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Holi, los exóticos jugos para impactar en saludables estilos de vida

Cuando sonó por primera vez, jugos Holi resultó destacada en los premios Venture 2016 como uno de los más prometedores negocios en el mercado colombiano. Eran apenas dos sabores, que en un principio significaron una facturación de cerca de 160 millones de pesos para esta firma.

Hoy, dos años después de su nacimiento, jugos Holi, empresa creada por el administrador de empresas del CESA Andrés Vallejo y por el ingeniero industrial Julián Kattan, se acerca a 500 millones de pesos en ventas con cinco sabores.

Venture, corporación que buscan empoderar “a las empresas para que, a través de la innovación, la diversificación y la sofisticación, apalanquen su crecimiento empresarial e impulsen el crecimiento económico del país”, no se equivocó en sus proyecciones sobre Holi.

La aventura comenzó en una multinacional de alimentos en la que coincidieron Andrés Vallejo y Julián Kattan, y también su sueño: poder hacer empresa. Colaborador y jefe, -aunque Andrés reconoce que Julián, su socio, ha sido más bien un mentor- se enfocaron en la biodiversidad colombiana (el país constituye el 0,77 por ciento del área del planeta, pero en ella está el 10 por ciento del total de las especies animales y vegetales del mundo), así como en lo que indican las tendencias del consumidor.

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En efecto, los fundadores de Holi aprovecharon la variedad de frutos, semillas y verduras comestibles que brotan de suelo colombiano, que según el instituto Alexander Von Humboldt son 399 variedades. Y el 78 por ciento de estas son frutas; 21 de las cuales crecen exclusivamente en territorio nacional.

También pusieron en sus radares estudios sobre comportamientos del consumidor, según los cuales siete de cada diez colombianos buscan productos naturales y sin azúcar.

Muy a pesar de ello, los productos actuales más reconocidos en el mercado están alejados de esa tendencia, y se soportan en endulzantes, colorantes, conservantes, y mucha menos cantidad de frutas.

Bajo ese contexto Holi, como los describen sus creadores, es un surtido de “mezclas de jugos naturalmente honestas”. Y es que para estos se utilizan ingredientes que fácilmente se consiguen en una plaza de mercado de barrio pero, ante todo, con la esencia de ser una bebida tan similar al jugo preparado en la licuadora de la casa.

Sin embargo, destacan los socios fundadores de Holi, la clave ha sido concentrarse en lo que un administrador y un ingeniero industrial saben hacer: le dejamos el tema de la preparación, embotellado y distribución a los expertos, tercerizando; para enfocarnos en lo que nosotros somos expertos: comercializar y posicionar un producto en el mercado”, explica Andrés Vallejo.

El paulatino posicionamiento del producto se ha conseguido bajo el principio de tener el producto que esté en consonancia con la filosofía de la marca. Así, en términos de comunicación, los puntos de venta son unos aliados para dicho propósito, por lo que mercados naturistas, vegetarianos o sitios que se asocien a estilos de vida saludables han resultado claves.

Los cinco sabores de Holi, cada uno en una sola presentación (botella de vidrio en color), son exóticas mezclas: frutos rojos, asaí y jengibre; ‘Encanto biche’: mango biche, maracuyá y manzana roja; ‘Pasión agua melón’: sandía, melón y limón; ‘Pureza verde’: piña, pepino cohombro y yerbabuena; y ‘Gracia tropical’: banano, maracuyá y fresa.

Entre las lecciones que hasta ahora ha dejado la creación y crecimiento de Holi figuran el recibir el ‘no’ con la puerta abierta, la sociedad como un asunto trascendental, la pasión, la paciencia y resistencia, y la planificación.

Muchas veces el emprendedor se puede desestimular al recibir un ‘no’ como respuesta, pero en realidad, dice Vallejo, “no solo es genial que a uno se lo digan, sino que además es una gran oportunidad de mejora. Te da la posibilidad de reflexionar sobre la imperfección de tu producto y cómo corregirlo”.

La sociedad es como un matrimonio, y resulta clave encontrar el equilibrio para fortalecer la familia (empresa) y que esta crezca.

En cuanto a la pasión, esta debe ser un asunto latente, que no es otra cosa distinta a enamorarse de lo que se hace. Y este estado es el que asegura cómo superar toda clase de obstáculos y crisis.

La idea que deriva en un aparente éxito, expresa Andrés Vallejo, significa apenas el 10 por ciento del negocio. El 90 por ciento restante es persistir. “Es pica y pala permanentemente”.

Finalmente, y muy a pesar de que en el emprendimiento hay que arriesgar, para Vallejo es un asunto en el que el componente de planificación es determinante. “Hay que construir y alistar las herramientas para poder trabajar y hacerlo bien”, concluye.