Balletina: una manera distinta y especializada de bienestar solo para ellas

Una estudiante y una egresada del CESA –Colegio de Estudios Superiores de Administración- y un alumno de la Universidad Sergio Arboleda crearon un estudio boutique fitness, novedosa alternativa tendiente a buscar el bienestar de las mujeres exclusivamente, desde lo físico, pero que resulta distinta a un gimnasio.

Ana María Ángel, Catalina Saab y David Zúñiga le dieron vida a Balletina, centro de entrenamiento para ‘ellas’ ubicado en la Zona G, norte de Bogotá, pero que se basa esencialmente en los atributos que brinda para el cuerpo el ballet y algunas otras disciplinas como el yoga.

Las miradas en ocasiones incómodas y los tipos de rutinas –con los aparatos que usan y los músculos que se ejercitan- en los gimnasios convencionales, fueron algunos de los aspectos que definieron a estos tres jóvenes a crear esta empresa, cuya naturaleza es la que en otras latitudes están persiguiendo, entre otras, algunas de las despampanantes modelos de la reconocida marca Victoria's Secret para su bienestar.

Una de sus fundadoras, Ana María Ángel, de séptimo semestre, da cuenta de cómo nació la empresa.

¿Qué es Balletina?

Es lo que hoy llamamos un estudio boutique fitness, solo para ellas, donde se desarrolla una nueva técnica de entrenamiento funcional, tomando como base el ballet, con diferentes circuitos fitness como yoga, pilates, boxeo, entre otros, para tonificar el cuerpo y quemar calorías.

En esencia, es un gimnasio

No propiamente como lo conocemos. De hecho, muchas mujeres se sienten retraidas para ir a un gimnasio o lo abandonan, en parte porque sienten incomodidad por la forma en que algunos hombres las observan. Pero ese es solo un problema.

¿Qué otros problemas advirtió?

Muchas mujeres buscan un tipo de resultados físicos distintos a los que deja un gimnasio.

Me puse a leer, a investigar al respecto, y una de las conclusiones es que el ballet puede elongar los músculos de una manera distinta a otro tipo de entrenamiento con aparatos o máquinas, y te puede hacer ver el cuerpo con una tonificación diferente. A todas las mujeres nos gusta estar en forma, pero no necesariamente vernos musculosas y con el cuerpo ancho, y que se nos vuelva como el de un hombre.

¿Entonces son esos dos aspectos nomás que conforman el factor diferencial de Balletina?

No. También es clave el tema de la corrección postural. Eso influye tanto en la salud como en la elegancia de nosotras. Hablo desde mi experiencia personal. Cuando empecé a crear las clases con la profesora que tengo, que es experta en toda la parte de ballet, yo medía un metro con 63 centímetros. Empecé a practicarlo mucho, y pasé a uno con 65 (1,65 mts.). No es que me haya crecido, simplemente estiré mi columna a una postura adecuada, correcta; o lo que es lo mismo, saludable.

¿Cómo conciben Balletina?

La idea nace hace aproximadamente cuatro años. Vivía en Inglaterra y supe que en otros países como Brasil o Estados Unidos las modelos de Victoria's Secret recurrían a esta modalidad de entrenamiento. Cuando regresé a Colombia me di cuenta que no había un lugar así; además, exclusivo para mujeres.

¿Cómo fue ese ‘bicho’ que la picó para este emprendimiento?

Ese bicho fueron mis padres. Ellos siempre me inculcaron el tema de hacer ejercicio, sobre todo al aire libre. Entonces creo que siempre me ha gustado estar en forma, estar en movimiento, estar delgada. Pero abandoné muchos gimnasios porque no sentía que cubrían mi necesidad de entrenamiento, y además me di cuenta que eso les pasaba a otras mujeres, a las que ciertas miradas también las intimidaban.