Ideas que cambian el mundo

Por: Luis Guillermo Plata


Se realizó en Bogotá el Hult Prize, Capítulo Colombia, la competencia de emprendimiento social más grande y renombrada en el mundo. El emprendimiento social fomenta la creación de empresas sostenibles y rentables, que a su vez contribuye a resolver los retos más difíciles que enfrentan millones de personas a lo largo y ancho del planeta (alimentación de calidad, educación, acceso a agua potable, reducción de la pobreza, etc.) mediante soluciones de “mercado” y no simplemente de tipo asistencialista que no han probado ser perdurables en el tiempo.

El Hult Prize nace en el 2013 con apoyo de la Clinton Global Initiative, y desde entonces entrega cada año 1 millón de dólares como premio (capital semilla) a las soluciones más novedosas. Este año el reto a resolver es la creación de empresas sostenibles y de rápido crecimiento que dupliquen el ingreso de al menos 10 millones de personas que actualmente habitan espacios urbanos densamente poblados. Los ganadores en Colombia podrán participar por ese premio que, será entregado personalmente por el Presidente Bill Clinton en el mes de septiembre en la ciudad de Nueva York. (Los invito a profundizar en www.hultprizecolombia.org)

La respuesta en Colombia fue contundente. La convocatoria se abrió tan solo en noviembre de 2015 por un mes, pero aún así, se presentaron 105 equipos de 40 universidades de todo el país, con diversas propuestas y soluciones al reto planteado. Por supuesto que hubo todo tipo de soluciones, desde aquellas muy innovadoras y viables hasta aquellas poco realistas y sin un modelo de negocio sólidamente planteado. Sin embargo, ver el entusiasmo y la pasión con la que los jóvenes estudiantes de Colombia asumieron el reto, es un magnífico augurio de lo que está por venir.

El primer puesto lo ocupó el equipo de la Universidad EAFIT de Medellín con el proyectoHelium; que consiste en construir casas con ladrillos sintéticos que incluyen paneles solares que permiten a familias de escasos recursos construir casas mientras ahorran en el costo de la energía. Su tecnología además, les da la posibilidad de comercializar el excedente a la red de energía, generando un ingreso adicional para la familia.

El segundo puesto fue ocupado por el Equipo de la Universidad EAN de Bogotá. Senior Services. Su solución plantea generar ingresos a familias menos favorecidas, por medio de la oferta de servicios de cuidado a personas mayores con enfermedades crónicas. A todas luces una solución innovadora, con aplicación global y con un mercado objetivo bien definido, aspecto calve para desarrollar un buen plan de negocios.

Finalmente, el tercer puesto lo obtuvo el proyecto Fablabs, de la Universidad Autónoma de Occidente (Cali), que planteó la creación de laboratorios móviles con computadores e impresoras 3D, para que emprendedores en barrios marginales puedan diseñar y construir su propia maquinaria de tal suerte que puedan comercializar productos; son en esencia una generadora de micro negocios.

Tuve el gran honor de ser jurado y como lo mencioné anteriormente, confieso que lo que más me sorprendió fue el nivel de energía y entusiasmo en el salón, así como el número de participantes (más de 400). Tuvimos que descartar muchas buenas ideas ya que carecían de modelo de negocio; o porque los equipos que las propusieron no tenían claro cómo comunicar la idea ni cómo llevarlas al mercado; sin embargo, estas son habilidades que se pueden aprender en el ámbito académico. La pasión y la sed de contribuir a formar parte de la solución a los problemas de la humanidad se respiraba en el ambiente. ¡Esto es lo que debemos impulsar!

De hecho, en los últimos años Colombia ha despegado en emprendimiento. Muchas más personas están optando por ser emprendedores por “convicción” y no por “necesidad”, como solía ser la regla. Iniciativas como Innpulsa, ANDI del Futuro, la Asociación de Emprendedores y Wayra entre otras, están ayudando a despertar ese interés y facilitar la concreción de las ideas hacia negocios reales. En el campo académico, el emprendimiento también está adquiriendo una dinámica importante. Instituciones como el CESA -Colegio de Estudios Superiores de Administración- por ejemplo, quien en alianza con Babson College, considerada como la mejor universidad en los E.E.U.U. en emprendimiento, están creando programas especializados para brindar a los emprendedores colombianos las mejores herramientas.

El Hult Prize dejó claro que las nuevas generaciones creen que la mejor respuesta a los problemas es ser parte de la solución, en este caso, mediante la creación de empresas sostenibles y de enfoque social. También nos quedó claro que el modelo emprendimiento por “convicción” cada vez toma más fuerza en Colombia, convirtiéndose en una importante fuerza para el desarrollo, la equidad y la creación de empleo.

Estaremos muy pendientes del desarrollo de los ganadores a medida que avanza la competencia; los invito a que ustedes también lo hagan.