40-AÑOS-CESA
 
 
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Entrevista con el Nuevo Vicerrector Académico del CESA

Roberto Enrique Montoya Villa, nuevo Vicerrector Académico del CESA, habla sobre los retos que tiene por delante desde su cargo en la institución. “Construiré y daré identidad a una vicerrectoría útil al estudiantado”, aseguró.

Nacido hace 51 años en Bogotá, casado y padre de dos hijos, este ingeniero civil de la Pontificia Universidad Javeriana tiene el gran reto de posicionar un cargo que por primera vez existe en los 40 años de historia del Colegio de Estudios Superiores de Administración.

El Vicerrector Montoya Villa es máster en administración de empresas del Icade (España). Con 28 años de experiencia en el sector académico, se ha desempeñado como decano de facultad, Vicerrector Administrativo, de la Pontificia Universidad Javeriana, Presidente y Vicepresidente de la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería, entre otros.

  • ¿Cuál es el gran desafío que tiene a partir de ahora?

    Integrarse a un equipo de trabajo que ya viene funcionando. Un rector con su equipo directivo, con un vicerrector general, en un cargo que no existía en la estructura del CESA. La vicerrectoría académica surge dentro de las necesidades derivadas de la plataforma estratégica de la institución.

    No solamente el desafío de las funciones inherentes al cargo, sino que además es un nuevo cargo que hay que posicionar e integrarlo realmente al equipo existente. Eso hace más compleja la tarea. No es lo mismo asumir un cargo que ya existe en la organización que asumir uno que es nuevo, que culturalmente no se conoce y que los integrantes de la comunidad académica no conocen. Implica construirlo y darle identidad a partir de las definiciones estratégicas.

  • ¿Cuáles son los tópicos dentro de los cuales se va a mover su gestión?

    Es una vicerrectoría académica. Por lo tanto toca la esencia de una institución de educación superior como es el CESA. Lo académico no es otra cosa que las funciones asociadas a todo el tema de la docencia, los programas de pregrado y de posgrado, la investigación, todo lo relacionado a ese cuerpo profesoral. Tal vez lo distinto acá es el tema de extensión que, si bien es una función de lo académico, se administra desde la vicerrectoría general por esa relación con el mundo empresarial.

    Pero la esencia de lo académico que es docencia e investigación, con los estudiantes, los programas, los profesores, es el ámbito de competencia de un vicerrector académico. Hay una gran responsabilidad en términos de estas funciones que son la naturaleza de la institución.

  • ¿Qué tan complejo puede ser ese cambio de una vicerrectoría administrativa a una vicerrectoría académica?

    Lo administrativo en una universidad está al servicio de lo académico. Durante los últimos nueve años me desempeñé en el cargo de vicerrector administrativo y financiero, que es la función que, guardando las proporciones, cumple acá la vicerrectoría general. Pero previamente tuve el cargo académico en la facultad de ingeniería de la Pontificia Universidad Javeriana.

    Después de nueve años de estar al frente de lo administrativo, resulta valioso retomar lo académico ya no desde la perspectiva de una facultad de ingeniería, sino ya hacerlo a nivel de una vicerrectoría de una institución como el CESA, en donde las responsabilidades siguen siendo las mismas: docencia, investigación, programas, profesores, estudiantes.

  • La educación superior parece necesitar un alto componente en investigación. ¿Cómo la enfocará desde su gestión?

    Apenas estoy llegando, pero tengo claro que en el caso del CESA la investigación se concibe como una investigación ante todo aplicada, por la propia naturaleza de la institución; es decir, aquí de lo que se trata es de hacer investigación pero que responda -en general- a las necesidades del mundo empresarial y en particular al mundo empresarial colombiano. Una investigación que está al servicio de lo que es fundamental en el CESA: la formación de sus estudiantes. Que tenga realmente repercusión en los profesores que la adelantan, en los procesos de formación, en la forma en que imparten sus clases, en cómo se actualizan.

    Cosa distinta es la investigación de punta, teórica, que eventualmente puede ser mucho más pertinente en otras universidades. En el caso del CESA, que siendo una escuela de negocios, lo que realmente tiene sentido en un país como el nuestro es una investigación aplicada. Bajo ese contexto, el Colegio de Estudios Superiores de Administración sabe bien para donde va, y mi papel desde ya será contribuir a que se siga cumpliendo esa hoja de ruta, y cómo la investigación en el cuerpo de profesores realmente los implique para que sean mejores docentes y formen de una mejor manera a los estudiantes que tengan a su cargo desde la asignatura que imparten.

  • ¿Cómo seguir marcando el liderazgo del CESA desde la Vicerrectoría que ahora preside?

    En una escuela de negocios, el componente de la experiencia empresarial es trascendental en la formación. Uno no puede tener una escuela de negocios realmente exitosa si no está incorporando en sus currículos, en las asignaturas, las tendencias de la vida real del mundo empresarial.

    En ese sentido, lo que hay que hacer en una institución que quiere ser líder en la formación de buenos administradores de empresas es realmente estar a tono con lo que el mundo empresarial viene haciendo con la realidad del ejercicio práctico traído al currículo, a los programas, a los contenidos de las asignaturas, de tal manera que se mantengan actualizados con esas nuevas tendencias, la responsabilidad social, el medio ambiente, la sostenibilidad. En suma, no se puede concebir un programa de administración de empresas que desconozca el mundo real, que entre otras cosas es totalmente dinámico.

  • ¿Cómo ve el camino transitado por las escuelas de negocios del país frente a escuelas de otras latitudes?

    La educación en Colombia, a nivel de educación superior, en término de los pregrados, es muy buena cuando uno se compara con la educación que se imparte en el mundo entero. Formamos (en Colombia) muy buenos profesionales no solo en administración de empresas, sino en las demás profesiones y disciplinas de las buenas universidades que tiene este país.

    Tenemos muy buena educación no solo en Bogotá sino en el país. Hay valores agregados en el tema de los posgrados cuando uno va al mundo anglosajón, y hay camino por recorrer. Pero a nivel de pregrado tenemos una buena formación y el CESA es una escuela líder que quiere seguir siéndolo y va por buen camino.

  • ¿Qué le dice a la comunidad académica del CESA?

    Vengo con la mayor satisfacción y orgullo de estar acá. Me encanta formar parte del proyecto de una institución que no solo pretende formar profesionales muy bien cualificados en su campo, la administración de empresas, sino que entiende y sabe muy bien que un profesional no es slo una persona con conocimientos, con academia. Es una persona íntegra, para la que los valores son fundamentales, una persona tolerante, que respete al otro, que sea feliz.

    Esos valores que defiende el CESA y que comparto plenamente los seguiré defendiendo, los haré vivos en la gestión y en ese sentido tendré una cercanía, en la medida de las posibilidades, con los estudiantes para conocer sus necesidades y responder de la mejor manera como organización, para que su formación aquí sea realmente de calidad, pero que este también nutrida de esos principios que defiende la institución.