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Mercadeo para un dermocosmético

Apalancamiento de expertos influenciadores y la posibilidad de probar el producto en los puntos de distribución, son la base de la estrategia con la que cinco estudiantes ganaron el reto en la última versión del concurso Marketeers, consistente en expandir un producto cosmético en el mercado.

Se trata de Coverac, dermocosmético de la empresa Atempora, que fue creado para ayudar a personas que sufren de acné y manchas en la piel no solo a cubrirlas, sino también a beneficiarlas en su tratamiento.

Este producto se distribuye hoy por hoy en la capital, y uno de los objetivos que tiene la empresa Atempora es expandirse geográficamente llegando a otras ciudades.

Los integrantes del grupo, Paula Ramírez, Juan José Gnecco, Juan Sebastián Duarte, Sebastián Sánchez y Juan Felipe Castro, demostraron un conocimiento importante del mercado, destacó la dermatóloga Claudia Morales, directora científica de la clínica Dermosalud, y fundadora de Atempora (4 años).

Agregó que con el objetivo de llegar a otras ciudades colombianas, la propuesta de los jóvenes es aterrizada e impacta objetivamente el público al que quiere llegar con Coverac: personas de entre los 15 y 21 años de edad, pertenecientes a los estratos 5 y 6, que están en tratamiento dermatológico.

En la práctica, buena parte de esta población en esa franja de edad tiende a los llamados consejos de amigos o remedios caseros para tratar el acné, afectación en la piel que muchas veces causa impactos emocionales, mucho más para los que la padecen con severidad. Y quienes se someten a algún tratamiento buscan no solo cubrir esos puntos y manchas, sino poder lucir bien sin que se note en demasía el producto y que además no les produzca una contra reacción de la piel.

“En el trascurso que lleva la empresa pudimos ver que nuestra estrategia debe estar más enfocada al dermatólogo para dar a conocer el producto y que este se posicione en el mercado”, subraya Paula Ramírez.

La estrategia prevé la participación de un asesor que promueva el uso de Coverac, capacitando a quienes están en puntos de distribución.

“Como la promoción no es suficiente, apostar por el ensayo del producto es la alternativa. Que el cliente lo pueda aplicar en la piel, ver sus propiedades para cubrir, sus beneficios, pues es clave que lo conozca para decir ‘si, lo compro’. Si no conoce algo, probablemente lo rechace sin ni siquiera saber qué es”, explica Paula Ramírez.

Por otro lado, el grupo se inclinó por el poder de los influenciadores a través de las redes sociales, por lo que se establecerían alianzas con otros dermatólogos reconocidos, que están en estos espacios virtuales y que ya tienen identificados, para mover Coverac.

Según Claudia Morales, el negocio de la dermatología ha cambiado sustancialmente en los últimos años. Los dermatólogos, en palabras de esta profesional, están incursionando cada vez más en el mundo del mercadeo. “No solo fabrican los productos, sino que están asumiendo el rol de comercializarlos en farmacias especializadas”.

De hecho, hoy en día es cada vez más marcada la tendencia de la dermocosmética: productos que dan más beneficios a problemas específicos de la piel de pacientes y prescritos a sitios especializados, normalmente recomendados por el dermatólogo.

Los estimativos que manejan los miembros del grupo es de un crecimiento del 9% de las ventas de Coverac a tres años.

“(Marketeers) es un concurso que debe ser tomado muy en serio no solo porque esa práctica nos ayuda a proponer soluciones, a crear innovación para hacer crecer los negocios, sino además una oportunidad de apoyo que puede servir para tus futuros proyectos”, concluyó la estudiante.

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