CESA
 

Las cosas importantes de la vida se aprenden en la infancia

Es obvio que casi todas las “recetas para la vida” simplifican demasiado las complejidades del mundo. Sin embargo, en estas épocas de Navidad y reflexión, cuando todos buscamos reencontrar la ruta perdida, recordar lo básico puede ser más beneficioso de lo que parece.

¿Qué aprendió usted en su infancia? La lista puede ponerla en términos adultos, o incluso filosóficos, pero tal vez las claves de nuestra vida personal, familiar, política y ecológica, están ahí más claras que nunca, en nuestra niñez.

  • Comparta las cosas
  • Juegue limpio
  • No golpee a los demás
  • Haga fila
  • Espere su turno. Respete el turno de los demás
  • Ponga las cosas donde las encontró
  • Limpie su propio desorden
  • No tome cosas que no le pertenecen
  • Diga “lo siento” cuando lastime a alguien
  • Lave sus manos antes de comer
  • Viva una vida balanceada: aprenda algo, piense algo, dibuje y pinte algo, cante, baile, juegue y trabaje en algo cada día
  • Tome una siesta cada tarde
  • Cuando salga al mundo tenga cuidado del tráfico: siempre junto a alguien, déjese cuidar y cuide a los otros
  • El canario y el pez del acuario se mueren algún día
  • Mire, y no deje nunca de asombrarse con lo maravilloso

La lista es más larga aún pero usted la puede seguir completando fácilmente. En esta Navidad, aprenda de los niños y recuerde su propia infancia, las cosas que aprendió en esa edad maravillosa y que marcaron su vida para siempre.

¿Qué tal si todos decidimos poner las cosas donde las encontramos y limpiar nuestros corazones? ¿Qué tal que al salir al ancho mundo lo hiciéramos con las manos agarradas y permaneciéramos juntos?

Todo lo que se nos ha venido descomponiendo entre las manos, tenemos que recomponerlo poco a poco, empezando por lo más sencillo y lo más obvio. La cultura ciudadana y social, el orden y la coherencia no nos caerán del cielo como por arte de magia. Tampoco será el resultado de extensa investigación y análisis. Aunque nunca lo haya pensado, nos hace falta volver a lo que aprendimos en la infancia.