Liderazgo para la gobernanza, la igualdad y contra la corrupción y la impunidad

Finalizado el conflicto con uno de los principales actores armados del país, la guerrilla de las Farc, el tema de la corrupción brotó en su verdadera dimensión. Más aún, el país sigue ocupando un deshonroso lugar dentro del ranking de corrupción que hace Transparencia Internacional, uno de los referentes que evalúa el tema: ocupa el puesto 90 entre 176 países. Pero si bien es cierto no hay un país inmaculado al respecto, la realidad de hoy, con magistrados de las altas Cortes encartados en prontuarios judiciales (un expresidente de la Suprema de Justicia ya en La Picota), parecen dar cuenta de los pocos avances en la materia.

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En desarrollo de One Young World, noticias CESA habló con tres de los principales ponentes que trataron este tema, así como el de la inequidad y la impunidad, componentes de la paz, uno de los grandes tópicos tratados en la gran cumbre de jóvenes líderes que tuvo lugar en Bogotá y hasta el pasado fin de semana.

Se trata de Thuli Madonsela, Trisha Shetty y Hassan Jallow.

Thuli Mandosela, ganadora del personaje del año en África para la revista Forbes y Ex Defensora del Pueblo en Sudáfrica, ha estado monitoreando los gobiernos democráticamente elegidos en los temas de rendición de cuentas y en la influencia indebida de los privados sobre las instituciones gubernamentales.

TrIsha Shetty ha luchado contra la desigualdad en la India. Subraya que apenas el 1,6 por ciento del liderazgo juvenil está en los Congresos, pero que este se desvanece cuando muchos de sus protagonistas llegan a instancias superiores, al ejecutivo. La rendición de cuentas y la igualdad están entres sus metas. “Luchar por los derechos humanos no es fácil. Siempre habrá resistencia y un precio, pero tengan la plena certeza de que vale la pena hacerlo”, dijo en la cumbre.

Hassan Jallow se desempeñó como uno de los líderes que formó parte del tribunal que juzgó a los criminales de guerra en Ruanda.

En este país africano, en 1994, un millón de personas que hacían parte de las minorías (Tutsi) fueron asesinadas en 100 días. Jallow, máxima cabeza de la justicia de Gambia, subraya las bondades de los tribunales de justicia internacionales y su relevancia en una época de transición: de un conflicto y hacia la reconciliación.