Después de graduarse, ¿vale la pena seguir estudiando?

Al terminar la carrera profesional e incluso después de años de experiencia, muchas preguntas surgen en la mente de las personas sobre la posibilidad de competir exitosamente en el campo de batalla de las organizaciones. Sobre todo hay una que debe responderse claramente: ¿con los aprendizajes recibidos en el pasado, es posible afrontar el futuro?

La respuesta es un rotundo NO, pues actualmente vivimos un mundo que sufre transformaciones profundas a una velocidad cada vez mayor y en el que las viejas respuestas no responden a las nuevas preguntas. Los cambios continuos en el entorno político, económico y social, acompañados por los cambios acelerados en la tecnología, hacen que se valide la afirmación de Charles Handy (1991, 2011)1 cuando anotaba que en un mundo de cambios discontinuos la única forma de sobrevivir, es manteniendo una mente discontinua. Es decir, debe afrontarse el hecho de tener que desaprender a veces más rápido de lo que se aprende, pues todos los días aparecen nuevas verdades y nuevas realidades.

Por supuesto que los caminos a seguir dependen de cada disciplina, pero en general la decisión de seguir estudiando casi ni se cuestiona, y más bien, la duda surge sobre el tipo de programa a realizar, los costos, el tiempo a invertir y las expectativas al terminarlo. Las oportunidades de prepararse son muchas, pues proliferan las organizaciones e instituciones educativas que ofrecen programas de todo tipo: cursos técnicos, diplomados, seminarios, especializaciones, maestrías, doctorados y otros, que en conjunto abren múltiples posibilidades.

En el campo de los programas formales de posgrado, en Colombia se cuenta con las especializaciones, las maestrías y los doctorados, además de algunas propuestas de pos-doctorado sobre todo en ciencias básicas.

Para tomar la decisión correcta, es importante anotar que las especializaciones ofrecen el desarrollo de competencias en campos específicos de las disciplinas, pero solo tienen reconocimiento en Colombia, pues en el exterior, solo se entienden equivalentes a programas de extensión. De todos modos, son un buen camino que facilita explorar áreas no desarrolladas en el pregrado o extender los conocimientos en el campo profesional, y en el cual existen ofertas de altísima calidad en las universidades.

Ahora bien, si se desea abordar procesos de formación que preparen a las personas en profundidad en campos de acción competitiva y que al mismo tiempo tengan validez como programas de postgrado internacionalmente, indudablemente la inversión en tiempo y recursos debe enfocarse hacia las maestrías y los doctorados.

En las maestrías, las propuestas también cambian, pues la clasificación incluye las que tienen como eje la investigación aplicada conocidas como maestría “profesionalizantes” o de profundización, y las maestrías que tienen un enfoque a investigación en profundidad y que en varios casos las denominan MsC, o sea, Maestrías en Ciencias (Universia, 2014)2.

Desde el punto de vista del ejercicio profesional, la mayor cantidad de opciones en Colombia, giran alrededor de las maestrías de profundización, pues se consideran como de utilidad práctica directa a procesos cotidianos en la profesión mientras que las maestrías de investigación, preparan a los estudiantes para participar en proceso de ese tipo que tienden a generar nuevos conocimientos o procesos de carácter tecnológico. Estas últimas son el camino ideal hacia los estudios doctorales.

Los estudios de mayor nivel son los doctorados, y como tal, se entienden centrados en la generación de avances del conocimiento en diversas áreas y disciplinas.

En todos los casos y en la mira de tomar una decisión de estudios, lo más importante es buscar programas que se enmarquen en el desarrollo de competencias en el campo disciplinar que las personas deseen y con la profundidad que lo requieran, pero ojalá, incluyendo siempre un contexto de internacionalización. El campo de acción es el mundo y como tal los programas deben trascender las fronteras del país facilitando que los estudiantes aprendan a desenvolverse en ambientes multiculturales, manteniendo eso sí, un sentido profundo de la responsabilidad con el país y el entorno en el que se desempeñan.

No son muchos los programas con estas características, pero poco a poco en Colombia las universidades están entendiendo que estas son las nuevas realidades en la formación. Más que una tendencia, es una realidad y un requerimiento actual en la educación.

José Luis Sandoval Duque
Director MBA Internacional CESA- Sprott School of Business
CESA Colegio de Estudios Superiores de Administración

1 Handy, Charles. (1991). The Age of Unreason. NY: Harvard Business Review Press, 288 p.; Handy, Charles. (2011). Beyond Certainty: The Changing Worlds of Organisations. NY: Cornerstone Digital, 176 p.

2 Universia. Niveles y títulos de la Educación Superior. Recuperado el 13/02/2014 de http://preuniversitarios.universia.net.co/sistema-educativo-universitario/descripcion-sistema-educativo/