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“Nunca se llega al final. Siempre hay espacio para seguir creciendo”

Daniel Vengoechea Zuccardi es el gerente general de melocompro.com, portal que desde el año pasado se ha convertido en una de las novedades del comercio electrónico en el país. En Colombia, casi la mitad de los usuarios de la web están dispuestos a comprar en línea.

Barranquillero de 24 años y administrador de empresas del CESA, Vengoechea preside esta empresa de e-commerce que, con apenas un año y medio de vida, está dentro de las 20 más importante de América Latina, según un escalafón que publica ‘Top 500 guide on line’.

Este egresado, quien lleva en el ADN el emprendimiento (su papá y su mamá siempre han estado metidos en el mundo de los negocios), compartió con el CESA sus inicios como empresario, cómo ha sido su evolución y cuál es el principal legado que le dejó la institución en su paso por ella.

¿Cómo define melocompro.com?

No es ninguna innovación en el mundo pero quizás sí en Colombia. Vi, observé y aprendí formas de interactuar con los clientes explorando otras páginas del exterior. Defino melocompro.com como una página de comercio electrónico en Colombia, que trae las mejores prácticas internacionales con los más altos estándares a nuestro mercado.

¿En qué se diferencia con otros portales como Mercado Libre, por ejemplo?

Según mi punto de vista, Mercado Libre no es comercio electrónico. La razón de esto es que ellos no se encargan de recibir el dinero y de brindarle el servicio tanto al proveedor como al cliente.

Sólo ponen una pauta en su página de Internet y si el cliente le va bien magnífico, pero si no, sólo se queda en el reporte y calificación negativa al vendedor.

¿Cómo nace melocompro.com?

Haciendo mi práctica empresarial sentí que emplearme no era lo mío. De hecho, me preguntaron en qué cargo me veía para seguir en la empresa y decidí ser honesto conmigo mismo y manifestar ‘en ninguno porque lo que quiero hacer es esto’. Había una oportunidad para el comercio electrónico que claramente percibí.

¿Sin la experiencia en 3M no habría sido posible crear su empresa?

No. Siempre tuve y desarrollé negocios, desde muy joven, con amigos. A los 15 años hicimos una fiesta para menores de edad. Tuvimos que contar con el apoyo de la Alcaldía, la Cruz Roja, el permiso de los papás de los menores que iban a entrar. Hicimos una fiesta que nunca se había visto en Barranquilla.

Encontramos un potencial enorme para hacer más fiestas para menores. Luego de eso empecé a importar dispositivos telefónicos para llamadas internacionales. En su momento, cuando apenas entraba al CESA, era un negocio que me dejaba hasta 4 millones de pesos mensuales. Un muy buen número para estar empezando.

Eso quiere decir que el empresario nace.

Pero también se hace. Ambos. Ser empleado no tienen nada de malo. Lo que ocurre es que hay que tener las ganas, pero al mismo tiempo el conocimiento.

Si uno quiere ser empresario tiene que estar informándose de lo que pasa en el mercado, en la industria de uno, innovando, y eso lo consigue uno con estudio, conocimiento, investigación. Eso es hacerse.

¿Esa formación se la adjudicaría al CESA? ¿Es el legado que le dejó la institución?

Principalmente el legado de los profesores, porque por lo general son propietarios de empresas o trabajan en altos cargos en algunas firmas reconocidas del país. Los profesores en el CESA me complementaron ese deseo que tenía de hacer lo que estoy haciendo. Además, siempre inculcándole a uno el emprendimiento.

La materia de espíritu empresarial en quinto (semestre) es clave. Uno empieza a familiarizarse con las herramientas básicas que uno requiere para hacer empresa.

¿Cuántos productos y usuarios registra melocompro.com?

Hoy manejamos 60 mil productos, 6 mil vendedores y más de 150 mil visitas mensuales.

¿Qué es lo que más destaca de su portal: La usabilidad, la seguridad o la interactividad?

Agregaría más términos. No se puede posicionar una página si los usuarios no encuentran las cosas. ¿Cómo brindarle confianza al usuario? Aparecer en medios con testimonios de usuarios que han comprado hace que otra gente compre sin miedo. Y el servicio al cliente es importante.

La posventa para establecer si recibió el producto a satisfacción, si le llegó en el tiempo esperado, si hay retraso, si desea poner una queja. Es importantísimo.

¿Qué tanta inversión se requiere para una empresa de su tipo?

20 por ciento es inversión. El compromiso no puede ser distinto al 100 por ciento. Lo demás, el 80 por ciento.

¿Y qué porcentaje le adjudicaría a cada variable?

Cuando se trata de un negocio en Internet no se necesita de mucho capital. Se necesita más tiempo, compromiso y trabajo.

¿Con cuánta gente puede empezar a funcionar una empresa de esta naturaleza?

Empecé con dos personas. Una diseñadora en Pakistán y un programador en la India. Logré el contacto con ellas por medio de Internet y el proceso empezó por labor entregada.

Y, ¿por qué buscó apoyo allá y no acá?

Por conocimiento. Pakistán y la India son fuertes en la parte de programación de Internet a buenos precios. La India está creciendo mucho. Muchos de estos expertos son requeridos para el desarrollo de aplicaciones. Hoy, la parte de programación está en Colombia.

¿Cuántas personas conforman la empresa?

Casi año y medio después de empezar pasamos a ser seis personas: dos programadores (porque vienen ideas en camino), dos diseñadoras, una relacionista pública y yo que soy el gerente general.

Como egresado con empresa, ¿qué mensaje podría difundir para quienes no se han arriesgado a hacer la suya?

Una idea toma tiempo y hay que estructurarla. Si las cosas fueran fáciles todo el mundo las haría y si uno supiera que se va a caer andaría agachado. Entonces la cuestión es perder el miedo, siempre y cuando tenga uno el compromiso, y le vayas, como decimos popularmente, ‘a meter la ficha’ a tu idea. Y aunque las cosas vayan bien, pensar que nunca se llega al final porque resulta que siempre puede encontrar uno un espacio para seguir creciendo.

 

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