría de las culturas del mundo consideran este un periodo de renovación y renacimiento o resurrección.

Navidad es una época para renovar las cosas valiosas como el amor, la familia y la conciencia hacia las personas que nos rodean. Es también una época de cuestionamiento y reflexión, pues los que comparten esta tradición cristiana no solo rememoran una creencia religiosa sino también social, que abarca temas de justicia, solidaridad y compromiso con el otro.

La luz que se enciende en la navidad es la luz de la verdad, de la razón y del conocimiento. Esta luz, como el sol, nos ayuda a ver más claramente a quienes nos rodean y a los caminos correctos.

Encendamos nuestra luz para ser más justos y equitativos, para reconocer nuestras diferencias, fortalecer lazos y pensar en el prójimo.