El liderazgo reside en ser un facilitador de los retos

“Ernesto ha construido, a lo largo de más de 23 años de trabajo en alta gerencia, la experiencia y capacidades para ser un líder en la gestión de grandes proyectos industriales de proyección internacional”.

Así describía uno de los más importantes medios de comunicación la llegada del nuevo presidente de Alpina en octubre de 2013, Ernesto Fajardo, quien estuvo en entrevista a Grandes Líderes en el CESA.

Las cifras hablan por sí solas. Al comparar los indicadores del año pasado con los de 2016, Alpina obtuvo crecimientos de 14,9 % en sus ventas netas. Pero no todo se ha quedado en las finanzas.

Con Ernesto Fajardo a la cabeza, la responsabilidad social ha estado en el eje estratégico de esta compañía que está en cuatro países: Estados Unidos, Venezuela, Ecuador y Colombia. En el país ha reducido en un 84 por ciento el consumo de agua en la producción, disminuido un 23 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero en los últimos cuatro años, y fortalecido su relación con más de 50 asociaciones campesinas y de ganaderos del país. Esta relación con proveedores se ha dado a través de transferencia tecnológica y acompañamiento por la empresa a ellos para beneficio de la conservación de los lácteos como insumo de varios productos.

Un líder, un facilitador

Para Fajardo, el asunto de liderazgo pasa esencialmente por una actitud en la que los gerentes de las compañías lo que tienen que hacer es facilitar que las cosas se hagan, evitar bloqueos y –para aportar a que los colaboradores den todo su talento- es no buscar las respuestas sino ayudar a que los demás se hagan las preguntas correctas como génesis de un empoderamiento para ejecutar, uno de los verbos rectores en el liderazgo. “Los líderes que nos llevarán al siguiente nivel son los que están comprometidos con el bien común y con desarrollar a la gente”.

De allí que una de sus consignas preferidas es que se logre, como líder, que los demás miembros del equipo puedan “dar el 110 por ciento”. Se refiere a que puedan dar un plus, una iniciativa adicional, por el nivel de compromiso ante los propósitos de la compañía.

Así se ha reflejado el trabajo de este administrador de empresas, quien tuvo su primer contacto con la empresa cuando tenía 5 años y su abuela lo llevó a comer fresas con crema a esa emblemática planta de Sopó que conocen la mayoría de los bogotanos y habitantes de la Sabana.

Estos han sido parte de los resultados de 73 años de historia de una de las grandes de los lácteos y alimentos en el país, con más de 600 referencias resultado de la investigación y la innovación.

El secreto de dicha innovación, explica Ernesto Fajardo, ha sido centrarse no solo en los productos sino apostarle a la innovación en toda la cadena de valor, y ello incluye la distribución. Según el presidente de Alpina, 180 camiones refrigerados y ecológicos, sobre los cuales existe un monitoreo constante –a través de GPS-, se están desplazando a lo largo y ancho del territorio Nacional para que en cada rincón haya productos Alpina. No en vano –señala- “desde La Guajira hasta el Amazonas se puede llegar a puntos de venta donde probablemente se encontrará agua, papel higiénico y un producto de Alpina”.