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Inversión extranjera directa

Por Henry Bradford Sicard, Rector Encargado del CESA

 

La inversión extranjera directa (IED) constituye un ingrediente importante para generar crecimiento económico. Estos capitales que ingresan a los países generalmente se direccionan a la constitución de empresas en diversos sectores de la economía y de esta manera se aprovechan las ventajas que se puedan presentar en cierto país, en términos de ubicación geográfica, fuerza laboral, recursos naturales e incluso, temas tributarios y financieros. De igual manera, la inversión extranjera directa también busca encontrar activos estratégicos para aprovechar oportunidades económicas y empresariales.

Hace algunos días conocimos un reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), donde establecía que la inversión extranjera directa en América Latina cayó un 23% en el primer semestre de 2014, respecto del mismo periodo del año anterior, totalizando más de 85 mil millones de dólares. Esta caída se explica principalmente por la disminución de inversiones en ciertos sectores, como es el caso de la minería, así como por el hecho que las grandes operaciones realizadas durante el año 2013 no se han presentado durante este año. Quizás una de las transacciones más importantes del año anterior fue la adquisición de la cervecera mexicana Modelo, por parte de la multinacional belga Anheuser-Busch InBev por un monto cercano a los 15 mil millones de dólares.

A pesar de estas cifras publicadas por la Cepal, considero que América Latina continúa en el radar de las grandes compañías, principalmente de países desarrollados, para destinar esfuerzos y recursos dadas las expectativas económicas positivas que aún prevalecen en la región, a pesar de contextos puntuales de países como Venezuela, Argentina o El Salvador, donde la IED prácticamente no entra, por situaciones políticas y riesgos jurídicos.  

Para el caso de Colombia, el informe evidencia dos buenos resultados: en primer lugar, continúa aumentando la inversión extranjera directa con respecto al año anterior en un 10% y en segundo lugar, se evidencia un incremento significativo de las inversiones colombianas en el exterior. Este último resultado muestra el interés de las compañías colombianas por buscar activos estratégicos encaminados a lograr mayor eficiencia en sus procesos de expansión y globalización.

En cuanto a las sumas de capital que entran al país, recordemos que las proyecciones que maneja el Gobierno, en cuanto a  la IED total que recibiría Colombia este año, son de 17 mil millones de dólares, un 4% adicional al monto registrado en el año 2013. Es claro que continuamos atrayendo estos capitales por el buen momento económico, las perspectivas de crecimiento y las oportunidades generadas por el aumento de la clase media. Una parte de estos valores proyectados de inversión extranjera, incluye capitales a corto plazo, principalmente dirigidos a inversiones de portafolio; después del rebalanceo que realizó JP Morgan sobre su índice hace unos meses, donde recomendaba tomar mayor posición en deuda pública, la inversión en estos activos se ha intensificado. Considero que este año 2014, mostrará nuevamente el interés de los inversionistas extranjeros en nuestro país, alcanzando la meta del Gobierno.