Fortaleciendo el capital humano

Por Henry Bradford Sicard, Rector del CESA - Colegio de Estudios Superiores de Administración

El Gobierno Colombiano tiene como objetivo definido y decidido, contribuir de forma contundente en el desarrollo de la educación en nuestro país durante los próximos años, como pilar fundamental para el desarrollo social y económico. Desde el propio Ministerio se busca promover además, una educación que transmita a los ciudadanos valores éticos, de responsabilidad y de convivencia en paz, generando oportunidades que contribuyan a cerrar las brechas de inequidad.

Nosotros los educadores, tenemos que comprometernos a ofrecer y a garantizar a nuestros ciudadanos una educación que los capacite y prepare para enfrentar el mundo cuando salgan a ejercer sus oficios, cualquiera que sea su área de actuación. Debemos prepararlos para que asuman con responsabilidad su vida adulta, de manera que contribuyan activamente al desarrollo humano, social y económico, en diferentes ámbitos. Para ello, es fundamental que las instituciones de educación identifiquen las competencias que serán necesarias en el futuro y que con base en ellas, estructuren sus programas de formación. El capital humano de un país es su recurso más preciado, por lo tanto, considero que el Gobierno, a través de las diferentes instituciones de educación, debe garantizar que los estudiantes reciban una formación de calidad, que brinde las herramientas necesarias para enfrentar la competitividad en un mundo globalizado y que puedan aportar, con innovación y creatividad, al sector productivo del país.

Hoy en día que vivimos en un mundo marcado por la tecnología, se hace relevante que los educadores incorporemos muchas de las nuevas herramientas de enseñanza a las aulas de clase, para motivar y atraer la atención de los estudiantes; el “salón” se debe convertir en un espacio de experiencias formativas y aprendizaje pertinente. Los estudiantes de las nuevas generaciones quieren tener mayor conectividad para consultar los conocimientos que están en la red y los profesores nos debemos convertir en facilitadores, en motores de formación. Es importante hacer una gran reflexión acerca de los modelos pedagógicos que utilizamos en los salones de clase y en cómo incrementar la eficacia, pertinencia  y eficiencia de nuestros profesores.

En este sentido, el Ministerio de Educación tiene un programa de becas para la excelencia docente que busca fortalecer activamente a las instituciones educativas, a través de un apoyo económico, para darle la oportunidad a un gran número de docentes de realizar estudios de maestría en ciencias de la educación y con esto fortalecer el desarrollo de las habilidades necesarias para la enseñanza y adicionalmente, fomentar la innovación en las prácticas pedagógicas y en los ambientes de aprendizaje.

Desde hace algunos años, la Unión Europea viene haciendo énfasis en la necesidad del aprendizaje permanente y del mejoramiento de las competencias a lo largo de la vida para realizarnos en lo personal y poder aportar en lo profesional; desde ésta perspectiva, abramos nuestra mente para ser conscientes que la función de las instituciones de educación transciende más allá de impartir meros conocimientos y que por ello, debemos garantizar la formación en habilidades, actitudes y valores que aporten al desarrollo sostenible de nuestro país.