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Subclase de criptomonedas que podrían ofrecer mayor estabilidad a los inversionistas

Una subclase de criptomonedas, producto de un tipo de intercambio entre monedas cripto y la moneda Fiat o fiduciaria, podrían convertirse en eventual refugio para los inversionistas en medio de la incertidumbre o volatilidad de los mercados, o por lo menos en una alternativa más segura y estable.

Así se concluye de una investigación* del CESA, en colaboración con un docente de la UNIR, Universidad Internacional de la Rioja, España, que se propuso comprobar si algunas criptomonedas cumplen la hipótesis según la cual los precios no permiten obtener rendimientos superiores al promedio del mercado.

Caídas de Bitcoin y Luna ilustran la inestabilidad

A raíz de las crisis financieras, los mercados han evolucionado hacia una mayor amplitud y selección de instrumentos, que tienen como objetivo facilitar el intercambio de activos electrónicos, los cuales utilizan claves criptográficas para su generación. Estos fueron denominados criptomonedas o criptoactivos y han propiciado el desarrollo de nuevas estrategias de inversión.

No obstante, con el comportamiento de las criptomonedas y la volatilidad, ocasionada ya sea por la invasión a Ucrania por Rusia u otros eventos, se generó cierto riesgo e incertidumbre en los inversionistas al no tener un precio relativamente estable y predecible.

No en vano, el mundo fue testigo de cómo las cotizaciones de criptomonedas como el Bitcoin o Luna se desplomaron en mayo pasado.

En efecto, recordaba el analista económico Ricardo Ávila a comienzos de este mes, el valor de la poco conocida Luna, cripto que llegó a cotizarse en los USD 116, se derrumbó a cero en pocas semanas: se esfumaron USD 40.000 millones representados en este activo.

Y la Bitcoin, probablemente la criptomoneda más conocida y popular para el ciudadano común, se desplomó a los USD 26.000 luego que en noviembre pasado se negociara en USD 67.000.

“Todo el segmento de las criptomonedas y sus derivados experimentó retrocesos importantes. En cifras, un mercado que llegó a tasarse en 3,2 billones de dólares a finales del año pasado, ahora se encuentra en 1,3 billones”, explicaba el analista.

6 criptoactivos analizados

Es bajo este contexto en el que cobran relevancia las pruebas sobre el comportamiento de criptomonedas cuando algunas de ellas están atadas o no a activos centralizados.

Para el desarrollo de la investigación, se seleccionaron las monedas respaldadas con activos Fiat (consiste en que cada token está garantizado con una unidad monetaria con USD o EUROS) y commodities.

Las pruebas se hicieron con tres vinculadas al Dólar (Tether, USD Coin, True USD), una al Euro (Euro Stasis) y dos a commodities oro (Digix Gold y Pax Gold).

(Le recomendamos: “El financiero del futuro es un ‘tecnologista’”)

(También: Los índices S&P y MILA y su impacto en gestión de portafolios)

Esta selección tuvo presente las monedas con mayor antigüedad y capitalización en el mercado de criptomonedas, y las series, descargadas por medio de Yahoo Finance, se tomaron desde su origen con periodicidad diaria hasta el 31 de marzo de 2022.

Para evaluar los retornos de dichas criptomonedas, se realizaron pruebas bajo metodologías propuestas por varios autores como Ljung & Box, Cowles y Jones, Mood y Lo & Mackinlay.

Con estas metodologías, en esencia de tipo estadístico, el objetivo era determinar si había un comportamiento de caminata aleatoria o de dependencia entre la rentabilidad en el tiempo de este tipo de activos, y cómo los resultados presentes, influenciados por algunas variables, podrían tener incidencia o no en el futuro.

Esto último es lo que se conoce en finanzas como fenómeno de persistencia o anti-persistencia, detectable a través del denominado coeficiente de Hurts (H).

(Lea: Mundo cripto: educar sobre el tema, cada vez más urgente)

Criptomonedas: ¿mejor más ganancias o más estabilidad?

De acuerdo con la prueba de Lo & Mackinlay, la única criptomoneda que evidenció un comportamiento aleatorio fue EURS. Dicho de manera simple, resultó ser un criptoactivo con un comportamiento no predecible.

A partir del cálculo del coeficiente de Hurst (H), se concluyó además que de las seis criptomonedas, cinco tuvieron H menores a 0.5 (resultado anti-persistente); es decir, donde un periodo de crecimiento es seguido de otro de decrecimiento. Estas fueron USDT – USDC – TUSD – EURS y DGX). La moneda PAXG obtuvo un resultado de persistencia débil con un coeficiente de apenas 0.512.

Bajo dos pruebas, los métodos de Anis & Lloyd y de Lo A., las monedas USDT, USDC, TUSD, EURS y DGX reflejaron comportamientos de anti-persistencia.

Y para el caso de la criptomoneda PAGX el valor de H no resultó significativo para memoria de largo plazo.

Así las cosas, bajo las distintas pruebas, se confirmó que 5 criptomonedas reflejan anti-persistencia, por lo que pueden convertirse en activos de refugio al estar anclados a un activo centralizado, el cual reduce las fluctuaciones y volatilidades, comparadas con el comportamiento de otros activos financieros y de criptomonedas no estables como el Bitcoin.

Con información de Javier Bernardo Cadena

*Estudio realizado por Javier Cadena, profesor-investigador del CESA; Miller Ariza, profesor Investigador; y los estudiantes de la Maestría en Finanzas Corporativas del CESA Paula Andrea Neuto y Jaiden Alfonso Varón.

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