Historia, balance y oportunidades del acuerdo comercial entre Colombia y la Unión Europea.

Por: Luis Loaiza[1]- Profesor de Negocios Internacionales del CESA

Introducción

Los años 1990 marcaron un cambio en la política económica y comercial colombiana, cuya influencia venía dada por las hondas transformaciones que sufrió el mundo en aquellos años. La nueva geopolítica producto de la disolución de la Unión Soviética y los innumerables procesos de transición hacia economías de mercado en los países del bloque comunista, trajeron consigo profundos cambios en las relaciones internacionales, impregnando al mundo de nuevas y renovadoras ideas.

La disminución del PIB en la década de 1970 en un 5.5% y en un 3.2% en la década de 1980, además de la caída de los niveles de crecimiento industrial produjeron la disminución del ritmo de un 6% a un 3.2% anual, en este mismo periodo, lo que llevó a que el exministro de economía Guillermo Perry calificará al decenio de los ochenta como “una década gris oscura” (Perry, 1990). En este contexto, a principios de los años 1990, el país estaba forzado a abandonar definitivamente el modelo proteccionista de la economía y fomentar un proceso de internacionalización y modernización económica, que en aquel momento era la tendencia mundial.

Desde entonces, Colombia ha suscrito Tratados de Libre Comercio (TLC) con varios países, entre los cuales se encuentran México, Chile, Canadá y Estados Unidos, por nombrar algunos, y organizaciones como la Comunidad Andina de Naciones (CAN), la Comunidad de Estados Caribeños (CARICOM) y MERCUSUR, entre otros[2]. Por último, tras año y medio de negociaciones, el 1 de agosto de 2013 entró en vigor el Acuerdo Comercial con la Unión Europea, momento que marca para Colombia el inicio de una nueva era en las relaciones comerciales internacionales.

Aunque en un principio este fue negociado como un Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y la Comunidad Andina de Naciones (lo que implicaba amplios escenarios de dialogo político, programas de cooperación, y acuerdos comerciales), por diferencias entre los Estados de la Comunidad Andina se detuvo la negociación “bloque a bloque” y se decidió negociar como un Acuerdo de Asociación multi-partes con el comercio únicamente como pilar fundamental, con la Unión Europea por un lado, y Colombia y Perú por el otro (Álvarez & Guerra-Barón, 2013).

Los principios de negociación de Acuerdos de Asociación de la Unión Europea promueven las negociaciones “bloque a bloque”, por lo que este caso supuso una excepción e implicó una mayor flexibilidad en las condiciones de negociación de los europeos. El acuerdo se compuso de tres pilares fundamentales, diálogo político, cooperación y comercio, pero cada Estado miembro de la Comunidad Andina fue autónomo para elegir si entraba o no a negociar en cada una de esas áreas. (Zalba & Conthe, 2013).

Por esta razón, este artículo busca en primer lugar caracterizar las relaciones económicas y comerciales de la Unión Europea únicamente con Colombia; en segundo lugar, evaluar los impactos económicos y comerciales del acuerdo comercial cerca de transcurridos tres años de su implementación; y en tercer lugar, plantear los retos y las oportunidades que supone el tratado para Colombia, teniendo en cuenta el escenario internacional actual.

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[1] Luis Antonio Loaiza Mendoza. Economista y Administrador de Empresas de la Universidad Santo Tomás de Aquino. Especialista en asuntos de economía internacional de la Universidad de Hsinchu en Taiwán. Actualmente candidato a Maestría en Gestión y Auditoría en Medio Ambiente de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Trabajó durante once años en el Ministerio de Comercio Exterior de Colombia. Ha sido consultor externo en temas financieros de la Organización de Estados Americanos (OEA). Socio y Representante Legal de la firma De Una Consultores S.A.S y aliado estratégico de la firma Research & Opportunities International Strategy Consultants.

[2] También existen TLC vigentes con El Salvador, Guatemala y Honduras (Triángulo del Norte), Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein (Asociación Europea de Libre Comercio), Cuba y Nicaragua.