El triatlón, deporte espejo de lo que significa hacer empresa y mantenerla vigente

“Lanzarse al agua en el triatlón es como lanzarse al mercado para iniciar empresa. En la primera parte; es decir, al comienzo de la carrera, solo se sienten el braceo y las patadas de los demás. Así se debe sentir la competencia empresarial cuando se debuta en el mercado”.

Las palabras son de Esteban Villegas, estudiante de IV semestre de administración en el CESA, y quien aprovechó lo que le dejó su participación en el circuito mundial ‘Ironman 70.3’, competencia de triatlón celebrada recientemente en Cartagena, para hacer referencias de enseñanzas sobre los negocios.

Tras 5 horas, 20 minutos y 5 segundos cruzó la línea de meta, después de haber nadado dos kilómetros, recorrido 90 kilómetros en bicicleta y 21 kilómetros más trotando. Al final, ocupó el quinto lugar en la categoría 18-24 años.

Ese fue el epílogo de una preparación durante seis meses, tiempo durante el cual se entrenó los siete días de la semana para llegar a punto, especialmente en natación. “Debí dedicar ese tiempo si quería manejar la técnica para tener el mejor rendimiento posible”, señala.

Esa misma disciplina es la que se requiere para sacar un producto o un servicio al mercado. “Sea cual sea, debe salir a punto como la única manera que el negocio no sea flor de un día y la empresa dure apenas un suspiro”, dice el estudiante antioqueño.

Los primeros metros de la carrera, que son en el agua, resultan los más críticos. Se trata de un escenario complejo (no en piscina sino en agua abierta -mar o lago-) donde muchos claudican por pánico. “Si no estoy seguro o convencido de lo que mi negocio le puede dar a los clientes, el miedo es lo que no me dejará o bien lanzarme al mercado o bien permanecer en él”, anota.

Lo que más duro le dio fue la trotada. “Fue torturante”, recuerda.

Entre los kilómetros 11 y 17 -admite- fue el segmento en el que más sufrió, por la amenaza de un calambre en su muslo derecho. El clima cartagenero hizo lo suyo. Era mediodía pero Esteban “no podía parar porque me hacía más vulnerable al calambre, entonces tuve que bajarle sí o sí al ritmo, pero no perder la concentración para realizar el movimiento preciso y llegar a la meta”.

Esas mismas dificultades son comparables con las vicisitudes que día a día experimentan las empresas, pues nunca se sabe qué circunstancias del mercado (los otros competidores o el ‘clima’ empresarial) y en qué momento (kilómetro) la pongan en riesgo.

De ahí que la planificación resulta un asunto clave. Y es que se trata de un esfuerzo de largo aliento en el que hay que saber dosificar las energías, que no son cosa distinta que saber cuándo se irrumpe o cuánto se retiene una estrategia en la carrera (el mercado). “Las tres actividades en una, máxime en ese entorno (Cartagena), obligan a planificar muy bien las cosas. Sabía que debía dedicar el máximo esfuerzo a la nadada para lograr algo de ventaja (la ventaja competitiva o ese factor diferencial), pero sin descuidar las otras disciplinas (gestión del riesgo)”, agrega.

En efecto, los entrenamientos de Esteban Villegas le indicaron que en la segunda parte de la competencia; es decir, el recorrido en bicicleta, debía ir a un promedio de 30 kilómetros por hora. Asimismo, hipotecó múltiples jornadas a sesiones de sauna para acostumbrarse a la sofocante temperatura de la capital bolivarense, y al mismo tiempo cuidarse de evitar sufrir gripes con el clima del centro del país. “Como en una empresa, son detalles pequeños que en ningún momento se pueden improvisar. Es un asunto que pasa desde saber distribuir el tiempo hasta definir prioridades; y en todo caso, no desistir”, añade. Y agrega que como se sintió cómodo con la velocidad en bicicleta en los primeros kilómetros, subió su velocidad a 33 kilómetros para tener ese plus en la carrera.

Menos de 20 minutos lo separaron del podio, tiempo que le hubiese significado adquirir el derecho a estar en el Mundial de Chattanooga (Tennessee-USA), en abril próximo.

“El otro año entrenaré lo suficiente con el único propósito de estar en el podio. Esa es la meta para ir al siguiente mundial”, asegura Villegas, con la misma firmeza y decisión de un empresario cuando quiere poner su producto o servicio en el mercado internacional.