Nuestro encuentro con las finanzas personales — Parte 1 (El happy hour)

Por: Carlos Coutin y César Vallejo, egresados de posgrados del CESA.

¿A qué edad nuestras finanzas personales comienzan a preocuparnos? Me he hecho ésta pregunta buscando ese momento en que mi relación con el dinero comenzó a tener un peso considerable en mi cabeza.

Finanzas personales: un mundo lejano

Para muchos la sola palabra “finanzas” ya cae como un ladrillo. Ese mundo “lejano” de números, gráficos, cifras y bancos nos talla en los zapatos, al punto que decidimos simplemente ignorarlo. Grave error.

No es sino hasta que la cuota de la tarjeta nos asfixia y cuando papá ya no está para cubrirnos que caemos en cuenta que bueno… tal vez deberíamos entender un poco sobre finanzas.

No nos enseñan a ser adultos. Entramos en un despiadado mundo de corbatas, cuentas bancarias, vacaciones de 15 días al año, tarjetas de crédito, etc. sin la mayor preparación. Con nuestra primera experiencia laboral, viene nuestro primer salario y con él comienza la tan anhelada emancipación adulta.

Viernes de Happy Hour

Con el primer salario llega el momento de tomar nuestras propias decisiones, ir a donde queramos, comprar lo que nos gusta, comandar nuestro propio barco y navegar por donde mejor nos parezca.

Ha llegado el momento de planear nuestro futuro con nuestros recursos ¿qué sigue? ¿una maestría? ¿un carro? ¿el viaje a Europa? ¿el anillo? ¿hijos? Todos nuestros anhelos se ven ahora más cercanos con el timón en nuestras manos.

Sin embargo, como adultos primíparos que somos, nos convertimos en el mejor amigo del datáfono y los viernes de happy hour son nuestro primer paso hacía el desvío de nuestras prioridades.

Somos jóvenes, con dinero y sin muchas responsabilidades. Nuestra propensión a gastar es la más alta y nuestra generosidad a la hora de pagar los Gin Tonics del viernes después de la oficina no se hace esperar.

Nos volvemos el público más deseado de las entidades que ahora vienen y te hablan como el más importante de sus clientes ofreciendo opciones para que puedas seguir invitando a la cuenta del viernes sin mayor preocupación.

La paradoja del ahorro

La teoría económica de John Keynes nos explica que los individuos destinamos nuestra renta (Ingresos/Salario = Y) a dos cosas: Consumo (C ) y Ahorro (S).

De forma simple diré que el consumo es todo lo que gastamos en mantener nuestro estilo de vida, mientras el ahorro es esa parte del salario que nos queda disponible para planear nuestros sueños.

El problema está en que en la ecuación de la renta (Y = C + S) el consumo y el ahorro son mutuamente excluyentes. A mayor consumo, menos ahorro y viceversa. Y es aquí donde el mundo adulto se vuelve no tan amigable con nosotros.

Con los datafonos como nuestros mejores amigos, el consumo toma el protagonismo en nuestra ecuación de renta personal. Cosa que pone muy feliz a Keynes, ya que las economías liberales en las que vivimos hoy en día basan sus crecimientos en el consumo de las personas.

Sin embargo, para casos individuales, como el tuyo y el mío, el ahorro no debe perder importancia ya que es por medio de él que lograremos incrementar nuestra renta personal en el largo plazo.

¿Cómo? Al ahorrar tendremos un dinero disponible para invertir y al invertir, de forma acertada, nuestro dinero estará generando una renta favorable que incrementará periódicamente nuestros ingresos.

Los problemas comienzan cuando los Gin Tonics hacen que nos olvidemos del ahorro y aparece de repente una necesidad afanada de incrementar nuestra liquidez para llegar sin preocupaciones al fin de semana.

Dado que los aumentos salariales toman su tiempo (esto no me lo dijeron en la universidad) y no crecen al ritmo de nuestra agitada vida, aparece en nuestras vidas el mejor aliado para nuestro afanado consumo:

Las deudas

Este dinero extra que generosamente obtenemos y nos permitirá seguir consumiendo a nuestro ritmo con un costo determinado (intereses).

Cuando las deudas llegan a “salvarnos la vida”, no solo dejamos de ahorrar y dejado de ganar intereses por las inversiones de nuestro dinero; sino que pasamos a pagar por el dinero que otro, generosamente, nos facilitó.

Keynes nunca estuvo equivocado al basar el crecimiento económico en el consumo (ni más faltaba). Si bien el consumo es importante (e inevitable) también lo es el ahorro.

Parte del sueño de ser adultos es lograr finalmente esa libertad tan añorada; sin embargo la perdemos rápidamente al eliminar el ahorro de nuestras vidas.

Comprometemos nuestro futuro y nuestra tranquilidad al apresurarnos a alcanzar estilos de vida que siempre se pueden planear de mejor forma sin perder nuestra libertad financiera, sin deberle el sueño y la tranquilidad a las deudas o a las cuotas mensuales de la tarjeta.

Nunca es tarde para aprender a planear nuestra vida financiera o para recuperar la libertad sobre nuestro dinero. No nos enseñan a ser adultos, es cierto. Pero es posible aprender y planear con inteligencia, sin perder de vista nuestros sueños y trazando rutas para alcanzarlos.

La clave está en modificar nuestros hábitos, en educarnos, en perderle el miedo a la palabra finanzas y comenzar a planear. Es posible disfrutar de los Gin Tonic y al mismo tiempo caminar hacia nuestros sueños. Con la planeación adecuada siempre será posible extender por varios años nuestro Happy Hour. ¡Salud!

Fuente:

Navengate.co

Nuestro encuentro con las finanzas personales — Parte 1 (El happy hour)

Sobre navegante

Navegante es un proyecto de emprendimiento de Carlos Coutin, egresado de la maestría en marketing del CESA, quien recibió el apoyo del Centro de Liderazgo y Emprendimiento (CLE) para catapultar el desarrollo de una nueva filosofía de inversión y finanzas personales en Colombia. Navegante cuenta con un equipo conformado por profesionales con una perspectiva joven, innovadora e inteligente como César Vallejo quien es economista de la Universidad ICESI y especialista en mercadeo estratégico del CESA también.

Carlos Coutin

Administrador de Empresas (Cum Laude) de Newbury College en Boston – Massachusetts, Estados Unidos, tiene estudios en Planeación Financiera en Boston University y un magíster en Dirección de Marketing del CESA en Bogotá.

César Vallejo

Economista de la Universidad Icesi de Cali y Especialista en Mercadeo Estratégico del Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA) en Bogotá.