Buenas prácticas de gobierno en las empresas que más aportan a Colombia
Por: Ma. Andrea Trujillo Dávila*

En el imaginario de la mayoría de los colombianos, las empresas que más aportan son aquellas que contratan miles de empleados, facturan billones de pesos, tienen no solo cobertura nacional sino internacional, están posicionadas en sus segmentos de mercado y producto, entre otros. Estas características están asociadas a las empresas más grandes, pero no garantizan que en el desarrollo de su trabajo estén impactando de manera positiva los diferentes grupos de interés, entre ellos las personas y comunidades que se relacionan de manera constante con la empresa. Además, esta visión orientada a la gran empresa ha dejado de lado la capacidad de aporte de empresas medianas y pequeñas, que se preocupan por mejorar la calidad de vida de sus clientes, proveedores, trabajadores, propietarios, comunidades relacionadas con la empresa, y de la sociedad en general; empresas que construyen un mejor país todos los días.

Pensando en lo anterior, Semana Sostenible ha lanzado una iniciativa que busca demostrar que el aporte empresarial no lo determina el tamaño de una organización, sino la responsabilidad y conciencia con la que la empresa desarrolla su actividad económica, en un marco de ética y de construcción colectiva, que busca un equilibrio entre lo económico, lo social y lo medioambiental. Esta iniciativa invita a las empresas a postularse en http://masaportan.semana.com/ y evalúa a las empresas postulantes en cuatro pilares o dimensiones: económica, interna, de lectura y relación con su entorno, estatal y de legalidad.

¿Por qué el CESA ha sido invitado a acompañar esta iniciativa tan valiosa? Como parte del equipo técnico que apoya a Semana Sostenible en este esfuerzo, ofrece la experticia y conocimiento alrededor de las buenas prácticas de gobierno corporativo, fundamentales para aquellas empresas que buscan crear valor para sus diferentes grupos de interés. Desde el CESA, creemos en la concepción de Gobierno Corporativo que defiende la OCDE y que cada vez es más aceptada globalmente. Una concepción en la que las empresas desarrollan buenas prácticas de gobierno que les permite administrar de manera adecuada los conflictos de interés que surgen entre las diferentes partes interesadas en la empresa, que las lleva a preocuparse por la creación de valor no solo para los proveedores de capital, sino para todas las personas que hacen posible que la empresa desarrolle su actividad económica.

Una perspectiva que crea conciencia y que busca que los objetivos económicos no se alcancen a toda costa, desconociendo la importancia del bienestar de los trabajadores, los clientes, los proveedores, la comunidad o comunidades en las que la empresa desarrolla la actividad económica, y la sociedad como un todo.

Por tanto, las empresas que quieren potenciar su impacto económico, social y medioambiental necesitan de un sistema de gobierno corporativo, conformado por una estructura de órganos o instancias de gobierno, y unas reglas y prácticas que le permitan ser lo más transparente posible respecto a su situación actual y potencial de crecimiento a futuro; con la capacidad para identificar y valorar los diferentes tipos de riesgo que pueden afectar su perdurabilidad en el tiempo, con sistemas de control interno y externo que garanticen un manejo adecuado y honesto de los recursos financieros, y prácticas favorables para sus principales grupos de interés (empleados, clientes y proveedores, entre otros). Pero principalmente, un conjunto de reglas y órganos de gobierno que gestionen adecuadamente los conflictos de interés, y que cuando una parte relacionada quiera tomar ventaja de otra, la empresa esté en capacidad de conservar un equilibrio de poderes, intereses y beneficios que potencien el desarrollo económico y social común.

Esto es posible diseñando instrumentos de gobierno a conciencia, adecuados, efectivos y adaptados a la realidad de cada empresa. Por ejemplo, juntas directivas conformadas por profesionales destacados en la disciplina, con capacidad para visionar el futuro, acompañar la empresa desde el punto de vista estratégico y supervisar el quehacer de los equipos de alta gerencia. Prácticas de transparencia y rendición de cuentas a los diferentes grupos de interés que les permita recibir la información necesaria y de manera oportuna para la toma de decisiones. Un ambiente de control adecuado, que permita controlar el fraude empresarial, o protocolos para el desarrollo de las asambleas generales de accionistas o junta de socios que permitan a este grupo de interés ejercer sus derechos. Además, desarrollo de códigos de buen gobierno y de ética que sean fáciles de entender, y que tengan en cuenta los valores que profesan aquellos que conforman la organización, para que tengan sentido, representen las creencias del colectivo y no se conviertan en letra muerta. Además, reglas claras para el relacionamiento de la empresa con la familia fundadora o propietaria, especialmente para aquellas empresas de carácter familiar.

Acompañar a las empresas en este ejercicio no resulta una tarea fácil, pero estamos comprometidos con esto. El buen gobierno corporativo –definitivamente- contribuye a que la actividad de la empresa se desarrolle en un marco de sostenibilidad, de generación de valor compartido, de crecimiento económico y bienestar social, y de creación de riqueza desde la empresa, para los diferentes grupos de interés y para el país en general.

Empresas mejor gobernadas pueden contribuir a una mejor calidad de vida para sus empleados, y contar con clientes más satisfechos, proveedores realmente comprometidos, comunidades satisfechas, y en general, contribuir a la construcción de una mejor Colombia. Invitamos a las empresas de la comunidad CESA, sin importar su tamaño, a inscribirse y hacer parte de esta iniciativa. Solo hay plazo para tener el formulario totalmente diligenciado hasta el 11 de diciembre. No pierda la oportunidad de participar de una iniciativa que Semana Sostenible espera posicionar en el largo plazo. Lo puede hacer aquí.

*Directora de Investigación del Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA). Ma. Andrea Trujillo y Alexander Guzmán son profesores titulares en la institución, fundadores y codirectores del Centro de Estudios de Gobierno Corporativo (CEGC) del CESA, miembros fundadores del Instituto Colombiano de Gobierno Corporativo (ICGC), asesores en la implementación de buenas prácticas de gobierno y miembros de la Red de América Latina para la Investigación Académica del Gobierno Corporativo bajo la coordinación de la OCDE, IFC y el Banco Mundial.