Tras el aval del Consejo Nacional de Acreditación, CNA, el Ministerio de Educación acaba de darle un espaldarazo a la excelencia académica del CESA con la acreditación de alta calidad de la Maestría en Finanzas Corporativas, MFC.

Según el SNIES, en Colombia solo hay tres programas de finanzas acreditados con alta calidad y el del CESA es uno de ellos.

El proceso, que se inició en 2021 con la autoevaluación y posteriormente con las observaciones de pares académicos, ratificó la calidad de este programa de posgrado.

En su resolución, el MEN destaca la participación directa en la maestría de docentes del grupo de investigación del CESA GEA (Grupo de Estudios en Administración), que está en la máxima categoría (A1). Así mismo, subrayó que las condiciones institucionales permiten hacer sostenibles las fortalezas de este posgrado.

La Maestría en Finanzas Corporativas, programa con más de 10 años de vigencia, le ha entregado al país 492 magísteres en esta especialidad: profesionales dotados de las más altas calidades humanas y capacidades para la toma de decisiones financieras que aseguren la sostenibilidad de cualquier organización.

Para Roberto De la Vega Vallejo, director de Posgrados del CESA, el rótulo de alta calidad para la maestría es producto de la constitución de un programa bien diseñado, con objetivos de aprendizaje claros que se cumplen, y con un óptimo engranaje de sus componentes. “Se está haciendo investigación de manera adecuada que se lleva al aula y los procesos administrativos al interior de la maestría funcionan debidamente”, resaltó Roberto De la Vega sobre algunos atributos de este posgrado.

De acuerdo con Juan Carlos Aponte, Vicerrector de Gestión Académica, la acreditación no solo es la muestra del esfuerzo institucional por contar con programas del más alto nivel, sino además representa un compromiso con nuestro principio rector de la excelencia”.

Un programa acreditado de alta calidad ofrece importantes beneficios para toda la comunidad académica. Para el caso de los estudiantes y egresados, facilita las homologaciones, hace más accesible las becas del Estado, y es un respaldo de calidad y competitividad para quienes lo cursan.

Para los profesores, por otro lado, representa el mejoramiento permanente de sus condiciones, una revisión constante de su entorno, y constituye una motivación adicional para su vinculación al programa.