Orso o el regreso a la niñez por la pasión de la heladería de barrio

Con la misma grata experiencia que significa para un niño entrar a la heladería del barrio en una calurosa mañana de domingo nació Orso, la heladería de artesanales fundada por el administrador de empresas del CESA Mateo Sangiovanni.

Y aunque nació con ese espíritu, Orso es en realidad una heladería para todas las edades y paladares.

Aunque oficialmente funciona desde hace dos años, la historia de su creación se remonta a las dos semanas de clase de heladería que su dueño tuvo en Bologna (Italia) apenas salió del colegio, un año antes de entrar al CESA. De hecho, el nombre de su empresa proviene de Orsomarso, municipio situado en el territorio de la provincia de Cosenza, en Calabria, extremo sur de Italia, de donde son sus ancestros. Y el logotipo de la heladería es la figura de un oso, que en italiano se escribe orso.

Desde entonces lo habían impregnado no solo los aromas de las cremas de helado, y sus alucinantes formas y colores; sino también los deseos de emprendimiento.

Empezó con la ayuda de otra persona que le colaboraba con el aseo. “En un principio las jornadas iniciaban desde las 7:00 de la mañana y hasta las 10:00 u 11:00 de la noche”, recuerda.

Desde ese entonces y ahora, “el papel es ser el hombre orquesta. Hay que hacer de todo si uno quiere crecer como empresario”, explica Mateo, quien prepara cada helado pensando en la pasión que siente el consumidor cuando se deleita con las formas, encantos y sabores de estos, la misma que él sentía cuando residía en ‘la bota’ de Europa.

Y es que finalizado el curso en Italia, recorrió palmo a palmo las calles de Cosenza, separadas por casas empotradas en la montaña y que remiten a escenas del Padrino II, descubriendo los secretos de cada una de las heladerías de la ciudad, para darle la impronta que quería para su negocio: la agradable sensación de poner la vida en pausa saboreando el helado de barrio. Hoy, la empresa la conforman una docena de personas distribuidas en tres heladerías en la capital del país: una en la 93, otra en Chapinero y la tercera en el recién creado Centro Comercial Plaza Central, en el occidente de Bogotá. Pero ceñido fielmente al credo y libreto del empresario, él está en todas las heladerías.

Si bien para el 2017 no tiene planes de creación de más tiendas, este año tiene como principal objetivo la consolidación de los tres puntos, que sin embargo ya son referente de algunos bogotanos.

Mateo Sangiovanni habla sobre cómo han sido estos dos años como empresario.