Realidad del pronóstico empresarial en Bogotá

Por: Por: Javier Cadena, Profesor asociado CESA

A partir de una encuesta aplicada principalmente al sector industrial, comercial y financiero, se conoció la percepción de 118 empresarios bogotanos sobre el proceso estratégico de planificación y ejecución de los pronósticos y su utilización práctica para la toma de decisiones.

Elaborar un pronóstico requiere de un proceso previo de análisis de la información y otro posterior de evaluación y comparación con el valor real observado. En cuanto al primero, el 12% manifestó realizar ajustes a la información, buscando la mayor consistencia posible. Se destaca el análisis de las distintas fuentes de información y sus ajustes estadísticos, como la desestacionalización de series, el tratamiento de observaciones atípicas y los empalmes entre bases de datos.

Por otra parte, el 32,2% de las empresas cuenta con un equipo de trabajo especializado para evaluar el pronóstico, siendo el sector financiero el más organizado, al registrar un porcentaje del 73,9%. Sin embargo, apenas el 22,9% de las empresas compara el valor del pronóstico con el valor real observado, labor que registra mayores porcentajes en el sector financiero (47,8%) y las grandes empresas (23,3%). Como resultado de esta actividad calibran los modelos periódicamente y realizan combinaciones entre diferentes métodos cualitativos y/o cuantitativos para asegurar pronósticos más acertados en cada nuevo periodo.

Las empresas también siguen procedimientos no estadísticos para analizar, validar y ajustar sus pronósticos, en especial, talleres de discusión y unificación de criterios con las áreas responsables de las cifras (47%). Los procesos de validación con la alta gerencia no son muy comunes y se presentan principalmente en la gran empresa y el sector financiero.

Consistente con los porcentajes anteriores, el 39,8% de las empresas tiene un área dedicada a realizar pronósticos, siendo el sector financiero -con el 91,3%- el que sobresale, en contraste con los demás tipos de empresa (grande, mediana y pequeña) en donde -en el mejor de los casos- este porcentaje no supera la tercera parte.

La principal área de la empresa que elabora pronósticos es la financiera (29,7%), seguida por las de riesgos, comercial y planeación, con porcentajes que fluctúan entre el 14% y el 23%, en contraste con áreas que, en teoría -por su relación con las ventas- como logística (8,5%), producción (5,1%) y gestión (4,2%), deberían tener una mayor participación. El área de planeación, en donde se generan los planes y programas que orientan el futuro de la empresa, obtiene porcentajes relativamente bajos: entre el 8% para la pequeña empresa y el 21,7% para el sector financiero, sugiriendo que este no es el departamento líder encargado de realizar pronósticos. En general se evidencia una gran dispersión de áreas que hacen pronóstico en las empresas.

Tomando como medida de tendencia central la mediana, se encontró que para el área que hace pronósticos en la empresa, el número de colaboradores es de 4, siendo el sector financiero con 7 y la grande con 3,5 aquellas con más personal, en contraste con la pequeña y mediana empresa quienes solo dedican 2 personas.

Respecto a la capacitación que se ofrece a este personal, el 16,9% de las empresas afirmó contar con programas y actualizaciones en temas y software de pronóstico, cifra relativamente baja que indica que apenas 1 de cada 6 empresas realiza o patrocina cursos de formación, siendo el sector financiero (39,1%) y la gran empresa (16,3%) aquellas con el mayor porcentaje. En promedio, la capacitación se imparte cada 6 meses (45%) o cada año (35%).