Los cuatro tipos de docentes y su rol tras la innovación educativa

Que inspire, que haga que su estudiantado se confronte sobre para qué puede servirle lo aprendido y que tenga la capacidad de guiar a sus alumnos para que puedan plantear problemáticas en torno a las tendencias, como una forma de adelantarse a las complejidades por venir, hacen parte del rol que deben jugar los docentes hoy para una educación de emprendimiento.

Así lo asegura Víctor Melgarejo, consultor, docente y director de incubadoras de emprendimientos del Tecnológico de Monterrey, una de las universidades líder en el desarrollo de emprendimientos en América Latina.

En efecto, el ADN de emprendimiento que identifica a esta institución ha permitido que tres meses después de graduados,  uno de cada cuatro egresados sea dueño o accionista de una empresa, y 20 años después ese porcentaje es del 95 por ciento.

Sobre cómo ha logrado dichos resultados habló con Noticias CESA Melgarejo, quien presidió una serie de charlas durante la bienvenida a los profesores y el ‘Innovatón’, un surtido de talleres con cerca de 40 docentes de la institución, tendientes a desarrollar novedosas pedagogías y didácticas que permitan elaborar dinámicas para el estudiantado basadas en retos como matriz de aprendizaje.

“Normalmente los alumnos del 'Tec' vienen de familias emprendedoras, de empresa familiar, pero además hay un cruce, una polinización para quienes no tienen ese origen pero que empiezan a ver las ventajas del emprendimiento. El ‘Tec’ les entrega una serie de herramientas en las clases que les desarrolla un espíritu emprendedor con sentido humano y a la vez competitivo internacionalmente”.

¿Qué rol debe jugar el docente?

Al final del proceso nos damos cuenta que el articulador y potencializador de todo es el profesor. Necesitamos profesores inspiradores que estén sumamente vinculados con su disciplina, con su entorno, muy bien desarrollados, muy optimistas; es decir, que en cada obstáculo o problema vean es una oportunidad, y que articulen todos los procesos necesarios para que el alumno pueda potencializarse al máximo.

Ese rol siempre será pertinente, pero ¿hay tipos de docentes no para cada asignatura sino para cada fin?

El rol que buscamos es el del profesor siempre inspirador. Dentro de este hay cuatro rutas. La primera es la del profesor extensionista, que está vinculado con la organización externa, con la empresa, con la industria y que hace consultorías para la industria y es lo que nos permite tener conocimiento real, al día y visualizando el futuro. El segundo es el profesor tal cual. La estrella en el salón de clase: que logra articular el conocimiento y al grupo completo para poder desarrollarlo. El tercero es el profesor emprendedor, que es aquel que desarrolla su empresa y la empieza a ejecutar. Una vez está en este ejercicio puede inspirar a los alumnos que tienen la capacidad de constituir una empresa y poder compartir experiencias. Por último, está el profesor investigador, que es aquel que va a desarrollar conocimiento para la humanidad, debe publicar, tiene que hacerlo en revistas arbitradas (indexadas) a través de la utilización de las capacidades del Tecnológico.

En una de sus charlas usted dijo que hoy el papel del docente no es asegurarse de que el alumno adquirió conocimiento, sino que la gracia está en hacerlo saber para qué le puede servir ese conocimiento. ¿Cómo hacerlo?

Cuando el profesor tiene la disciplina, está bien preparado y tiene las herramientas educativas innovadoras, te permite en el salón de clase articular el conocimiento. Es ahí cuando tienes que enseñar al alumno a que sepa desplegar su conocimiento en el momento pertinente. ¿Cómo hacerlo?, llevándolo por ejemplo a través de retos, porque lo ayuda a desarrollar capacidades, habilidades, desarrollar sus ‘soft skills’ (habilidades blandas), puede ser comunicación, empatía, trabajo en equipo; y además el conocimiento teórico-práctico de la realidad. Eso hace que más adelante pueda desplegarse y tener unas competencias para poder modificar su entorno.

Además del que está basado en retos, ¿qué otros tipos de aprendizajes hay?

La innovación educativa es muy grande. Tenemos identificados cuando menos 16 diferentes tipos de esta, pero lo importante son las herramientas que se usan para implementar la innovación educativa, los centros de innovación en las universidades son muy pertinentes.

¿Qué alcances tienen los centros de innovación?

Como profesor hay que acercarse a esos centros y que te recomienden el tipo de proyecto, o mejor, qué tipo de innovación vas a aplicar para cada uno de los objetivos de aprendizaje que has diseñado en tu clase. En algunos usarás 'gamification', para otros tecnologías móviles, otros, retos; otros, vivencias; otros juegos de rol, en fin, pero cada uno de ellos te puede ayudar, los diseñadores instruccionales, para aplicarlos a tu clase.

¿Y cuáles son los más importantes?

Como lo mencioné, hay más de 16, pero no resulta conveniente cerrarlo solo a unos cuantos, y precisamente para eso están los centros de innovación educativa, porque a lo mejor una clase de historia, o una clase de emprendimiento, van a necesitar herramientas diferentes para poderse desarrollar. Por ejemplo, el aprendizaje vivencial, va en concordancia con la formación de ciudadanos. Entonces, los expertos son los que nos van a orientar sobre qué tipo de aprendizaje innovador es el que vamos a utilizar.

¿Qué es la gamificación y por qué resulta funcional en el aprendizaje basado en retos?

Viene de los videojuegos. Hoy la generación que educamos es la que ya viene con el chip de Mario Bross; me explico, la de las moneditas, la de aplastar champiñones, y con eso han vivido y han crecido. Dicho esto, la ‘gamification’ nos va ayudando a medir retos. Quizás en generaciones anteriores los retos no eran medibles, hasta que tenías un resultado. Entonces, el proceso de gamificación nos ayuda a poder ponderar el avance que el estudiante está teniendo en un proceso cualquiera, sea educativo, sea real, porque le vas asignando puntajes.

¿Por qué hay que trabajar sobre las megatendencias?

El mundo ha cambiado. La educación y el emprendimiento también. Necesitamos entonces estar pendientes del futuro, porque este cambia en cuestión de meses. En el ‘Tec’ tenemos dos centros relacionados, el Centro de Innovación Educativa y el Laboratorio Estratégico Tecnológico, los cuales nos empiezan a enviar información a todo el personal para que nosotros sepamos hacia dónde va y hacia dónde cómo cambia este mundo. Entonces, de lo que se trata es de ocupar esas herramientas para poderlas desplegar en el salón de clases y preparar a nuestros alumnos para problemas que no existen, para que empiecen a pensar en el uso de herramientas que aún no han sido desarrolladas y tener soluciones que aún no existen, como parte de la innovación. Nuestros alumnos deben de saber cómo mejorar ese entorno, que todavía no existe hoy, porque son los que van a diseñar el futuro. La prospectiva hace parte de la innovación.