Innovacion_y_poder_de_marca_determinantes
 

Innovación y poder de marca determinantes
en productos infantiles


David Monllor Jiménez, ingeniero, ha estado ligado a la industria de la juguetería desde hace más de seis años. Especialista en vigilancia tecnológica y gestión de la innovación del Instituto Tecnológico del Juguete, Monllor dispone de experiencia en transferencia tecnológica, propiedad industrial y gestión de proyectos de investigación y desarrollo. También, ha sido gestor técnico del Clúster de Empresas Innovadoras del Valle del Juguete (Alicante - España).

Monllor comparte, en esta entrevista con el CESA, una visión general alrededor del negocio de la juguetería. Habla del largo monopolio de los países asiáticos sobre esta industria, sobre los grandes desafíos del sector y hasta de las variables psicológicas que hay que tener en cuenta a la hora de pensar no sólo en juguetes sino en cualquier producto o bien destinado a la infancia.

¿Cómo está la industria del juguete en el mundo o por lo menos en Europa?

Uno de los rasgos fundamentales de la industria del juego y del juguete es su globalización: de estar concentrada en los países más industrializados en los dos primeros tercios del siglo XX se ha dado un desplazamiento de la producción, y con ella del comercio internacional, hacia los estados emergentes de Asia oriental, con China como dominadora actual en los mercados mundiales.

¿Qué efecto inmediato o preponderante ha tenido este desplazamiento?

Principalmente como consecuencia de este fenómeno de traslación del núcleo productivo a lo largo de las dos últimas décadas han desaparecido muchas empresas y empleos en Europa. Se trata de un rasgo común en las industrias en que se dan dos características básicas: la mano de obra es una parte fundamental de la fabricación y de sus costes, y el proceso productivo es fácilmente divisible en partes diferentes. De este modo, las empresas jugueteras de los países avanzados han desplazado buena parte de su proceso productivo a otros países, conservando sus centros de decisión y de investigación en origen. Una de las estrategias adoptadas por buena parte de la empresas se basa en la externalización creciente de determinadas fases productivas (las menos complejas y con menor componente de valor añadido), de forma que puedan realizarse con la máxima eficacia posible.

Y, ¿cómo han sido los resultados para la industria?

Agridulces. Los resultados del 2012 han sido negativos para gran parte de las empresas del sector, pero en cambio hay otro grupo de empresas que han conseguido obtener resultados positivos dentro de este entorno tan turbulento en el que nos encontramos inmersos, y no todas ellas son grandes empresas. Parece claro que la innovación y el poder de marca son los máximos exponentes de este grupo de empresas. Estrategias como el avance en el proceso de internacionalización, la cooperación –agrupación– y el cambio de un modelo de negocio industrial a un enfoque más comercializador continúan siendo los grandes retos del sector, si bien las dificultades por las que atraviesan las empresas pueden hacer más urgente esta necesidad de cambio.

¿Qué tanto ha evolucionado la industria del juguete en los últimos 10 años? ¿Han cambiado muchos sus materiales, sus temáticas o ha estado relativamente estática dicha innovación en años?

El análisis sobre la innovación en el sector del juguete en España muestra que el número de empresas innovadoras en el sector y clúster es más elevado que en el conjunto del sector industrial. Y ello, sea cual sea la variable empleada: el número de empresas innovadoras, el de las que realizan I+D, el de las que cooperan en innovación, el de las empresas que han solicitado patentes, la intensidad en innovación, etc. No obstante, y a pesar de este esfuerzo por innovar, hay un rasgo común: las empresas manifiestan encontrar muchas dificultades a la hora de realizar actividades innovadoras.

Esta situación se agrava más en el caso de las pequeñas y medianas empresas que consideran el elevado riesgo económico de la innovación, sus altos costes y la falta de información sobre productos o mercados, como los factores que suponen una mayor dificultad a la hora de realizar actividades innovadoras.

La infancia de hoy, si así se puede indagar, ¿qué tipo de exigencias hace en cuanto a juguetes? ¿Se ha transformado? ¿Los niños dejaron los carritos y las niñas las muñecas o no?

Hicimos un estudio hace un año que da cuenta de la evolución y caracterización de los gustos de los niños. Lo que hay que señalar es que existen cuatro aspectos principales que todos los perfiles sociales infantiles valoran en los juguetes (mundo imaginario, humor, sorpresa y tribu). Y hay otros ‘insights’ específicos según los perfiles de cada infante, que están descritos en el estudio que se puede hallar en Facebook (http://www.facebook.com/AIJUcentrotecnologico/posts/195403603907159).

En cuanto a invención de juguetes, ¿cuáles son los países que marcan la parada?

Podemos determinar a través de un análisis de patentabilidad que los principales solicitantes serian: EE. UU., China y Corea.


¿Continuarán con dicho liderazgo los chinos?


La producción mundial de juguetes se ha concentrado en Asia oriental, en especial en ese país, cuya aportación a la producción mundial se cifra por encima del 60 por ciento. Este país basa su competitividad principalmente en costes relativos muy bajos: una mano de obra mucho más barata, y en unas condiciones laborales, financieras, fiscales y medioambientales muy diferentes a las que rigen en las economías occidentales socialmente avanzadas.

En Colombia vivimos un conflicto armado de años. Los juguetes-armas han sido en cierto modo censurados. ¿Cree usted que, por ejemplo, ‘matar’ simbólicamente puede ser una alternativa apropiada para que los seres humanos nos alejemos de la violencia? ¿Qué opinión tiene al respecto?

Es relativo. En nuestra región, por ejemplo, disponemos de empresas que se dedican a la fabricación de armas y tiene bastante buena aceptación. En mi opinión la violencia es una característica asociada al ser humano y que dependiendo de qué factores externos intervengan se puede proyectar de una manera más o menos agresiva hacia otros. Si queremos limitar la violencia deberíamos aplicarlo a videojuegos, televisión y otras formas del día a día.

 

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