Motivación e impacto, génesis para el emprendimiento

 

Una motivación y considerar que la mayor rentabilidad de la empresa social es el convencimiento de las capacidades de cada quien para el autodesarrollo y la gestión, binomio matriz de otros emprendimientos, hacen parte de las más importantes conclusiones del último capítulo de Grandes Líderes CESA, que contó con la participación de tres líderes de Global Shapers.

Se trata de Santiago Cano, gerente de Techo; Vanessa Blum, gerente de Baby Evolution, e Ilana Milkes, cofundadora de World Tech Makers.

Ellos son tres de entre más de una treintena de jóvenes colombianos que hacen parte de Global Shapers, red conformada por más de 1.500 miembros en el mundo, y auspiciada por el Foro Económico Mundial, que a través del liderazgo buscan influenciar y contribuir a diversas comunidades.

Techo es una organización de emprendimiento social que, a partir del concepto de voluntariado, busca generar proyectos de impacto para contrarrestar la pobreza, que en Colombia se estima en un 30 por ciento. Techo mueve cerca de 20.000 voluntarios.

Tras estudios posgraduales de sostenibilidad en los Estados Unidos, Vanessa Blum logró concretar ‘un sueño’, que tuvo con dos compañeras en épocas de universidad en Colombia: una empresa enfocada en la alimentación saludable para los niños. Y es que las problemáticas en torno a la alimentación de la niñez, en la que uno de cada dos niños sufre de obesidad o persisten los fallecimientos por desnutrición en regiones como La Guajira, se convirtieron en una motivación para emprender en ese sentido, así fuese sola.

Ilana Milkes, por su parte, le ha apostado al empoderamiento de personas para que pasen de ser usuarios de tecnología a creadores de tecnología.

Las lecciones sobre liderazgo, sobre cómo hay que leer la rentabilidad del emprendimiento social, la actitud ante los fracasos en desarrollo de sus emprendimientos, es de lo que hablaron estos tres jóvenes emprendedores en entrevista a Grandes Líderes CESA.