Coopetencia, no carteles

Por: Rogelio Gutiérrez P. – M.B.A. CDBA, Consultor internacional en temas de Estrategia logística y SCM.


A lo largo de mi recorrido profesional como ejecutivo, consultor, o a través del medio académico, he escuchado diversas interpretaciones alrededor de la COLABORACIÓN como proceso fundamental de la gerencia de las cadenas de abastecimiento, pero hay que reconocer que en muchos casos, resultan descontextualizadas o incompletas.

Quizás la más frecuente de esas interpretaciones, reincide en limitar el concepto a simples modalidades relacionales en pos de mejorar los resultados operacionales entre cliente y proveedor, a partir del establecimiento y ejecución de negociaciones gana-gana.

Pero el problema no radica en la inexactitud de una definición, sino en el corto alcance que dentro de un plan de desarrollo logístico organizacional implica la ausencia de formulación y desarrollo de estrategias colaborativas, consiguiendo ser el pilar del diseño y la reorientación de las cadenas de valor, para impactar fuertemente la competitividad nacional a partir de iniciativas empresariales.

Ahora, que tanto estamos discutiendo en Colombia sobre los tratados de libre comercio (y los diversos acuerdos comerciales firmados y por firmar), es conveniente destacar el papel que juegan los procesos colaborativos en la generación de barreras legales de entrada, ante la amenaza externa de unos potentes competidores, que fácilmente a partir de su experiencia y reconocimiento mundial, pueden fácilmente sustituir la oferta nacional en nuestros propios mercados domésticos.

Y es que los desarrollos conjuntos entre proveedores y fabricantes proveen mejoramientos que no solo se traducen en la velocidad, costo y calidad de los nuevos productos, sino que inciden fundamentalmente en la racionalización global de inventarios y tiempos de suministro, como respuesta flexible al desenfrenado acortamiento de los ciclos de vida de los productos y al creciente encarecimiento de los costos de disponibilidad del producto.

La asociatividad empresarial construida a partir de la colaboración entre los integrantes de las cadenas de suministro y la participación protagónica de los de servicios logísticos, es un imperativo para el desarrollo de ventajas competitivas en el flujo comercial de productos y servicios (bien desde el punto de mejoramiento en costos, o la diferenciación en el servicio), y más especialmente para los países de nuestra región, en donde más del 80% de las empresas son PYME, que además de la necesidad de aumentar el poder negociador frente a los proveedores de su aprovisionamiento internacional, deben desarrollar estrategias para garantizar cantidades de suministro superiores a las de sus capacidades individuales.

Ese concepto colaborativo entre empresas, que a pesar de competir por similares cuotas de participación de la potencialidad de un mercado, busca la unidad de esfuerzos para rentablemente satisfacer necesidades de los clientes, aprovechando sinergias resultantes de promoción de fortalezas y suplantación de debilidades, constituye una forma superior de la colaboración horizontal denominada Coopetencia, estrategia fundamental para el desarrollo competitivo que se traduce en el diseño y desarrollo de redes de abastecimiento y puede proporcionar diferentes tipos de soluciones logísticas.

Por ejemplo, el establecimiento de los tan necesarios “Circuitos Paletizados” con cobertura para el territorio nacional, solo puede ser posible a través de integraciones Coopetitivas entre los diferentes operadores logísticos. Sin procesos de Coopetencia entre los generadores de carga, en colaboración con los 3PL de transporte, el Cross Docking no puede ser una realidad de eficiencia operativa, (y continuaría, como viene siendo hasta hoy en nuestro país, en un simple proceso de reexpedición disfrazado) que contribuya a atenuar el altísimo peso de los fletes en los costos logísticos de Colombia, que bien sabemos superan exageradamente la media que manejan nuestros principales competidores internacionales.

Eso por citar ejemplos operativos. Ni hablar de las necesidades de proyección de la capacidad oferente de actividades o servicios. El principio de cualquier red está basado en la conexión de muchos nodos, tales conexiones deben interactuar asociativamente para sincronizar la integración propia de cada uno de los nodos y así mantener la cohesión de dicha red. El problema de la competitividad de la logística colombiana no solo radica en el mejoramiento de la infraestructura, sino en su interacción con la superestructura y los procesos de gestión.

La COOPETENCIA es el mejor camino y casi necesario para la modernización de la logística nacional, se destaca mediante proyectos colaborativos entre los generadores, receptores de carga y operadores en un marco legal y socialmente responsable. Porque si reclamamos que los operadores logísticos deben trascender de lo reivindicativo a lo propositivo, necesitamos Coopetencia, ¡no carteles!


Rogelio Gutiérrez P. - SCM - Consultant & Advisor (*) El doctor Gutiérrez es MBA de la Universidad Ramón Llull de Barcelona con estudios doctorales en administración. Tras varios años de ocupar cargos gerenciales y desarrollar áreas y proyectos en gestión de la cadena de abastecimiento, actualmente es miembro de juntas directivas de varias empresas nacionales, y se desempeña como consultor empresarial internacional y como catedrático e investigador de prestigiosas universidades latinoamericanas.