Mujeres y Liderazgo Corporativo: rompiendo el techo de cristal

El tan solo imaginar las habilidades naturales de las mujeres cercanas a nuestras vidas como abuelas, madres, hermanas, amigas, colegas, profesoras, empresarias, y otras mujeres en los distintos roles que desempeñan, da cuenta que constituyen un capital invaluable, innato y disponible para capitalizar en el mundo empresarial, en entornos que demandan liderazgo y en donde la mujer pueda no solo contribuir a la construcción de un propósito, sino que se destaque en su ejercicio profesional y personal.

Y esto no es reciente. Se ha sabido desde siempre, pero tan solo unas décadas atrás se comienza a tener presente. La tardanza del acceso de la mujer a la educación, a la vida política, económica y social del país, dan muestra que el camino recorrido no ha sido fácil, pero que al mismo tiempo permite visionar un mundo más justo que sigue repensando las estrategias para reducir esa diferenciación tan marcada entre géneros cuando del entorno laboral se trata. Dado que el reto de las mujeres no solo es la participación en la fuerza laboral, sino alcanzar posiciones de liderazgo, en diversos países algunas cifras revelan que, si bien se ha realizado un trabajo, los retos a futuro son enormes. Por ejemplo, según estadísticas de The Catalyst, mientras Australia presenta un incremento de la participación de mujeres en la fuerza laboral del 28% en los últimos 40 años y del 10% para Canadá, en Estados Unidos se ha presentado un decrecimiento del 5% en los últimos 17 años y del 10% para India, en la última década. En términos globales, el decrecimiento está alrededor del 3% desde 1995 al 2015.

Al analizar el involucramiento de las mujeres en cargos gerenciales y participación en juntas directivas, el panorama no es muy alentador. En Estados Unidos[1], el 5,8% de las compañías del S&P500 ocupan el cargo de presidentes, Japón[2] presenta tan solo el 0,8 % de participación de mujeres, en India[3] el 12%, Australia[4] alrededor del 24%, España 3,38%[5] y Canadá tiene como objetivo nacional, para el año 2019, contar con el 30% de participación de mujeres en juntas directivas. Para el caso de Colombia[6], el 10% de los miembros de juntas directivas de 526 empresas pertenecientes a los 28 grupos económicos más representativos del país son mujeres que no pertenecen a las familias fundadoras.

Le puede interesar Pfizer, entre las privadas; y la Secretaría de Movilidad, entre las públicas, las mejores empresas en equidad de género.

Nuestra responsabilidad como la escuela de negocios líder en el país es apoyar a las mujeres que han decidido desempeñarse profesionalmente en el medio empresarial y acompañarlas a desarrollar su potencial, aprovechar sus fortalezas y trabajar en sus debilidades. Desde el Centro de Estudios en Gobierno Corporativo y la Unidad de Gestión Empresarial hemos venido desarrollando no solo estudios sobre la participación y desempeño de las mujeres en el sector empresarial, sino que además estamos desarrollando un portafolio de programas dirigidos a la mujer profesional en asocio con pares nacionales e internacionales como Babson, el Banco Mundial y el Instituto Colombiano de Gobierno Corporativo (ICGC).

Es así como los días 9 y 10 de noviembre se llevará a cabo un programa de 16 horas denominado “Mujeres y liderazgo corporativo”, desarrollado recientemente por el Banco Mundial, y que ha sido impartido en Asia, África y Europa y llega por primera vez a América Latina de la mano del CESA y el ICGC. En él se abordarán aspectos sobre las dinámicas de género en las juntas directivas como los estilos de comportamiento y comunicación, la relevancia de las relaciones sociales y la inteligencia emocional para un desempeño adecuado de la junta directiva, y el desarrollo de habilidades para construir una cultura inclusiva en los órganos de gobierno. Además, se discutirá sobre la importancia de la diversidad de género para mejorar el desempeño financiero y el gobierno corporativo de las empresas.

Este representa un programa diseñado para aquellas mujeres en cargos administrativos inquietas e interesadas en romper lo que se conoce como “el techo de cristal” (es la limitación velada -obstáculo invisible- del ascenso laboral de las mujeres al interior de las organizaciones), para aquellas que han empezado a participar en juntas y comprenden lo desafiante que representa este escenario, y para aquellas mujeres pertenecientes a familias empresarias que comprenden y evidencian los desafíos que enfrentan las mujeres en estos escenarios de interacción familia-empresa.

Quienes se encuentren interesados pueden comunicarse y obtener más información con Claudia Borbón, directora de Formación Ejecutiva del CESA.

María Andrea Trujillo Dávila, Ph. D.

Profesora Titular

CESA Colegio de Estudios Superiores de Administración

http://ssrn.com/author=1469163


[1],Catalyst. (2017). Statistical Overview of Women in the Workforce. [online] Disponible en: http://www.catalyst.org/knowledge/statistical-overview-women-workforce. Capturado el 14 de septiembre de 2017].

[2] Ibid [1]

[3] Ibid [1]

[4] Ibid [1]

[5] Terjesen, S., Couto, E. B., and Francisco, P. M. (2016). Does the presence of independent and female directors impact firm performance? A multi-country study of board diversity. Journal of Management & Governance, 20(3), 447-483.

[6] González, M., Guzmán, A., Pablo, E., & Trujillo, M. A. (2017). Does gender really matter in the boardroom? Evidence from closely-held family firms. Work in progress.