La misión de las universidades colombianas más importantes a EE.UU. para la construcción de paz desde lo académico

Una comitiva del CESA, encabezada por el rector, Henry Bradford Sicard, junto con directivos y académicos de las más importantes universidades colombianas, viajaron hacia los Estados Unidos con el objetivo de consolidar las alianzas con universidades y otras entidades de ese país expertas en aportar a la construcción de paz desde la investigación, la enseñanza y la extensión.

Se trata de la primera fase de una iniciativa liderada por siete universidades colombianas y apoyada por la Embajada de los Estados Unidos, enfocada en potenciar el rol de estas en la construcción de paz desde diferentes ámbitos: académico, socioambiental, desarrollo rural, justicia transicional, entre otros. Por la embajada, la iniciativa tiene el respaldo de Susan Bell, su Consejera de Asuntos Públicos, y Diana Patiño, Especialista de Asuntos Culturales y de Educación de la misma.

De esta alianza hacen parte el CESA –Colegio de Estudios Superiores de Administración-, la Universidad de los Andes, la Universidad del Rosario, la Universidad Javeriana, la Universidad de La Sabana, la Universidad Nacional y la Universidad de La Salle.

Un aspecto prioritario es el de consolidar la sinergia entre estas instituciones, para que haya un trabajo conjunto que derive en mayor impacto. Asimismo, identificar las fortalezas y caracterización de cada universidad participante, desde la enseñanza, la investigación y la extensión, y avanzar en esos temas con las universidades de los Estados Unidos en los meses por venir.

Las siete instituciones reúnen una comunidad estudiantil de aproximadamente 137 mil estudiantes. Tres de las universidades tienen presencia en las regiones, y la mayoría de ellas ha adelantado planes para aportar en ese fin.

El objetivo es que más universidades, sobre todo las regionales y que están en los sitios más afectados por el conflicto, se unan a este propósito.

El emprendimiento, la innovación y el Gobierno Corporativo están dentro de la agenda del CESA, como parte de los tópicos en los que la institución es reconocida como fuerte en Colombia y la región.

Bajo dicho contexto, el CESA podría convertirse en un acompañante de ideas de negocio de excombatientes para volverlas viables y sostenibles -eventualmente en el sector rural con agronegocios-, como punto de partida para la recomposición de tejido social en el posconflicto colombiano, e incidir positivamente en el desarrollo económico del país. Igualmente, aprovechar su relacionamiento con el sector empresarial nacional para ello.

La delegación visitó más de 30 universidades e instituciones tanto gubernamentales como no gubernamentales, que desde diferentes áreas tienen amplia experiencia en estudios de paz y apoyo a su consolidación en países que han desarrollado procesos de paz.

Centros de investigación de Harvard, del MIT, de Georgetown University, de Yale, de Columbia (NY), de Northwestern University, de Notre Dame University, de la Universidad de Wisconsin-Madison, entre otras instituciones, tanto del Este como del medio Oeste del país, hicieron parte del itinerario de la misión. “Hubo tres propósitos esenciales de esta alianza: conocer mejor las universidades, su experiencia específica en la materia y sobre todo abrir la puerta para que algunos de sus expertos visiten el país”, explicó el rector, Henry Bradford, quien también resaltó en suelo estadounidense la importancia de que el tejido empresarial colombiano se una a este fin.



Y es que dentro de la iniciativa está programada la realización de una gran cumbre sobre construcción de paz con las universidades participantes de la alianza en agosto próximo. “Este no es el objetivo final, pero sí un primer paso de una estrategia de largo plazo de nuestras universidades para aportar a ese propósito de ‘Peacebulding’, congruente con la misión del CESA (formar líderes empresariales y éticos que agreguen valor a sus empresas e incidan en el crecimiento y competitividad colombianos)”, destacó Edén Bolívar, Directora de la Oficina de Relaciones Internacionales (ORI) del CESA. Y añadió que uno de los componentes clave del proyecto es la metodología, que se basará en involucrar a los más impactados por el conflicto. Así, “la inclusión será elemento transversal de los procedimientos y planes de las universidades”, puntualizó la directora de la ORI, integrante de la misión.

El Departamento de Estado financió esta misión, de la que también hizo parte Juan Carlos Aponte, Vicerrector Académico del CESA.