Diseño de futuros regenerativos: la ventaja oculta del liderazgo empresarial del siglo XXI

Diseño de futuros regenerativos: la ventaja oculta del liderazgo empresarial del siglo XXI

today 13 Ene 2026

La incertidumbre ya no es una etapa pasajera, sino el contexto permanente en el que operan las organizaciones. En este escenario, el liderazgo enfrenta preguntas de fondo sobre cómo decidir, adaptarse y proyectarse hacia el futuro.

La condición permanente en el entorno global se llama incertidumbre. Este escenario no es solo transitorio; es la nueva normalidad. Una transformación superpuesta que cruza ejes tecnológicos, geopolíticos, sociales y, por supuesto, ambientales.

En este contexto, surge la pregunta: ¿cómo liderar cuando no hay certezas?

El liderazgo en esta era necesita algo más que resiliencia: exige anticipación, claridad en la disrupción y capacidad de diseñar futuros posibles. Liderar hoy es decidir sin garantías, pero con visión y propósito.

Sin embargo, según el Global Leadership Forecast 2025, menos del 30 % de las organizaciones considera tener líderes preparados para los desafíos venideros, y solo el 40 % de los actuales se siente listo para enfrentar el futuro.

La brecha es clara y el desafío es urgente: formar líderes capaces de anticipar riesgos emergentes, pensar en el largo plazo y construir culturas organizacionales regenerativas.

Diversos análisis de organismos internacionales y consultoras líderes coinciden: las habilidades humanas, adaptativas y tecnológicas definirán la efectividad del liderazgo en la próxima década.

Estas capacidades podrían agruparse en cuatro dimensiones clave:

  • Visión estratégica y pensamiento sistémico
  • Agilidad personal y aprendizaje continuo
  • Propósito y liderazgo ético
  • Competencia digital
  • Colaboración inclusiva

A este conjunto de competencias debe añadirse una que, pese a su escasa presencia en los marcos tradicionales, se vuelve ineludible frente a los desafíos ambientales contemporáneos: el enfoque regenerativo.

Diseñar futuros regenerativos: una habilidad que los líderes no pueden seguir ignorando

Desde la biología, regenerar implica restaurar y activar procesos naturales para recuperar funcionalidad. Giles Hutchins y Laura Storm sostienen que el liderazgo regenerativo implica concebir a las organizaciones como estos sistemas vivos, guiados por las mismas dinámicas que rigen la naturaleza: estructuras capaces de restaurar, reactivar y consolidar los ecosistemas sociales, ambientales y económicos en los que están insertas.

Al igual que en biología, donde la regeneración no es instantánea sino progresiva, en el ámbito empresarial la regeneración estratégica exige tiempo, intención y rediseño sistémico. Es una visión de largo plazo que convierte a la sostenibilidad en una plataforma de innovación, diferenciación y legitimidad.

En este sentido, la anticipación y el diseño de futuros regenerativos es una capacidad estratégica que permite a las organizaciones anticipar escenarios emergentes y construir respuestas alineadas con la restauración del capital natural, social y humano, supone una mirada diferente y más alla de la mitigación o la compensación.

Ejercer liderazgo regenerativo no es un acto intuitivo ni reactivo; es una disciplina estratégica que demanda nuevas capacidades. De manera que, liderar bajo esta perspectiva implica:

  • Lectura sistémica de fenómenos ambientales complejos, para comprender cómo variables como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o los riesgos hídricos impactan los sistemas productivos, económicos y sociales.
  • Capacidad de integrar saberes diversos, combinando conocimiento científico y técnico con inteligencia territorial y cultural, para construir estrategias contextualizadas y sostenibles.
  • Alfabetización ecológica aplicada, que permita interpretar ciclos naturales y metabolizar los límites planetarios dentro de las decisiones operativas y de negocio.
  • Diseño estratégico con enfoque en resiliencia ecosistémica, capaz de traducir objetivos empresariales en valor compartido y restaurativo, no solo extractivo.
  • Reconfiguración relacional con el entorno, que sustituya lógicas de explotación por modelos de colaboración y regeneración, posicionando la sostenibilidad como núcleo de la innovación.

Estas habilidades no son accesorias. Son fundamentales para quienes aspiran a liderar con relevancia en escenarios de incertidumbre, exigencia social y transición planetaria.

En conclusión, en entornos marcados por la incertidumbre, anticiparse no es un lujo, es una necesidad. La regeneración, entendida como capacidad de rediseñar sistemas para crear valor duradero, se convierte en la ventaja oculta del liderazgo estratégico. No se trata solo de resistir el cambio, sino de reconfigurarlo a favor del futuro.

Por Adela Vélez Rolón PhD

Docente Investigadora y líder del Laboratorio de Futuro CESA

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