La esperanza, mala herramienta de estrategia empresarial

La esperanza es una muy mala estrategia. No hay nada peor que la falsa sensación de seguridad. Y las empresas deben ser conscientes a cada minuto de ello.

En un mundo absolutamente digital, que se muestra sin barreras, sin fronteras, sin secretos, y que está en constante cambio, y en el que el siguiente llega cuando probablemente la adaptación al primero ni siquiera ha culminado, no hay nada peor que creer que se está bien. Y cruzar los dedos es un acto que roza la negligencia.

La tesis es del Vicepresidente de Symantec y docente del Instituto Empresa de España (ie), Ramsés Gallego, quien esta semana presidirá en el CESA la conferencia ‘El futuro del ahora’, espacio de reflexión para considerar a qué están llamadas las organizaciones ante los vertiginosos cambios, y cuánto tienen a su alcance para adaptarse como forma de subsistencia.

El análisis del profesor Gallego se centra en el factor de cambio donde existen por lo menos tres componentes. Se trata de las tres uves (V) del cambio: velocidad, variedad y volumen del cambio. Y es que cuando se observa y se usa la tecnología que hoy está a la orden del día, ocurren impactos preponderantes que afectan de una u otra forma a las personas, las organizaciones, los Estados y, consecuentemente, las interrelaciones que allí se establecen.

La velocidad (la rapidez con la cual aparecen las novedades), la variedad (número y diversidad de plataformas, sistemas, multiplicidad de ocio), el volumen (sistemas inteligentes que sintomáticamente mueven a la acción), son elementos que Ramsés Gallego toma para explicar su articulación con temas de ciberseguridad, de la nube, la visibilidad de datos, entre otros. Qué elementos tener en cuenta para enfrentar los cambios y qué implicaciones conlleva sintonizarse o no con esa mutación permanente, hacen parte del análisis del profesor del ie. A la manera de Darwin, la adaptación, la flexibilidad y probablemente una cuarta uve (V), el valor, resultan de más trascendencia para los tiempos actuales.

Le recomendamos leer Transformación digital

Ante la constante de cambio, “la clave está es en ser la mejor versión de uno mismo”. Ello supone una consciencia de ello en los ámbitos personal y organizacional. El punto donde convergen la persona y la empresa, el individuo y el gobierno, el individuo y el colectivo que le rodea cambiantes, es donde la sociedad mejora. Sin embargo, la condición del punto de convergencia está completamente alejada del azar y la esperanza, y lo que determina el éxito son la propuesta y la promesa. Tales componentes aparecen en dos dimensiones. Una, conformada por las personas, los procesos y la tecnología, y una segunda esfera la integran la cultura (fundamental dentro de las organizaciones y la sociedad que se aspira a crear), la estructura (jerarquía, orden, organización y autoridad) y la estrategia (desarrollar la misión y la visión).

Las articulaciones con propuesta y promesa, que se logren conforman en estas dos triadas, determinarán la supervivencia y crecimientos de las organizaciones en el vertiginoso ambiente de cambio.

Ramsés Gallego estará el miércoles 4 de octubre en el auditorio Álvaro Valencia T. (Cra. 6 # 34-51), del CESA, a partir de las 7:00 de la mañana.