Avatares de la proyección exterior de la UE

Por: CEGLI –Centro de Estudios sobre Globalización e Integración

Quizá por el resultado del Brexit, a finales del mes de junio, pasó desapercibido la publicación del documento sobre la nueva estrategia global de la Unión Europea (UE) en política exterior y de seguridad. Y es que no es para menos, pues el resultado del referendo británico sobre la permanencia o no del Reino Unido en la UE ha marcado un punto de inflexión para el proyecto integrador, y hasta qué punto este hecho logre afectar las interacciones entre cada uno de los Estados y su proyección exterior, dependerá de la astucia política de los líderes europeos.

Lo cierto es que no se puede pasar por alto la publicación del documento, y qué mejor escenario que revisar el discurso de la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, realizado en el Carnegie Endowment for International Peace de Washington, para efectuar un primer acercamiento a lo que será el marco en el cual se organicen todas las directrices en materia de proyección exterior de la UE para las siguientes décadas.

Lo primero que llama la atención de la intervención de Mogherini es que en múltiples ocasiones nombra a Estados Unidos como un aliado imprescindible para el proyecto europeo, resaltando que espera que el próximo presidente estadounidense siga manteniendo el compromiso de fortalecer los lazos transatlánticos de cooperación. Históricamente los Estados Unidos han sido un jugador fundamental en el continente europeo interesado en el éxito del proyecto integrador, entre otras, por un factor geopolítico esencial: hacer frente a la Federación Rusa. Este factor ha hecho que ambos socios atlánticos se hayan convertido en grandes socios comerciales e importantes aliados militares a través de la OTAN.

Por otro lado, Mogherini identifica la migración como uno de los principales retos que afronta conjuntamente, no solo Europa, sino todos los países del globo. Por tal razón argumenta que aprovechará el Escenario de la Asamblea Anual de las Naciones Unidas, en septiembre, para establecer un marco global de cooperación en migraciones y consolidar un programa de protección internacional de refugiados mucho más efectivo. Los países europeos se enfrentan actualmente a un serio reto migratorio, y este ha sido uno de los causantes del deterioro en el proceso integrador en los últimos años.

Sin duda, un elemento fundamental que plantea Mogherini a lo largo de toda su intervención es el softpower de la Unión, es decir la capacidad europea de influir en cuestiones globales y decisiones de otros actores por medios distintos a la acción militar. Esto lo hace nombrando a Colombia como uno de los mayores países receptores de inversión extranjera por parte de la UE para la implementación de los posibles acuerdos de paz, y especialmente en el rol que ha adquirido en la lucha contra el Estado Islámico.

En este caso lejos de ser una intervención bélica, la UE ha estado implicada en la reconstrucción institucional en Siria e Iraq, países donde el Estado Islámico ha concentrado sus actividades. Allí se ha visto involucrada en el fortalecimiento estatal tras la recuperación de territorio, en asuntos como el fortalecimiento de la seguridad y el retorno de las poblaciones a sus lugares de origen. El mensaje de Mogherini es claro: la Unión Europea tiene una vocación internacional de cooperación y está dispuesta a ayudar a aquellos países que así lo requieran.

Uno de los puntos más simbólicos de su discurso, y quizá de toda la estrategia, es su llamado para que los Estados, y especialmente las sociedades europeas, sean más resilientes. Esto, argumenta la Alta Representante, pues sociedades que no estén preparadas para afrontar distintas crisis, no podrán aunar fuerzas para estructurar e implementar esfuerzos comunes encaminados a superar retos como la amenaza terrorista o el asunto migratorio.

Finalmente, entre líneas también se logra percibir un mensaje dirigido hacia el interior del proyecto, especialmente cuando se refiere al tema de seguridad y defensa, momento en el que hace un llamado para el fortalecimiento de los lazos de integración e insiste en una mayor cooperación entre cada uno de los miembros de la Unión. Esta afirmación puede tener sustento en dos situaciones.

La primera es que dado los movimientos euroescépticos en países como Inglaterra, Francia y Holanda, es necesario enviar un mensaje dirigido a la consolidación de mayores lazos de integración para hacer frente a las crisis y responder a los distintos intereses de los ciudadanos de los países europeos. La segunda es el rol crucial que juega su oficina de proyección exterior de la Unión Europea para robustecer los actuales ejes de integración y promover otros, pues muchas veces la manera en que se actúa hacia el exterior y la percepción que otros actores y regiones tienen sobre el proyecto de la UE, termina por definir y fortalecer el proyecto hacia el interior.

De esta manera, aunque se logra percibir en el papel un cambio en la proyección exterior de la Unión Europea para los próximos años, dependerá de cada Estado miembro y del liderazgo de la UE la eficacia de su implementación, buscando consolidar el anhelado propósito común. +++

CEGLI

Es un Centro de Estudios que se enfoca en los procesos de globalización y de integración económica a nivel mundial.