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Conectividad, data y comunicación para ser competitivos y sostenibles

Un liderazgo apalancado decididamente en la comunicación, conectividad tanto física como virtual, esta última con permanente análisis de data, y políticas públicas centradas en las oportunidades pero sintonizadas con lo tecnológico, hacen parte de algunas de las principales tareas que tiene el país para alcanzar acertados niveles de competitividad con sustentabilidad.

Henry Bradford, rector del CESA, en la apertura del foro.

Estas fueron algunas de las conclusiones clave que trascendieron durante el ‘Foro Internacional de Presidentes: liderazgo para la competitividad y el desarrollo sostenible’, organizado por el GRI (Global Reporting Iniciative), la Alianza de Impacto Latino y el CESA, y que contó con la presencia de Tim Mohin, CEO del GRI.

El foro tuvo como propósito poner en el foco de la discusión el rol de los líderes empresariales en el aprovechamiento y potencialización de las oportunidades de negocio que genera la agenda de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas

Y bajo dicho contexto, la comunicación, en concepto de Tim Mohin, juega un rol medular en el liderazgo que se debe poner en marcha para alcanzar dichos propósitos.

Tim Mohin

Según el CEO del GRI, principal referente para los reportes de sostenibilidad en el mundo, el punto de partida para alcanzar estándares sostenibles es la inspiración que los líderes están en la obligación de transmitir, pero esta solo se irradia y contagia siendo un buen comunicador. “El buen ejemplo, el reconocimiento y la recompensa”, dice Mohin, “son variables que inspiran a las personas y eso mueve a las organizaciones”.

Por otra parte y en relación con la comunicación de las memorias de sostenibilidad, esta resulta un ejercicio reputacional. Por tanto, considerar dichos reportes cada vez más con mayor consistencia y actualidad, será clave a la hora de mantener o alcanzar una imagen favorable. Hoy ya no se trata de decir cómo se está haciendo menos daño, sino de demostrar cómo las empresas están materializando beneficios para la sociedad. En palabras de la CEO de Equion, María Victoria Riaño, quien participó en el foro, “la discusión no se debe centrar en quién daña más sino en quién arregla más”.

Para Mohin, ese ejercicio de comunicación debe ser una pauta para la confianza, una variable más dentro de la ecuación de la sostenibilidad: “hay que ser abierto y honesto, incluso con las malas noticias. Ser transparente implica reconocer cuando se ha hecho algo mal, pero esta es una manera como se pueden abordar mejor los problemas”, explicó el CEO del GRI.

Tecnologías como Blockchain y los análisis de datos, deberán ayudar a mejorar la lectura -en cuanto a la actualidad- de los informes de sostenibilidad, que se miran con cierto retraso.

Frente a la necesidad de tomar mejores decisiones (basadas en datos), será clave promover la exploración sobre plataformas con información actualizada. Es así como Telefónica, por ejemplo, con su plataforma DataRepública, maneja indicadores actualizados sobre cada uno de los objetivos de desarrollo sostenible, con el propósito de que “no solo las narrativas sino también las eventuales soluciones ante las problemáticas pasen por lo datos”, subrayó Fabián Hernández, CEO de Telefónica Colombia.

Conectividad y diplomacia comercial

En la era actual, las naciones ya no enfrentan exclusivamente asuntos locales sino problemas y desafíos globales, con lo cual se ha creado una dinámica de interdependencia. No mirar hacia afuera ya no es una opción, y solo actuar bajo lógicas de mayor integración es imperativo para lograr competitividad.

Gabriel Duque Mildenberg

Esa mayor integración, en concepto del exembajador de Colombia en Japón, Gabriel Duque Mildenberg, expositor y moderador durante el foro, depende en buena medida de una internacionalización eficaz ligada a dos aspectos. De un lado, aprovechar las vocaciones regionales, y -de otro- “insertarnos efectivamente a la realidad global”.

Lo primero implica “concentrarnos en lo que somos competitivos; es decir, aprovechar nuestra increíble mano de obra creativa y joven, y la biodiversidad única que tenemos para especializarnos y hacer bien las cosas”.

Lo segundo, agregó Duque Mildenberg, doctor en Economía, depende de apropiarse de tecnología de punta “para sincronizar nuestro aparato productivo con las tendencias del consumo”.

Sumado a ello, los líderes están llamados a trabajar en políticas públicas efectivas (con financiación, disminución de trámites y que ayude a los empresarios a identificar las oportunidades) y útiles para “una diplomacia comercial que ayude a configurar reglas estables para acelerar esas oportunidades”.

El aprovechamiento de las capacidades locales depende -aunque no exclusivamente- de conectar el y al país.

En esa tarea está Avianca para la que, expresa su Vicepresidenta de Relaciones Estratégicas, María Paula Duque, “conectar el país es la forma como un país compite eficazmente”. Y es que la tradicional firma quiere ser transformadora de la economía colombiana desde la industria aeronáutica.

Paula Duque, de Avianca; y Fabián Hernández, de Telefónica.

Para ello ha hecho alianzas estratégicas con importantes empresas internacionales para el entrenamiento de pilotos, y creado un centro de mantenimiento aeronáutico.

Mientras que antes los aspirantes a pilotos se formaban durante dos meses en el exterior, con todos los costos que ello supone; hoy la empresa cuenta con 12 simuladores con el espíritu de que el talento de América Latina se pueda quedar en Colombia, trabajar en Colombia, reducir paulatinamente el déficit de pilotos e incidir favorablemente en la conectividad.

Para apuntalar la competitividad, opera desde hace tres años el Centro de Mantenimiento Aeronáutico, donde técnicos (800 por cada uno de los tres turnos diarios), muchos de ellos formados en el SENA, revisan durante un mes las aeronaves.

Todo ello para superar uno de los grandes cuellos de botella para la competitividad que es la tasa de impuestos sobre los pasajes, que en Colombia alcanza el 46%, la segunda más alta -después de Venezuela- según registros de la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo, por sus siglas en inglés).

“El modelo de concesiones ayudó a mejorar lo aeropuertos del país, pero hay que arriesgarse a probar otros modelos de obras públicas y reducir el costos de tiquetes para promover que más gente viaje en avión”, puntualizó Paula Duque.

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