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La ‘startup’ que perfecciona los inventarios

Un servicio basado en un software que permite hacer un control y trazabilidad fiable de los inventarios, y que además redunda en la eficiencia de los procesos inherentes a dicha actividad, resultó ser uno de los modelos de negocio seleccionados en los premios Colombia Startup 2016.

Se trata de la iniciativa de Techno Apes, una de las 20 empresas seleccionadas entre las 644 participantes (la mayoría colombianas y algunas de otros cinco países latinoamericanos) que ofrecen soluciones a partir de la tecnología.

Evitando reprocesos

APES (Accessible Popular Easy Software) les brinda a sus clientes la posibilidad de que, en tiempo real, puedan hacer un monitoreo de sus inventarios, actividad que en no pocas ocasiones ha estado caracterizada por el exceso de confianza.

En efecto, lo que está inventariado suele darse por hecho, pero muchas veces, al abrir la mercancía, se advierten fallas.

Según Andrés Botero, director de Techno Apes, el año pasado en el país se perdieron $2,2 billones de pesos por desabastecimiento derivado de la imprecisión del inventario, equivalente al 8,7 por ciento. La gente dejó de comprar esa suma porque no encontró lo que quería. En 2014 se perdieron por ese mismo efecto el 7,6 por ciento de las ventas.

Y es que muchas de ellas son de impulso. Un reproceso implica devolver el producto al día siguiente, y el inicio de un nuevo ciclo de envío puede representar la pérdida de la venta al hacer voluble al comprador, por efecto de la falta de un producto en particular, cuando este no puede adquirir el que desea en poco tiempo.

El software le da la herramienta a los empresarios para que sepan sobre los máximos y los mínimos que debe tener el almacén o centro de distribución, y le genere las alertas necesarias cuando esos niveles puedan generar eventual desabastecimiento o traumatismo en la circulación de los productos, así como las alertas de lo que sale de bodega según los pedidos.

Por vía de ejemplo, un almacén de calzado de un centro comercial le envía a la bodega un pedido de producto. Tras ser empacado para despacho, una antena ‘escanea’ tal pedido en salida. Una vez esto ocurre, emite una alerta en caso de que haya alguna inconsistencia entre lo registrado y lo que va a salir, por incompatibilidad ya sea por cantidad, por talla u otras variables.

Así mismo, el sistema, que ya maneja unos tiempos promedio y rangos temporales de distribución, puede generar otras alertas en caso de que esta se prolonguen de manera inusual. También genera avisos si los registros no son compatibles con el destino de los productos inventariados que estén en circulación. A través de códigos RFID, el servicio de APES le da una identidad única a cada producto.

Monitoreo en tiempo real

“El cliente puede monitorear los procesos en el módulo de inventarios, o en el módulo de contabilidad o en otro tipo de módulos del soporte de sistemas que posea”, explica Andrés Botero, egresado del CESA y quien además ha sido docente en la institución.

Novedad, escalabilidad y la manera de monetizar la compañía, fueron algunos de los aspectos que resaltaron los jurados de Colombia Start Up 2016 sobre Techno Apes. Lo que comercializa APES es un servicio por el control de los inventarios durante cinco o diez años. En otras palabras, es modelo de sociedad con el cliente.

La empresa está conformada por ocho ingenieros de planta que son empleados directos, dedicados a la estructuración de dos soportes informáticos; dos personas más en la parte administrativa (Andrés Botero es una de ellas), dos en el área comercial y un director jurídico.

Una las claves de esta start up que resalta Andrés Botero es la mezcla de juventud –principalmente la de los ingenieros- con la experiencia de él.  “Con lo que me encuentro cada mañana es con ese ímpetu, esa fortaleza, ese nuevo conocimiento, unas ganas de hacer cosas y moverse, y ciertamente me contagio de eso”.

La primera idea surgió hace seis años, pero tuvieron que pasar cuatro para que Andrés Botero y su equipo pusiera a punto el software. En su concepto, eso lo que significa es que más que los años, hacer y consolidar empresa es un asunto de largo aliento y sobre todo de persistencia.

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El triatlón, deporte espejo de lo que significa hacer empresa y mantenerla

“Lanzarse al agua en el triatlón es como lanzarse al mercado para iniciar empresa. En la primera parte; es decir, al comienzo de la carrera, solo se sienten el braceo y las patadas de los demás. Así se debe sentir la competencia empresarial”.

Las palabras son de Esteban Villegas, estudiante de IV semestre de administración en el CESA, y quien aprovechó lo que le dejó su participación en el circuito mundial ‘Ironman 70.3’, competencia de triatlón celebrada recientemente en Cartagena, donde ocupó el quinto lugar en la categoría 18-24 años.

Esteban-Villegas-Interna-2Tras 5 horas, 20 minutos y 5 segundos cruzó la línea de meta después de haber nadado dos kilómetros, recorrido 90 kilómetros en bicicleta y 21 kilómetros más trotando.

Su puesto fue el epílogo de una preparación durante seis meses, tiempo durante el cual se entrenó los siete días de la semana para llegar a punto, especialmente en natación. “Debí dedicar ese tiempo si quería manejar la técnica para tener el mejor rendimiento posible”, explica.

“Esa misma disciplina es la que se requiere para sacar un producto o un servicio al mercado. Sea cual sea, debe salir a punto como la única manera que el negocio no sea flor de un día y la empresa dure un suspiro”, dice el estudiante antioqueño.

Los primeros metros de la carrera, que son en el agua, resultan los más críticos. Se trata de un escenario complejo (no en piscina sino en el mar abierto) donde muchos claudican por pánico. “Si no estoy seguro de lo que mi negocio le puede dar a los clientes, el miedo es lo que no me dejará o bien lanzarme al mercado o permanecer en él”, anota.

Lo que más duro le dio fue la trotada. “Fue torturante”, recuerda.

Entre los kilómetros 11 y 17 admite que fue el segmento en el que más sufrió, por la amenaza de un calambre en su muslo derecho. El clima cartagenero hizo lo suyo. Era mediodía pero Esteban “no podía parar porque me hacía más vulnerable al calambre, entonces tuve que bajarle sí o sí al ritmo, pero no perder la concentración para realizar el movimiento preciso y llegar a la meta”.

Esas mismas dificultades son comparables con las vicisitudes que día a día experimentan las empresas, pues nunca se sabe qué circunstancias del mercado (los otros competidores o el ‘clima’ empresarial) y en qué kilómetro (tiempo) la pongan en riesgo.

De ahí que la planificación resulte un asunto medular. Se trata de un esfuerzo de largo aliento donde hay que saber dosificar las energías, que no son cosa distinta que saber cuándo se irrumpe o cuánto se retiene una estrategia en la carrera (el mercado). “Las tres actividades en una, máxime en ese entorno (Cartagena), obligan a planificar muy bien las cosas. Sabía que debía dedicar el máximo esfuerzo a la nadada para lograr algo de ventaja (la ventaja competitiva o ese factor diferencial), pero sin descuidar las otras disciplinas”, agrega.Esteban-Villegas-Interna-arriba-2

En efecto, los entrenamientos de Esteban Villegas le indicaron que en la segunda parte de la competencia; es decir, el recorrido en bicicleta, debía ir a un promedio de 30 kilómetros por hora. Asimismo, hipotecó múltiples jornadas a sesiones de sauna para acostumbrarse a la sofocante temperatura, y al mismo tiempo cuidarse de evitar sufrir gripas con el clima de la capital. “Como en una empresa, son detalles pequeños que en ningún momento se pueden improvisar. Es un asunto que pasa desde saber distribuir el tiempo hasta definir prioridades; y en todo caso, no desistir”, añade. Y agrega que como se sintió cómodo con la velocidad en bicicleta en los primeros kilómetros, subió su velocidad a 33 kilómetros para tener ese plus en la carrera.

Menos de 20 minutos lo separaron del podio, tiempo que le hubiese significado adquirir el derecho a estar en el Mundial de Chattanooga (Tennessee-USA), en abril próximo.

“El próximo año entrenaré lo suficiente con el único propósito de estar en el podio. Eso será la meta para ir al siguiente mundial”, asegura Villegas, con la firmeza y decisión de un empresario cuando quiere poner su producto o servicio en el mercado internacional, y hacerlo sostenible.

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Codo a codo con un CEO

El manejo de la tensión por desavenencias con un proveedor. La hábil forma del gerente de encausar la temática dentro de una reunión. La brillante manera como otro CEO logró cerrar un negocio.

Estos, entre algunos otros escenarios, empezaron a ser vividos por una decena de estudiantes de séptimo semestre del CESA –Colegio de Estudios Superiores de Administración-, dentro del programa CEOPPORTUNITY, proyecto que se creó con el objetivo de que los estudiantes sean testigos de excepción durante un día del minuto a minuto de los CEO o Gerentes Generales de importantes compañías del país.

El rol del estudiante es que esté en plan de observar, aprender, preguntar en la medida que los CEO le den tal posibilidad en un contexto dado; pero que sea dentro del día más común y corriente, sin ninguna puesta en escena. Es decir, que se desenvuelva en una dinámica realista.

CEOPPORTUNITY, que se creó a mediados de este año, tiene como espíritu que los estudiantes afinen varias de sus competencias para enfrentar con criterio un proceso de selección, pero previo a su práctica empresarial. El proyecto nació tras una alianza entre el CESA y la consultora de desarrollo personal y organizacional Thuoper.

Bajo el esquema de CEOPPORTUNITY, los estudiantes interiorizan esos elementos del sector real donde se mueven cada día los CEO de las compañías, que se convierten en herramientas para que ellos descubran y potencien sus fortalezas, habilidades y competencias.

Asimismo, la inconveniente idealización que algunas narrativas empresariales le han dado a la figura de los CEO, acredita la pertinencia de creación de este espacio de plus académico.

La cuestión es que los jóvenes pueden hacer el descubrimiento de que dicha figura no era el tipo de gerente que habían idealizado. Pero no es lo único.

Humberto Coral Rodríguez, Director de Visitas y Prácticas Empresariales del CESA, indica que en las prácticas empresariales se ha llegado a detectar que algunos estudiantes han descubierto haber llegado a una empresa que antes era la soñada pero la realidad les demostró otra cosa, o que no era el sector que habían imaginado y, en el peor de los escenarios, en contados casos, que realmente no era la carrera.

De allí que CEOPPORTUNITY se considere un escenario más, antes de la práctica, para garantizar que los jóvenes tengan los pies en la tierra. “Que estén aterrizados”, agrega Humberto Coral.

Los mejores promedios académicos, en combinación con algunas habilidades como la capacidad de argumentación, pensamiento crítico, comunicación asertiva, trabajo en equipo, entre otras, son las variables tomadas en cuenta para la selección de los estudiantes que acoge el programa. Es imperativo que estén nivelados académicamente (sin materia pendientes).

Así vivieron siete estudiantes un día con sus CEO

Juan Andrés Fumero – Plastilene

“Sorprendente su capacidad (de Rodrigo Restrepo) de estar informado de absolutamente todo. Poder llevar tantos temas en la cabeza, y poder lidiar y proponer soluciones para cada uno de ellos que son tan distintos entre sí”.

Alejandro Giraldo Dávila – Quala

“Sentí que Andrés Jaramillo mostró un liderazgo basado en el equilibrio. Empatía y al mismo tiempo exigencia, (aspectos) que permiten a algunas personas destacarse en una empresa, y lograr escalar hasta cargos ejecutivos”.

Nicole Freydell – Medtronic

“Entendí la importancia del área financiera y no es tan horrible como pensé. Me empezó a llamar la atención y vi cómo se aplica lo aprendido en clase. Pero mi enseñanza más grande sin duda fue el trato de Carlos Alberto Flórez hacia las personas. Es una persona cálida y disponible para la gente”.

Lina Solano Gómez – 3M

“Estuve en ocho reuniones, la primera de ellas a las 7:30 am. Enrique Türk me enseñó dos cosas: la primera, mirar los problemas o situaciones de derecha a izquierda. Es decir, no preguntarme ‘qué tengo o con qué cuento’, sino más bien, ‘¿cómo llego?’; siempre poniéndose una meta realizable. Y la segunda, estar en contacto con todas las personas. Conociendo qué hacen, qué necesitan, y no solo saludarlos y despedirse”.

Daniela Estévez-Bretón – Servioptica

“Hubo de todo. El cierre de un negocio con un socio australiano, reunión por Skype con un posible socio mexicano, apertura de una nueva óptica en Titán Plaza. El acercamiento tan personal con Felipe Chajin me permitió conocer a fondo las verdaderas razones por las cuales una persona decide emprender. Aprendí que pese al cargo que ocupa, la humildad y el respeto por las personas son aquello que conduce al éxito”.

Viviana Vélez – InQlab

“A lo largo del día puede descubrir que (Gregorio Márquez) es un emprendedor innato, muy carismático e informal, con energía capaz de contagiar a todos y con un alto interés por trasmitir su gran conocimiento a quienes lo rodean. Es un gran mentor para todos quienes buscan conocimiento y experiencia en él”.

Isabel Soto – Credicorp Capital

“Luis Miguel González me mostró lo importante que es saber liderar equipos. Es una persona que lo hace muy bien y que, siendo muy estricto, es carismático. Siempre tiene un chiste en mente para evitar un ambiente tenso y aburrido”.

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Pitillos de trigo, el gran producto en la feria de espíritu emprendedor

Porque también es trascendental que los artesanos tengan apoyo, Pitrigo: pitillos de trigo 100 por ciento biodegradables. Mejor sensación, mejor impacto.

Con esta frase podría resumirse toda la esencia que encierra Pitrigo, el modelo de negocio más sobresaliente durante la Feria de Espíritu Emprendedor del CESA –Colegio de Estudios Superiores de Administración- del segundo semestre de 2016.

El concepto en su integralidad, el proceso de validación, así como los de votos obtenidos, fueron los elementos que convirtieron a ‘Pitrigo’ como el proyecto más sobresaliente, de un total de 26 exhibidos durante el evento.

Durante la feria asistieron 1.096 personas, cuya mayoría de votos fueron para Yakú (223 votos), Pitrigo (207), Plaxtil (200), Life Leaves (197) y Green Health (176).

También se destacaron por proceso de validación, así como por nota académica, Case Clean, Photocatch, Frad, Un Quinto y Cítame.

El rector del CESA, Henry Bradford Sicard, destacó todo el empeño y trabajo de cada uno de los 26 trabajos; y subrayó además el hecho de que un producto tan común como los pitillos haya ocupado un lugar preponderante dentro de las propuestas. De hecho, dos grupos más desarrollaron propuestas con productos similares. Sin duda, se trata de señales muy claras de “buscar oportunidades de innovación derivadas de una conciencia sobre las necesidades del medioambiente”, resaltó el rector durante un panel sobre responsabilidad social empresarial y sostenibilidad en el CESA.

En efecto, el origen de Pitrigo combinó dos factores asociados a la sostenibilidad. De un lado, la problemática de contaminación que se deriva de los pitillos plásticos. De otro, la oportunidad de crear valor para comunidades de Nariño que trabajan con el tamo o tallo del trigo.

En 2015, por iniciativa de la ONG Ocean Conservancy para recoger basura en las playas del mundo, se reunieron 18 millones de toneladas. Y los pitillos plásticos resultaron ser el quinto residuo más recogido con cerca de 439.000 unidades. Videos de organizaciones ambientales han evidenciado la ingesta de estos elementos por animales, especialmente tortugas; y estudios de la Agencia Científica de Australia han dado cuenta de que seis de cada diez aves tienen algún elemento plástico en su estómago, y que por lo menos el 90 por ciento de las aves lo ha ingerido alguna vez.

Los autores de Pitrigo, Laura Martínez, Daniela Saenz, Francisco Quintana y Felipe Medina -de cuarto semestre-, recabaron información según la cual la elaboración de un pitillo tarda un minuto, se usa en promedio 15 minutos, pero su degradación puede ocurrir entre los 100 y 1.000 años.

Pero los jóvenes también se enfocaron en un modelo de negocio para incentivar la producción local.

Comunidades de Nariño usan el tamo para las artesanías. Con la elaboración de pitillos se le encuentra funcionalidad, se reduce el desperdicio en esa actividad, y se apuesta por respetar el ambiente porque es un elemento biodegradable.

Una vez se ha dado la cosecha y la separación, el tamo se lleva hasta el centro del país, se somete a un proceso de secado, se realiza un moldeado por medio de calor y se usa una laca no tóxica para brindarle impermeabilidad y resistencia adecuada.

Dentro de los factores de validación, el producto resultó consistente con lo que las personas hoy desean, que estarían dispuestas a pagar un valor adicional, y que también recomendarían. El 75 por ciento de los encuestados declaró estar dispuesto a abandonar el pitillo plástico –por el potencial daño ambiental-frente a Pitrigo (para la elaboración del prototipo final), mientras que el 85 por ciento lo calificó como un producto ‘excelente’ durante la experiencia de uso y el 15 por ciento como ‘bueno’.

Los jóvenes emprendedores reconocieron en la comunicación permanente con el mentor el positivo impacto del proyecto, pues esta les permitió “aterrizar” un largo etcétera de aspectos del modelo de negocio. Desde lo gastronómico hasta la filosofía ambiental.

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Acreditaciones y Reconocimientos