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Decálogo de un súper triunfador


¿Qué tienen en común el actor Alec Baldwin, el participante en concursos Ken Jennings y el exbeisbolista Yogi Berra?

A dicha pregunta contesta el matrimonio compuesto por Camille Sweeney y Gosfield Josh en su libro ‘The Art of Doing: How Superachievers Do What They Do and How They Do It So Well’, que quizás resume cómo hacen lo que hacen y cómo han hecho 36 personalidades para alcanzar un estándar de éxito.

Sweeney y Josh, cuenta la socióloga y periodista de la universidad de New York Jenna Goudreau en un artículo de Forbes, construyeron su libro a partir de entrevistas directas con cada una de dichas personalidades.

Según Goudreau, lo que encontró la pareja –al contactar a cada una de ellas– fue que, independientemente de sus disciplinas u objetivos, estas 36 celebridades compartían ciertos valores y comportamientos que las han llevado a alcanzar la posición y el reconocimiento mundial que tienen en la actualidad. Jenna Goudreau da cuenta –en Forbes– de lo que podría denominarse un decálogo de ‘prácticas comunes’ de personas súper triunfadoras:

1- Compromiso con una visión
2- Persistencia inteligente
3- Fomentar el trabajo conjunto
4- Más escucha y mente abierta
5- Seducción de ‘storytelling’
6- Probar ideas en el mercado
7- Manejar las emociones
8- Evolución constante
9- Paciencia
10- Búsqueda de la felicidad

 

Compromiso con una visión


Según Gosfield Josh, uno de los autores, registra la periodista, “cada éxito comienza con la inspiración, pero no toda inspiración lleva al éxito”. Y es que lo que encontró la pareja alrededor de sus entrevistados es que lo existente era en realidad una devoción de cada uno por la lucha del día a día. Hay una dedicación que es esencial en el éxito y en medio de ella momentos difíciles y oscuros de los que poco dan cuenta muchas de las revistas que están con sus teclados y lentes encima de las celebridades. Habitualmente están registrando sus momentos de éxito y desconocen los pormenores de inmensos obstáculos.

 

Persistencia inteligente


Se trata de saber distinguir entre lo que es la dedicación y una perseverancia ciega o necia. Son dos cosas muy distintas en las que no todas las veces trabajar esforzadamente es sinónimo de que las cosas se están haciendo bien. Según Sweeney, “cuando algo no funciona es necesario retocarlo”. Abordar el problema y las situaciones desde ángulos distintos. Y es que no se puede hablar de tenacidad cuando lo que se está haciendo es golpear y golpear la cabeza contra la pared. Ese tipo de actuaciones no son más que usar las mismas tácticas ineficaces. Hay que rehacer.

 

Fomentar el trabajo conjunto


Álvaro González Alorda, consultor de liderazgo español, señalaba que “solos llegamos más rápido. Juntos, más lejos”.

En esa misma línea parecen estar las personalidades entrevistadas por la pareja. La cuestión es que en lugar de alcanzar el éxito por cuenta propia, bien valdría la pena impulsar la construcción colectiva en torno a una idea personal. Trabajar en equipo, tener un ecosistema de aliados puede resultar determinante para el éxito. Guy Kawasaki, reconocido especialista en el ámbito de las tecnologías y el marketing, afirma: “primero tienes que crear algo digno de un ecosistema. Después elige a tus evangelistas”.

 

Más escucha y mente abierta


Muy a pesar de la importancia de actuar, algo a lo que quizás están enseñados los líderes, hoy más que nunca resulta clave escuchar. Y es que “la capacidad de estas personas para practicar el arte de escuchar –explican los autores a la periodista– les ayudó a aprender lo que necesitan saber sobre el mundo que les rodea." Por ejemplo, Tony Hsieh, CEO de la firma de calzado en línea Zappos, pidió a todos sus empleados compartir sus valores personales para poder incorporarlos a los valores de la empresa y la cultura. Así mismo, la actriz Laura Linney (El Exorcismo de Emily Rose, la Raíz del Miedo, Poder Absoluto), por ejemplo, nunca acepta un papel a menos que haya leído y releído el guión tantas veces como sea necesario para admitir que se ha abierto al papel a interpretar.

 

Seducción de ‘storytelling’


Las historias tienen la capacidad de transportar a la gente a mundos particulares, y ello conduce a que pueda ser más propensa a invertir en usted y su marca. Philippe Petit, francés famosos por haber caminado sobre una cuerda tendida entre las desaparecidas Torres Gemelas, en 1970, quería ser un ‘poeta en el cielo’ haciendo ver algo –para muchos– duro en un asunto de menor esfuerzo. Al igual que lo hizo en octubre pasado Red Bull con el paracaidista austriaco Felix Baumgartner, que superó la velocidad del sonido, “la narrativa de Petit no estaba en las palabras sino en la historia que estaba comunicando. Como ellos, la historia del ganador del Pulitzer, el periodista californiano Paul Salopek (no está en el libro de la pareja), brinda también un entorno inspirador. Salopek quiere reeditar los pasos de la evolución de la humanidad caminando desde Etiopía, África oriental (partió el pasado 10 de enero) hasta la Patagonia (llegará en el 2020).

 

Probar ideas en el mercado


“Todo el mundo tiene la tendencia a pensar que su propia idea es brillante”, asegura Gosfield. La cuestión es que una idea, cualquiera que sea, debe ser extendida lo más cerca posible del mercado. Bill Gross lo hizo. El empresario y fundador de Idelab siempre prueba antes de invertir.

Cuando él tuvo la idea de un concesionario de automóviles en línea, CarsDirect, nadie estaba seguro de si la gente iba a comprar un carro a través de la web. Gross optó por poner un sitio de prueba para ver qué pasaba. Antes de que tuvieran cualquier inventario, ‘se habían vendido’ cuatro carros. Gross tuvo que cerrar el sitio, pero lo positivo de su prueba es que ya tenía absoluta certeza de que había un mercado para el servicio.

 

Manejar las emociones


“La gestión de las emociones es un elemento clave para el éxito”, afirma Sweeney sobre el hallazgo de sus entrevistas con las celebridades. Según ella, revela Jenna Goudreau, ellas supieron canalizar en diversas ocasiones situaciones de ira y frustración de trabajo en sus vidas. Un caso ejemplarizante es el de la marinera australiana Jessica Watson. A sus 16 años de edad se convirtió en la persona más joven en darle la vuelta al mundo en una embarcación, sola.

En esas circunstancias, en las que priman los azares y furia del mar sumados a la soledad, hecho que puede llevar a cierta negatividad, Watson obtuvo la gran lección de su vida. No podía cambiar las condiciones en las que navegaba sino más bien –a través del manejo de las emociones– tratar con ellas y adaptarse a las situaciones.

 

Evolución constante


Buena parte del éxito que destaca la pareja en su libro de aquellas personas, es que sus vidas han estado llenas de permanente aprendizaje y adaptación al medio que las rodea. Martina Navratilova es un ejemplo. En efecto, la popular tenista de la desaparecida Checoslovaquia, la rubia que salía a las canchas con gafas a jugar, advirtió que su juego empezó a decaer. Así las cosas, lo que hizo fue transformar su rutina de entrenamiento y la dieta. Con esa fórmula, enderezó de nuevo el camino para seguir siendo la atleta estrella. Tras dejar el tenis profesional, Martina Navratilova ha incursionado en la escritura.

 

Paciencia


En determinadas situaciones, la quietud puede llegar a ser tan efectiva o eficaz como la acción. En efecto, la paciencia para estos súper triunfadores ha sido un asunto estratégico para su éxito. Es el caso de la astrónoma estadounidense Jill Tarter. Como directora del Instituto SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), el gran desafío de Tarter resultó la búsqueda de vida en otros planetas por más de 50 años. Frente a ello, a esa paciencia, Tarter no obtuvo resultado. Sin embargo, concomitantemente a su intención, fueron muchos los aportes que Tarter hizo para la ciencia y la física. Estos le valieron cerca de una decena de galardones y reconocimientos de trascendencia en el mundo académico y científico.

 

La búsqueda de la felicidad


Perseguir la felicidad es realmente la forma de alcanzar el verdadero éxito. Esta lección en el libro de Sweeney y Josh, dice Jenna Goudreau, corre por cuenta de Ken Jennings. El más flamante ganador de concursos en los EE. UU. reveló que haber sido concursante llenó toda su vida de pasión. Esas dosis le proporcionaron la felicidad que lo ayudó a ganar. Luego, el ganar terminó dándole la confianza que requería para escribir, actividad que ama. Buscar la felicidad en su vida y en su obra resultó ser un asunto de ganar y ganar.




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