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¿Euforia financiera?

Desde hace varios años Colombia ha estado viviendo un gran momento en materia económica, lo cual se ha visto reflejado en el buen desempeño de nuestros indicadores macroeconómicos: crecimiento del PIB superior al de muchos países, fuerte crecimiento de la inversión extranjera, inflación controlada, desempleo en descenso, incremento del comercio exterior y bajas tasas de interés. Este último aspecto ha llevado a que los colombianos incrementemos nuestros niveles de endeudamiento a cifras muy elevadas; las empresas lo han hecho para poder desarrollar sus planes estratégicos de crecimiento e inversión y también los particulares nos hemos contagiado con la euforia de crecimiento económico del país y ahora queremos destinar un mayor porcentaje de los ingresos al consumo y a la inversión en bienes que en otras circunstancias no hubiéramos adquirido.

Estamos adoptando una “cultura de endeudamiento”, lo que significa que las compras están siendo financiadas en su gran mayoría a través de créditos, lo cual ha generado en muchos hogares una situación de sobreendeudamiento, que a su vez, genera una sensación de ahogo. Los niveles de endeudamiento de una familia de clase media, por ejemplo,  se han incrementado significativamente más que el aumento de sus ingresos, lo cual lleva a que el dinero no alcance hasta fin de mes y a que se pierda la capacidad para enfrentar gastos imprevistos.

Considero que debemos ser cautos con el nivel de endeudamiento, tanto en las empresas como en los hogares; es necesario conocer muy bien cuál es nuestra capacidad de endeudamiento o mejor, cuál es nuestra capacidad de pago, antes de seguir utilizando créditos. Es cierto que a través del endeudamiento se pueden apalancar las finanzas, pero esto tiene sus riesgos, especialmente en una economía que empieza a mostrar algunos signos de “cansancio”. 

Ya hemos visto economías robustas y con gran potencial de crecimiento viniéndose al piso por un desmesurado crecimiento en las deudas de empresas y hogares. Tal es el caso reciente de España, que tuvo una gran época de crecimiento, buenos indicadores económicos, euforia de todos los habitantes y un sobreendeudamiento gigante. El sector inmobiliario vivía una burbuja, los bancos otorgaban financiación a sus clientes con gran facilidad, al igual que las grandes superficies y el nivel de endeudamiento de los hogares era superior al 75% de los ingresos de la familia. Todo esto fue un detonante para España cuando la crisis financiera mundial se concretó.

Normalmente, los hogares que tienen mayores niveles de deuda son excesivamente vulnerables a los cambios en el entorno, situaciones de desempleo, incremento de las tasas de interés o disminución de los ingresos familiares, pueden llevar a una crisis financiera del hogar en particular y la suma de muchos hogares en dificultades económicas, puede conducir a una posible crisis financiera del país.

Hace algunos días, Wells Fargo publicó una lista de 12 países en desarrollo que tienen riesgo de enfrentar una crisis financiera en los próximos años y Colombia se encuentra en esta lista, acompañando otros países Latinoamericanos como México, Perú, Chile, Brasil y Argentina. Amanecerá y veremos.

 

Henry Bradford

Vicerector CESA