Emprendimiento infantil, en el foco del CESA desde su Escuela de Líderes

Manejo del tiempo, descubrir que sin conocer a otros se pueden hacer realidad las ideas –como gran esencia del trabajo en equipo- y entender al otro y ponerse en sus zapatos, hacen parte de las grandes lecciones que les quedaron a 20 niños de la Escuela de Líderes del CESA, un gran laboratorio de liderazgo de doble alcance.

Y es que además de incidir en la formación en liderazgo y otras habilidades desde etapas tempranas, este espacio del CESA, en cabeza del área de Bienestar y con cerca de 30 años de historia en la institución, también convoca a estudiantes que en las aulas están adquiriendo las bases teórico-prácticas para formarse como empresarios, y en la Escuela de Líderes son los mentores de los niños en sus proyectos.

Cuatro proyectos se presentaron en la última edición de Escuela de Líderes, que destacó el mismo número de categorías: Mejor grupo en responsabilidad social y cumplimiento (Fast City), mejor trabajo en equipo (&5), mejor grupo en creatividad e innovación (Revés Personalises) y Mejor modelo de negocio (Nova Exotics).

La Escuela de Líderes es una de las primeras puertas que abre el CESA para los futuros emprendedores del país. Desde este escenario, varios de los menores empiezan no solo a potenciar sus habilidades, sino a descubrir qué puede haber detrás de una oportunidad de formación profesional, en este caso desde la administración de empresas. De hecho, algunos que han hecho parte de la escuela de líderes del CESA han recorrido todo el camino académico: se graduaron como administradores de empresas de la institución, donde también realizaron su especialización y maestría.

Héctor Gutiérrez, padre de uno de los niños de la Escuela de Líderes (EL), destacó la iniciativa de Bienestar del CESA a través de la Escuela de Líderes, y subrayó el hecho que desde la educación superior se siembren, desde muy temprano, temas trascendentales para la sociedad como la responsabilidad social y el mismo emprendimiento con dicho componente.

En efecto, para los actores principales de esta EL, esta les permitió descubrir muchas facetas de ellos que quizás desconocían.

Así lo expresó Mariana, de Nova Exotics, quien además de rescatar la creatividad que se le despertó a la hora de las preparaciones, sintió que es capaz de liderar un grupo de niños como ella en momentos muy difíciles.

María Antonia, de &5, se sintió a gusto por sentir paciencia ante las dificultades de sus “demás compañeros”. Según ella, a veces “uno da órdenes que no se pueden entender y se necesita tener mucha paciencia para explicarlo una y otra vez y que todo salga bien”.

Juana Cifuentes, de Revés Personalises, cree que lo mejor que le dejó su paso por la Escuela de Líderes fue el manejo del tiempo. “Aprendí que a mis demás compañeros, que de pronto son más lentos, los debo esperar. Que lo importante no era que yo acabara rápido, sino que todos termináramos”.

Por su parte Nicolás, de Fast City, descubrió que se pueden hacer cosas mucho más grandes cuando uno trabaja con personas que no conoce.

Explore cada modelo de negocios de estos niños líderes:

&5 (And five)

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“Hacemos único lo común”. Este es el lema de esta ‘tienda, cuyo espíritu es el de personalizar cualquier artículo. Diseñadores asesoran al cliente para que su chaqueta, carteras, cachuchas, maletas y hasta alimentos tengan ese sello personal con el que sueña. Para este último caso, se trata de la personalización del decorado o incluso la receta misma.

Nova Exotics

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Restaurante de bebidas y acompañamientos basados en las frutas más exóticas que ofrece el mercado, y ofrecidos bajo distintas combinaciones.

Fast City

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Es un restaurante de comida rápida y saludable, que además ofrece el servicio de autolavado. Su espíritu es el de ahorrarle tiempo a las personas: Mientras que el usuario pide una comida rápida, su carro es lavado. Así, ofrece dos soluciones paralelas para los conductores.

Reves Personalises

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Con nombre en francés, este emprendimiento es una pastelería que, con waffles y cocas de ponqué, y a base de nutella y arequipe, el consumidor puede personalizar sus postres con algunas otras combinaciones.

Esto dijeron sus mentores

Tomás Rueda, mentor de &5, destacó la dedicación, obsesión y entrega sobre la idea que tuvieron los niños que dirigió. “Pese a su edad, porque ellos (los niños) están entre los 8 y 11 años, es sorprendente la agudeza de sus preguntas”, señaló Tomás, y agregó que son cuestionamientos que en su camino a ser administradores de empresas muchos estudiantes universitarios, como él, deberían hacer.

Para Catalina Rozo, de sexto semestre y mentora de Nova Exotics, uno de los mejores aportes fue, sin duda, pensar de manera elemental y simple, tal cual como lo hacen los niños. A veces, subraya, falta pensar como niño para encontrar la creatividad necesaria para hacer empresa.

Buscar una solución a las divergencias surgidas entre los niños al momento de concretar en planes las ideas que plantearon se constituyó en el mayor de los aprendizajes para David Lora, tutor del proyecto Fast City. Para él, encontrar los puntos en común o de encuentro entre las ideas para la resolución de los conflictos resultó una dinámica enriquecedora. El estudiante conceptuó que las formas de llamar al diálogo resultaron un asunto retador y complejo.

Juan Manuel Vargas, mentor de Revés Personalises, por su parte, expresó que los niños tienen la habilidad de encaminarse solamente a encontrar soluciones, mientras que muchas veces, por temores, paradigmas o por las razones que sea, “uno solo se enfoca en los obstáculos ante la consecución de un objetivo. Ellos solo ven oportunidades en cada cosa”.

La Escuela de Líderes podría ampliarse para jóvenes de entre los 15 y 17 años en el mediano plazo.