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Estudiante del CESA, salvando vidas en África

Valeria Londoño, estudiante de séptimo semestre del CESA, tiene 21 años y es de Manizales. Actualmente se encuentra en Nairobi, la Capital de Kenia en África Oriental, trabajando en un programa de voluntariado social.

Después de haber realizado un programa de intercambio con la Universidad de Barcelona, España, decidió buscar un programa de trabajo social en AIESEC, “siempre me ha interesado el tema y pensé que este era el mejor momento para realizarlo, antes de empezar la práctica (octavo y noveno semestre) y mi vida profesional.”

AIESEC es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro, que trabaja a nivel global para permitirles a los jóvenes encontrar intercambios sociales alrededor del mundo.

Valeria no sabía en qué país quería realizar el intercambio, pero de lo único que estaba segura es que quería el continente Africano. “Desde pequeña me ha llamado la atención y sin duda alguna era el destino perfecto para ayudar a la comunidad” dijo. Llegó a Kenia el primero de enero y desde entonces está trabajando en una ONG llamada Africa Health Community Program (AHCP), que trabaja en proyectos de educación e higiene en la favela de Kibera.

 

Este lugar, es un asentamiento informal en los suburbios de Nairobi que constituye la mayor barriada pobre del país y la segunda más grande de África, con más de 2.5 millones de habitantes.

“Un mundo nuevo para mi y creo que desconocido para muchos. Casas hechas de barro y latas, sin piso, sin electricidad, sin agua y sin unas mínimas condiciones de vida. Es difícil describir este lugar, ni siquiera después de cuatro semanas de estar allí y vivirlo, logro entender cómo sobreviven estos seres humanos explicó Valeria.

 

Valeria ha venido escribiendo su experiencia día a día en un blog del papá llamado “En Paz y Armonía”. Su blog cuenta día a día sus increíbles experiencias, muestra lo valiente que es y el gran impacto que está causando en las vidas de los habitantes de esta comunidad. Un blog recomendado para quienes tengan una sensibilidad social y quieran enterarse de las desafortunadas verdades del mundo, y cómo ayudar a sus víctimas.

“Empecé con esta tarea porque mi papá me lo pidió y para tener la memoria de esta experiencia, pero luego me di cuenta que era el medio perfecto para buscar apoyo económico para esta comunidad.”

Junto con otra voluntaria de AIESEC, Yasmin Soane de Brasil, Valeria empezó a identificar los problemas más críticos de esta comunidad.

“Todas las necesidades básicas están insatisfechas y la miseria es infinita. Los niños no tienen acceso ni siquiera a la higiene básica y solo pueden beber agua dos veces por semana.”

 

“Por esto, concluimos que la principal necesidad para la comunidad era el difícil acceso al agua.” Por lo tanto, su proyecto a desarrollar, es construir en los colegios de la favela unos tanques para recolectar aguas lluvias, conocido como “Water for Kids in Kibera”.

“Después de visitar muchos colegios, hacer una larga investigación sobre el tema y un presupuesto detallado, decidimos emprender la tarea de recolectar 2200 dólares para llevar a cabo esta idea en el primer colegio”.

Luego de dos semanas de mucho trabajo han logrado implementar satisfactoriamente el proyecto en el primer colegio. Instalaron un tanque de 15.000 litros de agua que le permitirá al colegio tener agua para todo el año.

 

“Esto ha sido un éxito y la idea es continuar recogiendo fondos para que el proyecto “Water for Kids in Kibera”, pueda ser implementado en otro colegio del suburbio antes de que se termine el tiempo de nuestro intercambio (15 de febrero)” . Por esta razón, Valeria y su compañera han decidido poner un plazo máximo de donaciones hasta el 10 de febrero y de esta manera asegurarnos que son ellas quienes hacen uso de este dinero.

“Sin duda alguna, le debo agradecer al CESA porque además de haber sido un gran apoyo en este proceso, me ha fortalecido los valores de emprendimiento, liderazgo y responsabilidad social, y es por ello, que he logrado llevar a cabo esta labor de forma exitosa.”

Aunque Valeria no tiene muy claro el área profesional en la que se quiere enfocar, está segura que su futuro va a ser como independiente y emprendedora, una empresa que trabaje por la comunidad.

Valeria, a quien le ha cambiado la vida luego de esta experiencia, le deja un mensaje de reflexión a sus compañeros de la comunidad CESA:

Ahora, después de ver el mundo que nos rodea y lo afortunados que somos, entiendo la gran responsabilidad que tenemos los estudiantes del CESA con la comunidad. Somos muy privilegiados, tenemos todas las herramientas en nuestras manos para trabajar por el país y por la comunidad, a través de empresas socialmente más responsables, comprometidas y sensibles ante la realidad del país y del mundo entero.

Muchas gracias y los invito a que lean el blog: http://enpazyarmonia.blogspot.com/ y hagan un pequeño aporte al proyecto “Water or Kids in Kibera”.

Haga clic aquí para conocer las instrucciones de donación.