CESA

 

Un ambiente laboral sin acoso es sostenibilidad

Por: Mima Peña-Fajardo. Publicado en el diario La República (8/03/2018).

Además de la crueldad que significa que una persona se sienta insegura e incómoda en el lugar al que tiene que ir todos los días a trabajar, hay evidencia de que dicho malestar afecta el buen desempeño laboral, el de su equipo y por lo tanto el de la empresa. ¿Qué debe hacer la empresa para evitar el acoso sexual en el trabajo?

Como primera medida, las políticas contra el acoso sexual deben ser revisadas y si es el caso hacerlas más duras en lenguaje y contenido, enfatizando que la organización toma seriamente los incidentes de acoso y resaltando las sanciones para el acosador o acosadora. Segunda, que la empresa cuente con las herramientas para aplicar dicha política como: comités de ética, protocolos eficientes hasta líneas directas a las que los empleados pueden llamar para informar de manera anónima sobre algún comportamiento inapropiado.

Pero sobre todo es importante que la política sea conocida por los empleados. En este sentido hay empresas que promueven conversaciones con sus empleados sobre temas de los que generalmente no se habla, como son las relaciones personales entre empleados.

Por raro que esto parezca, cada vez hay más evidencia de la efectividad de crear espacios para que los miembros de una empresa puedan conversar sobre la forma en la que el comportamiento de unos, afecta a los otros.

La idea detrás de estas conversaciones es preguntar, oír y aprender sobre qué comportamientos están causando molestia y así poder definir el trato que se espera que exista entre los miembros de la empresa.

También es fundamental contar con supervisores que tengan el suficiente criterio como para notar comportamientos inapropiados y con el suficiente carácter como para que hagan llamados de atención. Jefes que sean capaces de interrumpir al grupo que ríe a carcajadas viendo un video pornográfico y supervisoras que no dejen pasar comentarios ofensivos o chistes de mal gusto, son vitales para una organización sana.

Los líderes también deben subirle el tono al mensaje anti acoso. En inglés se usa el término Tone at the Top para explicar que los directivos deben estar seriamente comprometidos con la honestidad y el comportamiento ético. Adicionalmente, tienen la responsabilidad de cumplir la política anti acoso a través de un comportamiento ejemplar.

Líderes y compañeros de trabajo deben levantar la voz. No porque las mujeres (o los acosados) no puedan defenderse solas (solos) sino por simple solidaridad. Un buen test para saber cuándo intervenir, es preguntarnos si nos gustaría que nuestra(o) hija(o), hermana(o) o esposa(o) estuviera en esa situación. Hace poco, un compañero de trabajo frenó al chistoso de la oficina con esta gran frase: No sé si a Ana le molesta ese chiste, pero a mí me parece puro chiste de loser (perdedor).

Sobre el tema del piropo, independientemente de la intención con la que se echen o de lo ingenuos que parezcan, los piropos no tienen cabida en la oficina. Comentarios como ‘te ves churrísimo con esa corbata’ o ‘cómo estás de linda’, pueden ser el comienzo de un problema. No se trata de volvernos robots sino de evitar que nuestros compañeros de trabajo puedan sentirse incómodos o que los temas vayan escalando a otros asuntos realmente inapropiados.

La idea con estas medidas no es intimidar, sino por el contrario promover un ambiente laboral sano en el que todos se sientan cómodos y seguros.