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Cómo lograr un verdadero consumo sostenible

Aunque muchos de los retos que enfrentamos como sociedad giran alrededor de la adopción de comportamientos más sostenibles, es necesario dar un siguiente paso y avanzar hacia el logro de un buen desempeño en estos patrones de vida. ¿Cómo lograrlo?

Una investigación en laboratorio sugiere que la adopción inicial de un comportamiento que provea recursos para futuras acciones sostenibles podría ser clave en este propósito.

En los últimos años se han desplegado múltiples esfuerzos para lograr que las personas adopten comportamientos y estilos de vida más sostenibles. Y aunque lograr que la gente se enganche en este tipo de comportamientos, sigue siendo un primer paso fundamental para lograr patrones de consumo más sostenibles, más allá de la simple adopción, surge un reto mayor; es decir, un buen desempeño en estos comportamientos por parte de los individuos.

Para lograr un verdadero consumo sostenible no es suficiente reciclar, desplazarse en bicicleta, hacer cambios en la dieta o reducir el uso de plásticos, entre otras acciones. También hay que hacerlo bien. De esto depende que se obtengan verdaderos beneficios y ventajas de estas prácticas.

Por ejemplo, aunque algunos materiales son separados en la fuente, muchos de estos terminan en los rellenos sanitarios porque no cumplen con las condiciones necesarias para ser vinculados en modelos de economía circular. Hay materiales que no son correctamente separados por el consumidor.

A pesar de la importancia que tiene lograr un buen desempeño en los comportamientos sostenibles, poco se ha investigado sobre el tema. La mayoría de los estudios se ha enfocado en analizar aspectos asociados con la adopción de estos comportamientos.

Una teoría bajo la cual se ha analizado esta tendencia es la de los efectos ‘spillover’. Esta explica que puede existir un efecto de ‘derrame’ en el que un comportamiento inicial genera la adopción de otro comportamiento en el futuro (Nilsson et al., 2017; Thøgersen, 1999; Truelove et al., 2014).

Con estos dos aspectos en mente, los profesores investigadores Claudia Arias* y Carlos Trujillo** realizaron un experimento de laboratorio para probar si podía existir un efecto ‘spillover’ entre la adopción de una tarea inicial y el desempeño de una tarea futura. Además, probar un mecanismo por el que este efecto sucede.

Lo que una tarea previa puede hacer para mejorar el desempeño de una tarea posterior

Uno de los aspectos que la literatura previa ha resaltado como clave para que los efectos ‘spillover’ entre tareas o comportamientos se den es el de los recursos (Margetts y Kashima 2017).

Estos, tanto externos como internos, han sido considerados fundamentales para la ejecución de comportamientos sostenibles. Por ejemplo, la información, la infraestructura y el tiempo dedicado han sido factores claves para realizar muchos de estos comportamientos.

El experimento buscó identificar entonces si la percepción y uso de recursos podía ser un mecanismo para lograr ‘spillovers’ positivos entre la adopción de una tarea y el desempeño de otra.

Para esto, los investigadores tuvieron en laboratorio a un grupo experimental que recibió como tratamiento realizar una tarea inicial que le proveía recursos para hacer una siguiente tarea, y un grupo de control cuyos participantes realizaban una tarea inicial, pero que no proveía recursos para la tarea futura.

Impacto para el consumo sostenible

Los resultados, obtenidos de dos muestras de personas en diferentes contextos geográficos (Colombia y Alemania), evidenciaron que la información proveída durante la realización de una tarea inicial (recursos externos) llevaba a aumentar el tiempo dedicado a realizar la segunda tarea (aumento de los recursos propios de cada individuo). A su vez, este incremento llevaba, en efecto, a lograr un mejor desempeño en la segunda tarea.

Aunque el estudio se hizo fuera del contexto de sostenibilidad ambiental, por las características que implica hacer un experimento de laboratorio, los hallazgos generan implicaciones para futuras intervenciones que involucren comportamientos pro-ambientales.

Diferentes autores han probado que la relación positiva entre comportamientos sostenibles, vía efectos de derrame (spillovers), es posible***. En otras palabras, un individuo que empiece reciclando podría reducir luego su consumo de plásticos o viceversa. También, alguien que empiece ahorrando energía en casa podría luego modificar sus métodos de transporte a unos menos contaminantes.

Sin embargo, poco se ha dicho sobre cómo estos efectos positivos entre comportamientos podrían contribuir a un mejor desempeño sostenible. El estudio realizado abre la puerta para ampliar la investigación sobre el tema.

Adicionalmente, diversas organizaciones públicas y privadas, comprometidas con el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles), podrían desarrollar estrategias e incentivos con los que se promueva la adopción inicial de un comportamiento sostenible que, ojalá, provea recursos (información, herramientas) para realizar otros comportamientos de este tipo en el futuro.

Proveer recursos para acciones sostenibles

Proveer recursos que faculten al individuo es clave para que este actúe de forma sostenible.  De ahí que siempre se escuchen argumentos como: ‘no sé dónde separar la basura’, ‘no cuento con un punto cercano para reutilizar este producto’, ‘no tengo tiempo para buscar restaurantes vegetarianos’, ‘no existen puntos de recarga suficientes y por eso no uso un carro eléctrico’, entre otros.

La investigación muestra que la percepción de recursos externos puede incentivar el uso de recursos internos o personales que favorezcan el desempeño en una segunda tarea.

De esta manera, es posible que, una vez los individuos hayan percibido que cuentan con los recursos para actuar de forma sostenible, gracias a la ejecución de una primera tarea o comportamiento sostenible, se animen a invertir mayores recursos de tipo personal (tiempo, esfuerzo) en la realización de futuros comportamientos, logrando un desempeño exitoso.

Un verdadero consumo sostenible

Hasta el momento, diferentes campañas se han enfocado en promover la adopción de prácticas sostenibles. Sin duda, estas campañas son necesarias como un paso inicial para movernos hacia estilos de vida más sostenibles; sin embargo, para muchos de estos comportamientos, la adopción no es suficiente. Se requiere que se haga una correcta ejecución.

Por lo anterior, más allá del reciclaje, las campañas deben promover un buen reciclaje. De la misma forma, más allá de promover el uso de bicicletas en lugar de carros particulares, las campañas deben motivar un correcto uso de la bicicleta, que involucra respetar las normas de tránsito, compartir de forma adecuada el espacio público con carros y peatones, y usar el equipo adecuado para evitar accidentes.

Estos son solo algunos ejemplos de la importancia que tiene promover un buen desempeño en los comportamientos sostenibles. La calidad en estas prácticas podría hacer la diferencia en el logro de un verdadero consumo sustentable.

Claudia Arias Puentes
Profesora Investigadora CESA

 

*Profesora Investigadora del CESA

**Profesor Investigador de la Universidad de los Andes

*** Ver las investigaciones de Nilsson, et al (2017); Thogersen (1999) y Truelove, et al (2014)

 

 

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